Capitulo 1. Un comienzo.

Suri Mcfloy en portada..

Siempre mi sueño fue tener un gran amor, un amor familiar. Un amor que te haga sentir  un gran calor en el frío oscuro de la tristeza, y que cuando necesitas un abrazo sea de verdad.

Siento no presentarme antes, me llamo Suri Mcfloy tengo 18 años y esta es mi historia..
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5 años antes...
Cuando nací mi madre biológica no me podía mantener ya que tengo muchos hermanos : dos hermanas y tres hermanos.
Mi madre me tuvo que dejar tanto a mí como a mi hermana  pequeña en adopción, lo entiendo porque nuestra economía no era muy buena y sé que la decisión que tomó era la correcta para poder realizar una vida nueva y mejor de la que ella nos podría haber dado.

Llegué a un orfanato donde, como decía mi madre, era un sitio donde estaría con niños que esperan un papá y una mamá.
Entré por una puerta enorme de color negro con gris, era todo muy tétrico y oscuro, y estaba situado lejos de la ciudad. Caminé despacio al lado de mi nueva tutora que se llamaba Carmen, era una mujer de unos 30 años mas o menos.
Cada ves que nos ibamos introduciendo al centro veía niños y niñas por todos lados con uniformes blancos y negros parecía una escuela de esas privadas.
Entré y conocí a la directora de dicho orfanato ,no le ponía mucha atención a lo que le estaba indicando a mi tutora, ya que me puse a observar los chicos y chicas que estaban fuera en un jardín que había tras la ventana, parecían que tenían mi edad, pero lo que más me sorprendió fue aquel chico que me miraba fijamente, alto ,moreno, pelo negro y brillante, tenía un buen físico y unos ojos oscuros que parecían el mismo cielo cuando cae la noche, pero lo que más le destacaba era esos labios finos y perfectos que formaban una bonita sonrisa.

Cuando acabaron de hablar mi tutora y mi directora, Carmen me llevó  a mi nueva habitación donde estaría con dos compañeras más. Fuimos por un gran pasillo donde se encontraban en la parte derecha las habitaciones de los chicos de 12 a 16 años, y por la izquierda se encontraban las habitaciones de las chicas de 12 a 16 años también. La mía se encontraba una de las últimas del pasillo, justamente era la 12 ya que se componía de 15 habitaciones.

Entre muy nerviosa me latía mucho el corazón ya que nunca había contactado con nadie sin que fuesen mis hermanos o mi familia biológica. La puerta crujía  y cuando entro vi a una chica de pelo largo y negro no muy alta y delgada, con ojos castaños y pequeños, y otra a su lado en una litera, sentada, morena, con el pelo corto, era normal en cuanto a delgadez, era guapa tanto una como otra, pero lo que mejor paso en esa ocasión fue que enseguida se levantaron y me saludaron.

-  Hola, me llamo Fernanda encantada de ser tu nueva compañera, seguro que nos llevaremos genial.

-  Hola- dije tímidamente- me llamo Suri Mcfloi encantada.

- Hola-se acercó la otra compañera- me llamo Sandra encantada, llevo 2 meses aquí así que entiendo que es ser la nueva.

- Encantada Sandra- le di dos besos en la mejilla.

- ¿ Cuántos años tienes?- preguntó la peli negra.

- Pues tengo 13 años y ¿ tú?.

- yo tengo 14 los acabo de cumplir hace unos días.

- y tu Sandra ¿ cuántos años tienes?- pregunté a la morena.

-  Pues yo tengo 13 años también aunque pronto cumpliré 14- sonrió levemente.

- yo cumplo los 14 el 16 de Agosto- comenté sin interés, Sandra comenzó a reír.

- ¡ yo los cumplo el 18 de Agosto!

- que bien chicas todas juntas- Fernanda comenzó a dar saltitos en el mismo sitio mientras aplaudía.

Pasaron las horas hablando todas sobre por qué estábamos aquí aparte de informarme de todo lo que ha sucedido desde que cada una ha llegado aquí. Cuando menos nos dimos cuenta, ya eran las 8 la hora de la cena, -un poco pronto-, y sin muchas ganas de cenar por la gran tristeza que sentía de no poder estar con mi familia cenando más que sea un solo pan para todos, tuve que bajar.

Mis compañeras de habitación me guiaron por todas las escaleras que teníamos que bajar para poder acceder al comedor, hasta que llegamos donde nos encontramos a todos los demás compañeros que habían en este orfanato. Calculaba que habrían unos 100 entre todos  y parecían llevarse bien, aunque había un grupo de chicas por un lado apartadas, las cuales según lo que me conto Sandra, eran el grupito llamado las populares, ya que se creían las mejores y más importantes de todos a pesar de tener la misma edad que nosotras.

Cuando menos me lo esperé al sentarme con Sandra y Fernanda en una de las grandes mesas largas de madera gruesa y ya antiguas, le vi a él, ese chico con una mirada perdida y triste pero con una sonrisa extraña y seductora. Cuando de repente noto una nueva persona justo a mi lado.

- Hola, me llamo Manuel y ¿ tú?- sin más y sin esperarlo el chico se había acercado detrás de mí para saludar.

- Hola, me llamo Suri.- le di mi mejor sonrisa y le ofrecí la mano de forma de saludo, él la cogió sin dudarlo.

- ¿ Eres nueva en este orfanato?- tomó asiento a mi lado.

- Sí, llegue hoy mismo.

- Bueno espero poder llevarme bien contigo y conocer tu historia.- me guiñó un ojo y sin más se fue con sus compañeros.

- Claro- sonreí tristemente- y yo la tuya.

Ya tocaba cenar, teníamos que levantarnos por turnos de mesas hacia donde se encontraba la comida, tocaba esa noche para comer filetes de pescado y leche- Vaya cosa para comer, pero bueno al menos es algo más de lo que podía comer en mi antigua casa, aunque hecho de menos ver a mi  madre poniendo un gran pan en la mesa y un trozo de queso por persona.

Cuando acabamos de cenar me levanté de la mesa junto a mis dos nuevas compañeras, cuando noto que alguien me agarró la mano suavemente y con delicadeza.

-  Adiós Suri, espero verte mañana en clases- Manuel besó mi mano y comenzó a caminar con rapidez por el pasillo

- Vale, espero verte.

Cuando llegue a mi habitación nueva sentía como mi barriga me dolía de la tristeza que sentía, parecía que el corazón se me quería salir de mi pecho, aunque sabía muy bien que ya mi alma y mi corazón eran inexistente porque cada trocito de los dos están con mis seres queridos, esos seres que aunque sepa que viven aún ahí, fuera, ya no podría verles más y que sabía que como mi madre me decía, " cuando veas una estrella en el cielo que brille más que las otras y este junto a la gran luna que asoma por tu ventana sabrás que ahí aunque parezca que sea lejos notarás que será cerca donde estaremos nosotros y nuestros recuerdos".

Una nueva historia [#UNH1] COMPLETA#PNovel¡Lee esta historia GRATIS!