Capitulo 45. De regreso al infierno con un ángel.

Mimí en portada...

-Bueno encantados de conoceros- me despedí de cada uno del grupo al igual que mis hermanos como mis mejores amigas.

-Nos avisamos si van a Atlantic City o nosotros si vamos a New York, aunque también podemos quedar durante el verano en vernos de nuevo- sonrió Nataly.

Estamos en el aeropuerto ,estos chicos vinieron hasta él para despedirse de todos nosotros, quién lo diría que por un pelotazo acabáramos conociendo a gente encima de Atlantic City, el mundo es un pañuelo.

-Oye Dianthe, ¿podemos hablar?- me preguntó Gina murmurando detrás de mí. Asentí y nos apartamos del grupo con Cristian mirando dudoso y con el ceño fruncido, me encogí de hombros como señal de que no tenía ni puta idea qué quería.- Oye lo siento.- se disculpó casi en un susurro.

-No tienes motivo porque disculparte.- posé mi mano en su hombro y esta miró mi acto quitándolo en seguidas, suspiró.

-Sí porque me he comportado como una idiota delante de todos y encima ayer por culpa de tener ya más copas de las que devía acabé contándote todo y...

-Y quizás ahora te sientes mejor sabiendo que te has quitado un peso de encima por hablarlo con alguien- terminé su frase.

-Sí- asintió- gracias de veras por haber sido una pesada la anterior noche de veras me hizo sentir mejor y seguiré tu consejo- sonrió mostrando sus dientes.

-Así es como es y si necesitas algo no dudes en llamarme- le di mi número en un papel y se lo entregué asintió y nos acabamos abrazando.

-espero volver a verte- susurró entre mis brazos.

-Y yo...

*.*.*.*

-Bueno de vuelta a casa- apoyé mi cabeza en el  hombro de Cristian y suspiré apenada.

-Así es.- afirmé tristemente.

-Volveremos algún día- le dio un pequeño beso a mi coronilla.

-De regreso al infierno pero con un ángel.- Cristian soltó una carcajada bastante sonora que todos nos miraron y Sandra se acabó despertando del susto.

-Lo siento Sandra- pero esta hizo lo más guarro que pudo hacer se acercó a su cara abrió la boca grande y se tiró el mayor eructo sonoro que puede existir. Comenzamos todos a reír y reír, Cristian se sonrojó un poco y esta se giró su culo hacia él para volver a dormir.

-¡Por enterado!- exclamé mientras me dolía la barriga de la risa, giré mi cabeza para ver por última vez Costa Rica.- Algún día volveré y espero que sea acompañada no solo por todos ellos si no por alguien más.- murmuré.

-¿Me dijiste algo?- preguntó Cristian con el ceño fruncido.

-No- negué con mi cabeza a la vez- es precioso verlo desde arriba- miramos por la ventanilla y sí era hermoso ver las casitas cada vez más pequeñas, verlo todo verde marrón y por su alrededor azul con sus costas algo verdosas. Saqué una última foto y lo guardé.

Apoyé mi cabeza de nuevo en el hombro de Cris y me acabé durmiendo.

Noté como unos brazos me rodeaban el cuerpo y me repartía pequeños besos en mi cuello al igual que mi cara, me hacía cosquillas pero no quería despertar.

-Mmmm...- me removí para que parara pero seguían de la misma manera y ya comenzaba a molestarme así que me desperté.

-Buenos días mi querida Dianthe- susurró Manuel en mi oído y automáticamente intenté sacar mi arma pero ya no estaba .

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