Capitulo 8. ¿ Una cita? o... ¿ dolores por doquier?.

- Sandra- la llamé que estaba en el baño.

-¿ Pasa algo?- preguntó mientras cerraba la puerta del baño mientras salía.

- Tengo una " cita"-entrecomillé con los dedos- con Manuel y no estoy para levantarme..pero  le dije que no le fallaría- dije mientras intentaba sentarme en la cama con una mano en mi espalda y mis ojos entre cerrados del dolor- ayúdame por favor...

-  Suri no estás para caminar.- dijo mi amiga sentándose a mi lado.

- Que sí.. solo me tienes que ayudar a llegar o dile que me atrasaré por favor.- dije casí sin poder decir más de lo que me dolía, ya se me había pasado el efecto de la pomada que me puso la enfermera.

-Es mejor que le diga que no puedes.

- Por favor..- le dije con ojitos de cordero

- ¡No!- dijo con voz de niña pequeña.

- Sí- dije con su misma voz. Ella bufo y rodeó los ojos en señal de que se rendia.

- Está bien...

- ¡Chachi!- dije dando palmaditas.

-  Pero prometeme que te vas a cuidar y si te empieza a doler mucho dile que te traiga a la habitación y te quedas aquí.

-Prometido- dije alzando la mano imitando al saludo militar.

-Ya, ya no me hagas sentirme mejor que tú que ya sé que lo soy- dijo toda alagadora

- ¡ Cállate pesada!- dije tirándole un cojín

- ¡Pero si hay que prepararte!, ¿que quieres ponerte?- preguntó entusiasmada.

- Pues iré normal... como siempre- dije duditativa

- ¡ Ya sé!- dijo alzando el dedo indice, solo le faltaba la bombilla en la cabeza para parecer un dibujo animado.- déjame observar tus armario- dijo dirigiéndose a él.- pues te pondrás esto, así iras normal y bonita.

Genial, me gustaba, alfinal decidió  que me pusiese unos leagings color negro pegados con una camisa de manga corta sencilla que tenía varias iniciales.

Flasback:

Nathi me llamó desde la sala de estar porque tenían algo que darme mis hermanos, así que fui desde mi habitación para poderme reunir con ellos.
Era muy duro saber que me tenía que ir por ser una de las más pequeñas de la familia y más sabiendo que no podré tampoco estar cerca de mi hermana más pequeña.

-Suri... te queremos regalar esta camiseta todos- dijo mi hermana entregandomela en un bolsa.

La cogí duditativa pero la acepté y la abrí con cuidado.

-No hacía falta...- dije mientras la miraba.
Mi otra hermana, María, me observaba con amor en sus ojos pero tristeza en su alma.

Sabía perfectamente que cuando mi madre decidió hacer esto y darle la noticia a todos, las cosas en casa fueron a peor pero después de lo sucedido los de trabajo social estaban a la alerta de nosotros y mi madre quería que por fín tuvieramos una vida de verdad.

-La hemos hecho con nuestro cariño- comentó María- esperamos que la uses estés donde estés y que te acuerdes siempre de nosotros.- dijo mi hermana mayor mientras me acariciaba el pelo.- son nuestras iniciales hermanita, las bordamos mamá y yo para que tuvieras algo de nuestras manos..- dijo con tristeza- Verás que tarde o temprano volveremos a vernos y por favor cuidate y se prudente, no te dejes engañar jamás y..- notaba como su voz quebraba y sus ojos se aguaban- se siempre tú. Nosotros estaremos bien y cuidaremos los unos de los otros.

Suri- ahora me habló Nathi- siempre se tú como dijo Mari, y espero que nos volvamos a ver, no nos olvides jamás, sé que cuando te vayas no sabrás nada de nosotros.. pero se que tú no nos dejarás de lado- dijo mi hermana agarrandome una mano- y otra cosa.. si a nuestra pequeña hermanita no la adoptan en el otro centro donde esté, intenta buscarla si a ti te acogen o cuando cumplas los 18 por favor, sabes que ella no sabe mucho sobre la vida...- dijo algo preocupada.

fin de flasback

Sabía que me tocaba, una vida sin mi familia, ver como me separan de mi hermana pequeña que casi es un bebé y ver como sufren todo por lo que ha pasado con... bueno es mejor no nombrarlo..

Una vez que acabe de prepararme, Sandra me ayudó a salir para encontrarme con Manuel, iba poquito a poco, y cuando digo poquito a poco significa.

¡COMO UNA TORTUGA!

Paresco una tortuga recién nacida illendo al agua para seguir mi vida.

Cuando seguía caminando me tropece varias veces, sí, soy muy torpe pero bueno.
Por fin llegue a los bancos donde quedamos tras varios largos minutos, y ahí estaba él, con sus jeans oscuros y una camisa básica con mangas blanca, con su pelo revuelto y su mirada perdida.

Me dirigí a él por detrás del banco donde estaba sentado, y haciendo el menor ruido, poco a poco me acercaba a él y cuando ya estaba muy cerca le tape los ojos con mis manos,  él me tocó con las suyas.

-¿Quién soy?- susurré en su oido.

-Una muchacha..- dijo pensativo- con los ojos como el otoño que me vuelven loco y que tiene unas manos suaves- dijo finalmente sonriendo.

-Pero no has dicho mi nombre..

- Mi hermosa.. Suri.

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