Veintitrés.

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-Mira que lindo está ese.-Me dijo Ally con una gran sonrisa, rodé los ojos.

-Allison, aún no sabemos que va a ser el gusano, aún no hay que comprar nada.-Le dije, ella bufo y siguió con su caminata.

Ally yo estábamos en el centro comercial viendo algo de ropa nueva para ella y alguna que otra cosa para cuando el gusano llegara.

Era como la segunda vez que salía de casa y una que otra persona me veía raro. Algunas fans nos pedían alguna foto, autógrafos y que las siguiéramos en twitter. Otras más pedían acariciar mi vientre y tomarse una ‘selfie’ solo con mi barriga. Raro, lo sé.

-Ash, con esa actitud mejor ni te digo nada.-Bufo y rodó los ojos.-¿Sabes qué? Mejor vámonos a casa.

Tomó mi muñeca y me jaló hasta la salida, como una madre jala a su hija cuando no se quiere ir de algún lugar.

-Es que son las jodidas hormonas por el jodido embarazo...

-Por el jodido gusano.-Me interrumpió, la miré seria.

-Oye, a mi hijo no le hablas así.-La señalé, ella volvió a rodar los ojos.

-Sigue caminando.-Dijo rodando los ojos y caminando más rápido aún.

Seguí caminando hasta su auto con una cara de amarga y arrastrando los pies. Llegamos a su auto, más bien el auto de Nate que yo había chocado y aun seguía dañado.

-Apenas puedo creer que Nate aún no arregle su auto.-Le dije riendo y esperando con los brazos cruzados a que abriera los seguros.

-Eso es lo que menos importa, enserio tu atictud me esta hartando.-Abrió la puerta y entró al auto, así que no pude seguir escuchando lo que decía.

Abrí la puerta del auto y me subí dando un portazo. Crucé mis brazos y ella encendió el auto.

Salió del estacionamiento y saqué mi teléfono para distraerme del silencio que había en el auto.

Desbloqueé mi teléfono, había miles de notificaciones en twitter, en instagram y hasta en snapchat.

Todas las notificaciones de instagram era de fans que me etiquetaban en alguna foto o en comentarios. Las de twitter eran menciones junto con otro usuario y con Sam.

Entré a twitter y vi los comentarios.

Todos y cada uno me preguntaban que sí como me sentía al respecto. ¿Al respecto de qué?.

Seguí buscando en twitter y lo que mas odiaba en este mundo, estaba en un tweet.

La rubia estúpida que salia en el vídeo con Sam, estaba en una foto con él. Sam se veía realmente ebrio y ella tenía una gran sonrisa mientras ambos estaban abrazados y ella sobre sus piernas.

Miré a Ally, ella seguía con la vista en la carretera. Volteé a ver de nuevo el teléfono y entré al perfil de la rubia.

Tenía más fotos con Sam, dándole un beso en la mejilla, abrazándolo por la espalda y hombros. Él cargándola y lo peor, era que todas las fotos eran muy recientes.

-Allison, vamos a la casa de Sam.-Le dije a mi amiga muy enojada, ella desvío la vista unos segundos de la carretera y me miró.

-¿Qué pasa con Sam?.-Preguntó sin entender nada.

-Tú sólo maneja hasta su casa, por favor.-Pedí tratando de calmarme.

Ally me hizo caso y manejó hasta la casa de Sam. Emily estaba ahí afuera y al bajar la saludé alegre.

Entré a la casa, no había nadie. Subí las escaleras tranquila y llegué a la habitación de Sam. Toqué la puerta.

-¡Pasen!.-Escuché, abrí la puerta y lo más seguro era que Sam estuviera tomando una ducha, pues no estaba en su cama.

-¿Dónde demonios estás, Samuel?.-Le grité ahora enojada.

-¿Camila? ¡Ya voy linda!.-Escuché que cerró la llave de la regadera y esperé unos minutos para después verlo salir en toalla.-¿Te gusta?.-Señaló su cabello.

¿Qué demonios hacía con el cabello blanco? ¿Eh? ¿Qué mierdas tiene en la cabeza éste hombre?.

-No, no me gusta y vengo a que me expliques esto.-Saqué mi teléfono, él tenía el ceño fruncido.

No sabía de que hablaba, o sí sabía se hacía el que no.

Desbloqueé mi teléfono y seleccioné la fotografía, él se acercó y después de ver la foto me miró.

-Estaba ebrio.-Dijo.

Pero que raro, nunca había escuchado esa excusa, noten mi sarcasmo.

-¿Enserio? ¿Y en todas las demás estabas ebrio igual?.-Mi enojo volvió a mi y él lo notó.

-Mila, los enojos le hacen daño al gusano.-Señaló mi barriga, rodé los ojos.

-¿Y quién es el culpable de todos y cada uno de mis enojos? Pues tú.-Lo señalé y coloqué un dedo sobre su pecho.

-Amor, fue sólo una foto, no pasó nada te lo juro.-Tomó mi mano y casi se pone de rodillas.

-Es que ya no se sí creerte.-Él también se enojó y lo pude ver por como su rostro cambió drásticamente.

-¿No creerme? Camila, fue una jodida foto, sin más.-Estaba desesperado.

-Estabas ebrio idiota, tú nunca sabes lo que haces cuando estás ebrio.-Se pasó las manos por el cabello y el rostro desesperado.

-Pero no pasó nada.-Dijo ya un poco más calmado y tomando mi mano.

-No sé que va a pasar con nosotros, ni se que va a pasar con el gusano.-Dije seria y decepcionada, me di la media vuelta.

-¿De qué hablas? ¿Estás terminando todo esto, conmigo?.-Se puso frente a mi, negué.

-Sólo quiero estar sola.-Salí de su habitación, él se quedó ahí.

Estaba muy confundida y las malditas hormonas siempre me confundían más. Quizás Sam y yo necesitábamos un tiempo lejos el uno del otro para pensar bien las cosas. Quizás el gusano podría tener padres separados. Siendo sincera, yo aún no estaba preparada para un bebé, y Sam mucho menos.





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Chicas, no subí el fin de semana, ya lo y tengo una gran razón..
El abuelito de mi mejor amiga falleció y me la llevé todo el fin de semana con ella encerrada, la tuve que apoyar en todo y claramente no me dio tiempo y (perdón) ganas de hacer capítulos, pues yo estaba igual de mal que ella al verla así...
Pero aquí les tengo un nuevo capitulo, espero les guste, dejen comentarios que me encanta leer y votos ♥♥
Las amo, cuidense, tengan lindo lunes

The Sky isn't the Limit | Sammy Wilk¡Lee esta historia GRATIS!