Siete.

2.5K 186 33

Los chicos me dijeron que antes de regresar a Omaha iríamos a Chicago a la continuación del DiGi tour. Yo ya había aceptado ir, estaba realmente emocionada, pues nunca habíamos ido a chicago, además de que volvería a ver a Nash, Andrea y a Kenny.

Terminé de empacar mis cosas y bajé para ver que podía hacer de comer. Los chicos estaban en una junta o algo así, junto con Ally, pues a ella también la habían contrato para sacarla a la fama por su linda voz.

No había casi nada de comida, y lo único que me quedaba era ir a la tienda y hacer la despensa. Tomé algo de dinero que guardaba, y decidí tomar un taxi, pues aún no sabía conducir.

Tomé un taxi a unas cuadras de casa y le pedí al taxista que me llevara al supermercado más cercano.

Bajé y tome uno de los carritos que hay en el súper, comencé a caminar por los grandes pasillos del mercado viendo detalladamente cada lugar.

Entré al pasillo de la carne verduras y congelados ahí se encontraba una señora con un carrito, y en el carrito había un lindo bebé sentado tomando un jugo. Sonreí al ver aquella escena, podría ser yo en algunos meses, pero no. Yo no quería éste hijo, no ahora.

Estaba más que decidida a abortarlo, sería un accidente ante los ojos de Sam, de Gilinsky y Ally, los demás no sabrían, jamás les diría.

Toqué mi barriga, y sentí ese nudo de nervioso y angustia combinados dentro de mi. Trage en seco y decidí dejar de ver aquella linda escena y seguir con lo mío.

¿Cómo es que a Sam se le pudo haber olvidado el condón?. Enserio que eso fue lo más idiota del mundo. Él es el más idiota del mundo, y yo también.

Joder. ¿Cómo podría pensar en matar a mi bebé? ¿¡MI BEBÉ!?. De ambos, de él y mío. Pero éste bebé, por lo más lindo que sea, nos causara muchos problemas, a todos.

Seguí caminado por el supermercado y algunas chicas, y chicos que me reconocían se acercaban y me pedían fotos, a podas aceptaba.

-Deberías de darme un hijo, linda.-Me susurró un chico cuando se acercó a abrazarme, sonreí algo incómoda.

-Mamá.-Se acercó otra chica, la miré confundida.

-¿Mamá?.-Pregunté riendo, ella asintió en mi abrazó.

-Tú y Sam son mis padres.-Reí, ella y sus amigas también lo hicieron.-Es un juego, es que ustedes dos son tan perfectos que deberían de procrear muchas crías.

Gusanos, pensé. Sonreí.

-Pues gracias, hija.-Eso fue como un balde de agua fría con muchos hielos cayendo sobre mi.

-De nada mamá, dile a papá que lo amo y que siempre estaré para él.-Eso me conmovió mucho, saqué mi celular y llamé a Sam.

Hice que la chica y Sam conversarán un rato por facetime, y después me despedí de mis ‘hijas’ para seguir comprando comida.

Volví con algo de papas para freír, frutas que se veían ricas, carne, verdura para la carne y sodas. Ah, y muchos chocolates, también frituras, algo de helado. ¿Qué? Tengo algo dentro de mi que me pide que lo alimente.

Pagué todo y después le hablé a Sam para que pasara por mi, pues ya se habían desocupado de lo que sea que estuvieran haciendo.

-¿Qué compraste?.-Se acercó para ayudarme con las bolsas.

-Comida.-Le dije, él abrió la bolsa donde iban todas las frituras y me sonrió.

-Esto no es comida, ¿cómo te atreves a alimentar al gusano así? Crecerá gordo.-Dijo abrazándome, sonreí.

-Claro que no, crecerá perfecto.-Le dije riendo, él también lo hizo.

Los chicos ya estaban en casa, como era de suponerse. Saludé a mi hermano y a los demás chicos. Jack Gilinsky se acercó a mi y me ayudó con las bolsas que traía.

-¿Cómo que te da mucha hambre, no?.-Agregó viendo todo lo que traía en las bolsas, reí con nerviosismo.

-Es para mañana, para el viaje, G.-Le dijo Ally, ¡Mi salvadora!.

-Oh si.-Dijo Jack cayendo en cuenta de todo, me sonrió tímido.

-Iremos a chicago, y después todos viajaremos a Omaha, ¿cierto?.-Jack Johnson nos sacó de el pequeño juego de miradas que teníamos entre todos, Nate asintió.

-Si, así es. Es tiempo de ver a la familia y amigos, sabes las buenas nuevas.-Dijo abrazando a Ally por lo hombros.

-Si, muchas sorpresas nuevas.-Agregó Gilinsky de nuevo. Quiero pegarle, matarlo y tirarlo en el mar.

-Si, muchas.-Dije incómoda y dejé se hacer lo que hacía para salir de ahí.

Sam y Gilinsky me siguieron, después escuché a Nate, y a Ally. Cerré la puerta de la habitación al ver que Nate y Ally entraron a su habitación.

-Ni se te ocurra decir algo enfrente de ellos, dude, aún no.-Lo señaló Sam.

-Sólo estoy haciendo esto más blando, para cuando les digan, no se lo tomen de sorpresa.-Literalmente, me di un golpe en la frente.

-Chicos, nadie se va a entera, estoy más que decidida a no darle vida a éste bebé.-Sam y Jack me miraron al mismo tiempo y con el ceño fruncido.

-¡Estás loca! Eso no.-Sam me veía furioso, mucho.-Si vuelves a decir algo así, te juro que le diré a Nate.

-Sam, este bebé nos traerá muchos problemas.-Observé a Jack, él agachó la mirada.

-Camila, Sam, yo estoy aquí para los dos, y ya no diré nada, pero Camila, no puedes hacer esto, ese niño no tiene la culpa de lo idiota que sus papás fueron.-Señaló mi barriga y las ganas de llorar volvieron.

-Dejenme sola, quiero pensar.-Los miré seria, con los ojos llorosos, Sam me abrazó y después sentí los brazos de Gilinsky rodearnos.

-Dejemosla un momento, bro.-Le dijo Jack a Sam, mi novio asintió y ambos salieron de la habitación.

•••••
¡Perdón, perdón, perdón! Acabo de llegar a mi casa, mi mamá me despertó súper temprano y hasta ahorita es vuelto a ver mi teléfono, sorry, pero la culpa es de mi mamá, gritenle a ella..

Tengan lindo sábado, las amo

The Sky isn't the Limit | Sammy Wilk¡Lee esta historia GRATIS!