Cincuenta y tres.

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Sammy

-¿Ha llamado?.-Preguntó el oficial de policía, asentí.

-Necesito con urgencia su ayuda, por favor, oficial.-Él suspiró y buscó algo entre unos papeles que tenía.

-Lo vamos a encontrar.-Me dijo, sentí un gran alivio al escuchar aquellas palabras del oficial.

Me pidió que lo llevara a mi casa, dijo que el, o la, acosador llamaría de nuevo sí es que buscaba algún tipo de recompensa y él estaría ahí para rastrear la llamada.

Llegamos a casa, el auto de Andrew estaba ahí y me sorprendí un poco.

-Hola, Sam.-Dijo el amigo de Camila cuando me vio, parecía triste.

-¿Qué haces afuera?.-Le pregunté, con las palabras entre los dientes.

Yo no lo quería dentro se mi casa.

-Ya me iba.-Dijo, triste y molesto.

Saludó al policía y se fue en su auto, cada vez odiaba más a ese chico.

Entré a casa, Camila estaba sobre el sillón y viendo una película. Me acerqué lentamente y pude ver que mi hermosa novia estaba dormida.

-Perdón señor, mi novia está dormida, ella ha pasado por mucho.-Le dije, tomé una frazada que teníamos y cubrí a Camila.

-Deje que la chica descanse, podemos hacer esto usted y yo.-Asentí.

-¿Por dónde comenzamos?.-Pregunté, me serví un poco de agua en un vaso.

-Digame posibles sospechosos y las ocupaciones de dichos, así como la relación que mantienen con usted y con su esposa...-Me ahogué un poco al escuchar la última palabra.

Esposa, nunca había dicho o pensado en esa palabra en lugar del nombre de Camila. Era una linda palabra, una palabra que le quedaría perfecto.

-Jack Gilinsky, uno de los mejores amigos que tengo y también su ex novio.-Comencé.

Mencioné a Madison, a Stella y una gran cantidad de mis ex novias, hasta mencioné a Ally y a Nate.

-¿Qué me dice del rubio que estaba en la entrada de su casa?.-Preguntó.

¿Andrew?.

-¿Qué hay con él?.-Cuestioné.

-Me he dado cuenta que usted y él no son buenos amigos.-Asentí, y terminé de beber el agua.

-De hecho no, pero ella y él son muy buenos amigos. No creo que él tenga algo que ver.-Le dije, ese idiota no mataba ni una mosca.

-A veces, de quién menos te lo esperas es la persona que buscabas.-Tenía un buen punto, pero ¿Andrew?.

-Entonces...-El sonido del teléfono de la casa me interrumpió, rodé los ojos.

-Sí es un número desconocido, por favor pongalo en altavoz.-Miré el número en el teléfono, era un número desconocido.

-¿Piensas que la policía me podrá encontrará?, eres un gran ingenuo, Wilk.-Mi sangre se congeló y colgó la llamada.

-Se lo dije señor Wilkinson, es el rubio que estaba afuera ésta tarde.-Dijo muy seguro de él.

-El acosador podría haber estado vigilandonos.-Era imposible que Andrew fuera el acosador.

-Debe de confiar en mi, es el joven de ésta tarde.-Me pasé la mano por el cabello intrigado.

Aunque no tenía todas las pistas completas, todo indicaba a que Andrew era el mayor sospechoso.

-Llamaré a ese joven.-Saqué el celular con la intención de llamar a Andrew, pero el agente me detuvo.

-Llame al mismo número.-Me indicó.

Marqué el número que hace segundos me había llamado y esperé con impaciencia a que respondiera.

Cuando respondieron se escuchaba el llanto de Norman, eso me partió el alma y me dieron ganas de matar a ese hijo de puta.

-Por favor, dime que es lo que quieres y te lo daré...-Sentí algunas lágrimas tratar de salir de mis ojos.

-A Camila, vivir con ella y criar a mi hijo, nuestro hijo juntos.-Hablaba de Norman.

El agente me pasó una hoja, leí lo que estaba escrito. En la hoja indicaba que asintiera a todo lo que me pidiera.

-Bien, dame una dirección.-Pedí, tomé la hoja y un bolígrafo.

-No quiero a ningún azul* aquí.-Me pidió, hice un sonido de que estaba entendido su indicación.

-Claro que no, sólo dímelo.-Pedí, de nuevo sintiendo lágrimas debajo de mis ojos.

-Te mandaré la dirección por un mensaje.-Y colgó.

Maldito bastardo.

-¿Y ahora?.-Pregunté, él tosió un poco.

-Le daremos lo que quiere.-Dijo, eso me enojó.

-¿Qué? Disculpe, pero no entregaré a mi novia, lo que quiero es recuperar a mi hijo y usted quiere que deje ir a mi novia.-Me molesté, de verdad me enojó eso.

-Es para recuperar a su hijo, señor Wilkinson.-Me dijo tranquilo.

El agente de fue un poco después de la charla. Me senté en el sillón frente a Camila. Verla dormir me transmitía paz.

Camila era muy fuerte, pero ya había pasado por muchas cosas y algún día tenía que sacar todo y caer.

Observarla dormir me transmitía una gran tranquilidad, y esa tranquilidad se convirtió en cansancio que me dejó dormido.

•••••

Hey, hey, hey.. Oigan, les recomiendo una novela que es de Samuel :)

Se llama; Cae el sol ~Sammy Wilk~
Y es de; SeeYouAgainNina

Enserio creo que les va a gustar, my babies ☺ Las amo, cuidense mucho♡

Azul* forma callejera mexicana de llamar a los policías

Capítulo dedicado a la bella; @PaulaMendesHoran espero te haya gustado nena


The Sky isn't the Limit | Sammy Wilk¡Lee esta historia GRATIS!