(3° Parte) ¡Confesiones!

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¡Ta-Da! Aquí esta~. Espero que les guste y recuerden que pueden hacerme cualquier petición que quieran ^_^

Tercera y última parte:

Webby evito a todos en la casa lo que quedaba de semana, escondiéndose o simplemente desviándose del camino al ver a alguien caminar por los pasillos. Haber vivido ahí tantos años y conocer todo el lugar como la palma de su mano tenia sus ventajas.

Se levanto de la cama y se cambio, mirando su reloj: 5 a.m ¡Perfecto! A esa hora nadie estaba levantado. Abrió silenciosamente la puerta de su dormitorio y camino por los pasillos a oscuras, aun sin decidirse en que hacer con las consecuencias de su "pico suelto". Suspiro, llegando a la cocina y mirando a su alrededor, pensando en que podría comer. Se estiro para agarrar una manzana, sobresaltándose cuando las luces se encendieron.

-Hola~- Webby se volteo, tragando al ver a alguien parado en la puerta de la cocina.

-¡¿L-Louie?!- parpadeo, sorprendida. -¿Q-Qué haces despierto a esta hora?- sonrío con algo de nerviosismo. Conocía el horario de los hermanos y sabía perfectamente que el pato parado frente ella adoraba dormir hasta tarde.

-Supuse que debías salir en algún momento para buscar comida...- se adelanto unos pasos, cerrando la puerta y apoyándose en ella, metiendo las manos en los bolsillos y sonriendole ligeramente. -...así que pensé que en algún momento te encontraría-

-¿He?- se puso nerviosa al ver que su única salida estaba bloqueada. -¿E-Encontrarme?- sonrío con nerviosismo. -¿P-Para qué?-

-Para jugar a las cartas- hablo con sarcasmo, rodando los ojos. -Dijiste que te gustaba, corriste y me evitaste toda la semana ¿Para qué más te buscaría?-

-N-No te e-estaba e-evitando...- Webby murmuro, desviando la vista.

-Aja...y a mi no me gusta la soda- se cruzo de brazos. -Sigues siendo la peor mentirosa de la ciudad- ella hizo una mueca y se negó a mirarlo. -Webby...- él la miro, notando como ella se estiraba para agarrar el garrón de galletas y lo abraza contra su pecho. -Mrs.Beakley diría que no es hora de galletas-

-Lo sé...- ella saco una, dándole un mordisco.

-Debes hablar conmigo en algún momento Webby- hablo Louie después de unos segundos.

-¿Qué quieres que te diga?- lo miro de reojo. Ella había leído sobre el amor y todas esas cosas en los libros, había visto muchas películas y novelas con su abuela, sabía que no todas las confesiones obtenían una respuesta positiva...y estaba casi segura que esa seria muy pronto su situación. Suspiro y volvió a morder la galleta que tenia en su mano, decidida a hacer esto de una.

-¿Por qué huiste?- pregunto Louie, sonaba...triste.

-Porque...Porque...¡Porque no sé!- ella dejo el garrón en el suelo a su lado, terminando la galleta de una vez y tragando con fuerza, sintiendo las palabras salir solas de su pico. -¡Es la primera vez que me siento así y no sé que decir, como actuar o que hacer! ¡Simplemente entre en pánico cuando te lo dije!- ella veía a todos lados, menos al pato vestido de verde. -¡No quería arruinar la amistad que tenemos, ustedes son los primeros amigos que he tenido y no quería perderlos!- apretó los puños. -¡Intente ignorar el sentimiento pero siempre estaba ahí y...!-

-¡Webby!- se sobresalto al escuchar su nombre tan de cerca, parpadeando: Louie estaba a pocos centímetros frente a ella, agarrando sus manos con firmeza y mirándola a los ojos con preocupación. -Tranquilízate, por favor- ella podía sentir un Deja-Bu.

-Ho...- bajo la vista.

-No es malo que yo te guste, es completamente normal- él sonrío.

-Ya me lo dijeron...- murmuro con una mueca. -...quiero volver a mi cuarto-

-Webby...- ella tembló al sentir una mano acunando su mejilla, haciendo que levante la vista y mirara directo a los ojos ajenos. -...también me gustas- Louie miro con algo de diversión como la pata quedaba tiesa, con los ojos bien abiertos y parpadeando lentamente.

-¿En...serio?- se le quedo mirando, sorprendida.

-¡Por supuesto~!- acaricio su mejilla con dulzura, sonriendo con tranquilidad. -No estaría despierto a las 5 a.m si no me gustaras- rió ligeramente.

-Yo...- Webby se sonrojo. -...no sé que hacer ahora-

-Yo menos- Louie se encogió de hombros. -Podemos aprender sobre la marcha-

-Eso significa que...- lo miro con ojos brillantes.

-...podemos intentarlo...solo si quieres, claro- y por primera vez en toda la conversación, Louie se veía nervioso.

-¡Por supuesto~!- el simple pensamiento de poder ser más que una amiga para él, hizo que su corazón saltara y una gran sonrisa se pintara en su rostro. En medio de su felicidad, se lanzo a abrazar a al pato, besando con firmeza su mejillas. -Ho cielos...- se separo rapidamente al darse cuenta de lo que hizo y lo miro sonrojada, mientras que Louie quedaba totalmente estático y con los ojos bien abiertos, un color rojo pintándose en sus mejillas. -...¡lo siento mucho!-

-He...- el pato agito la cabeza y tosió, aun con las mejilla coloreadas. Le sonrío a la pata, tomando sus manos nuevamente y dejando escapar una pequeña risa. -No te preocupes, no me molesta- le guiño el ojo con una sonrisa coqueta. -Puedes hacerlo cuando quieras~- su sonrisa solo aumento cuando ella rió ligeramente.

-¡Gracias~!- volvió a abrazarlo por el cuello, dejando múltiples besos en la mejilla ajena y sonriendo enormemente. Louie simplemente rodeo la cintura de la pata y riendo ligeramente mientras se sonrojaba, sintiendo algo cálido extenderse por todo su cuerpo.

Extra XD

-¿Has visto a Louie?- pregunto Huey mientras caminaba junto a su hermano hacia la sala.

-Nop- negó Dewey. -Ni siquiera estaba en su cama esta mañana-

-Eso es raro, él no suele levantarse temprano- murmuro el de rojo. Se acercaron al sofá, parpadeando con sorpresa: su hermano vestido de verde estaba sentado en el suelo, con los ojos en su celular y la espalda apoyada contra el sofá, mientras que sentada en el sofá tras el pato con una gran sonrisa estaba Webby, riendo de vez en cuando y jugando con el cabello ajeno, atando en ese momento el flequillo del pato con una gomita.

-¡Hola chicos!- ella les sonrío enormemente apenas los noto.

-Ho...hey hermanos- sonrío Louie como si nada.

-¿Qué esta pasando aquí?-preguntaron ambos al mismo tiempo, confundidos.

-Ho, nada- él se encogió de hombros. -Webby y yo estamos saliendo ahora-

-¡¿Qué?!- la pata no pudo evitar reír ante la cara de asombro de los dos patos.

-¡Eso es increíble, chicos!- Huey fue el primero en reaccionar, sonriendo enormemente. -¡Felicidades!-

-¡Eso no es justo!- Dewey se cruzo de brazos con un puchero infantil. -Yo debía tener novia antes, soy mayor que tú-

-Mayor solo por unos segundos~- murmuro Louie, encogiéndose de hombros. Webby simplemente sonrío al ver que se inicio una discusión entre los hermanos, alegrándose al ver que ninguno de los dos parecía disgustado con ella. Tarareo mientras se disponía a seguir molestando a su novio. Ella no pudo evitar reír, la palabra "novio" le gustaba.

DuckTales One-ShortDonde viven las historias. Descúbrelo ahora