82. “Dos semanas” (Sungmin)
Nos sentamos en una de las mesas libres más alejadas y pedimos una botella de vino. Siempre nos había gustado. Me traía buenos recuerdos… Sonreí mirando la copa y suspiré. ¿Quién nos iba a decir que terminaríamos así? Me sirvió un poco y luego se sirvió él.
-Kyuhyun…-empecé.
-No, déjame hablar a mí.-me interrumpió.
-Ah, vale.
-Escúchame hasta el final.-comentó y asentí- Lo siento… Creo que jamás podré decirlo suficientes veces como para reparar lo que hice… Lo que te hice. Lo siento tanto… La verdad es que no ha pasado un día en que no me arrepintiese. En que no pensara en que si no hubiese sido un cobarde, ahora estarías conmigo. Te veo con Dae y siento algo de celos. No puedo negarlo. Siento celos de ver que tú si que has seguido siendo tú mismo, sin importarte nada… Has encontrado un gran chico. Y luchas por él. Yo en cambio, no luché por ti. Y lo merecías… Y yo… Quiero recuperarte.
-Kyu… Pero… Tienes a Seol…
-He dicho que me dejes terminar.
Sus palabras me estaban haciendo poner algo nervioso. Porque realmente le veía arrepentido, pero ahora no tenía sentido ya pensar en lo que hubiera sido. Ahora, ambos pertenecíamos a otras personas. Y aunque él, aunque Kyuhyun me dijese que estaba arrepentido, ahora mi corazón pertenecía a Daehyun. Ya no podía cambiarlo.
-Perdón.
-Me siento horrible… Es horrible darme cuenta que perdí lo más importante de mi vida por ser cobarde. Pero… Por otro lado, serlo me hizo conocer a Seol… Por ello… Por Seol, creo que no debo pensar más en que fuese un “error”. Creo que no estábamos destinados a estar juntos como pareja… Pero… Sungmin, eras mi mejor amigo… Eras muy importante para mí, y te perdí. Eso es lo que me corroe. Pensar en el tiempo que hemos tirado a la basura. El perder nuestra amistad. Yo ahora sé que puedo ser muy feliz con mi novia, y sé que tú lo eres con Daehyun. Lo que quiero es recuperarte como amigo.
Amigo… Volver a ser amigo de Kyuhyun… Si, yo también quería. Habíamos dejado olvidada nuestra amistad y eso no estaba bien. Aunque realmente durante aquellos años no habíamos tenido la oportunidad de hablarlo. Porque quizá aun no era el momento. El momento, era justo ahora.
-Tienes todo el derecho a no perdonarme y a rechazar mi amistad. Pero quería decírtelo.-dijo bajando más la voz, casi en un susurro.
-¿Puedo hablar ya?-inquirí.
-Si.
-Claro que te perdono. Lo pasé muy mal, pero encontré a una buena persona. Y yo también quiero que volvamos a ser amigos.
-¿De verdad?-sonrió.
-Si. Es lo que realmente quiero. Somos una familia. No debemos estar separados. Ahora que nos hemos reunido todos, creo que debemos seguir unidos. Y recuperar lazos rotos. Kyuhyun, siempre serás mi primer amor… Pero ante todo, siempre serás mi amigo.
Le veía más tranquilo. Sus ojos brillaban y sonreía. Dios, yo también me sentía mejor. Saber que podíamos ser amigos de nuevo, saber que aun teníamos una oportunidad en ese sentido, me hacía sentir bien. Tener a Daehyun y a Kyuhyun sería genial. Uno como pareja y el segundo como amigo.
-Debemos luchar por nuestra amistad.-apunté.
-Si. Lo haremos.-asintió y elevó su copa- ¿Por Kyumin?-propuso.
Se me escapó una risita y asentí levantando mi copa también y chocándola con la suya.
-Por Kyumin. Por lo que fue y lo que será.-añadí.
Bebimos un trago de vino y luego nos pusimos a charlar sobre nosotros, sobre nuestras vidas. Había tanto que me había perdido de él y él de mí que ahora teníamos bastante que contarnos. Cuando nos terminamos la segunda copa sacó su teléfono y me guiñó un ojo.
-¿Por los viejos tiempos?
-Creo que a las ELF les encantará.-dije divertido.
Me levanté, poniéndome tras de él, con la cabeza apoyada en su hombro y elevamos las copas mientras Kyuhyun nos hacía una foto. Luego la subió a twitter y regresamos a la reunión. Yo no quería hacer esperar más a Dae. Cuando llegamos, nos encontramos con él y Seol charlando. Los cuatro nos miramos mutuamente y mi chico me dedicó una sonrisa preciosa. Se acercó y me miró con una mirada que conocía. ¿Miedo? No, no era miedo, pero sabía que quería hablar conmigo. Así que lo cogí de la mano y me aparté un poco del resto.
-¿Todo bien?-inquirió.
-Si. Todo perfecto.
-Me alegro.
-Te quiero.-dije y le di un beso lento en los labios.
-No tengo que tener miedo. ¿Verdad?
-No. No tienes que tener miedo alguno. Te quiero a ti. Y él a Seol. Solo queremos ser amigos de nuevo. ¿Te importa?
-Claro que no. Supongo que es lo que debes hacer. No sé mucho de vuestra historia pero está claro que fue muy importante... Cuando te conocí estabas destrozado… Siento hasta celos.-suspiró- Pero si ahora me eliges a mí, no tengo duda alguna. Sé que no me harías daño. Porque confío en ti y te quiero.-agregó.
-Sin duda eres lo mejor que podía pasarme. –cogí su cara entre mis manos y le besé nuevamente- Te quiero.
-Dejaré que me lo demuestres en Jeju.-dijo susurrándome al oído- Si no fuera porque hay más gente aquí… Estaríamos en esa cama.-señaló hacia ella y me reí.
-Pero hay mucha gente.
-Si te soy sincero, la mitad de los que estamos aquí estamos pensando en lo mismo.-hizo una mueca divertida- Mira.-me hizo mirar hacia una esquina donde Hangeng y Heechul se besaban, o más que eso- Mira.-luego hacia donde Kangin y Leeteuk estaban, ellos solo se miraban, pero se notaba que querían estar a solas para hablar- Mira.- para rematar Donghae y Eunhyuk tenían un brillo en sus ojos especial- Además, apuesto a que ahora Kyu y Seol también tienen que…hablar…-dijo eso último con cuidado.
-Dae, no me importa. Estoy contento con que estén juntos. No siento nada de eso por Kyuhyun. Puedes hablar normal. Es más, he pensado que cuando volvamos de Jeju, podríamos organizar una comida con ellos dos. ¿No?
-Por mi perfecto…
-Oye Dae…-susurré- Lo siento. Siento habértelo ocultado… De verdad.
-No pasa nada… Solo me hiciste sentir como un idiota delante de todos tus amigos.-dijo con ironía.
-Yo…-era una gran cagada, estaba claro.
-Es broma.-sonrió guiñándome un ojo- Es verdad que me sentí mal, pero bueno… Supongo que no es fácil contar esas cosas. Y te conozco. Así que no estoy enfadado.
-¿De verdad?
-Si, pero me debes mucho sexo. Es más… Como arrepentimiento me debes sexo donde y cuando yo quiera.-apuntó divertido.
Me reí y le abracé. Pero me separó y me hizo mirarle.
-Hablo en serio.
-De acuerdo. Pero solo durante una semana.
-Creo que mi humillación vale más….
-Dos semanas. No subo.-me planté.
-Hecho. Dos semanas.-me tendió la mano.
Se la estreché pero de un salto, se subió a mí, enrollando sus piernas en mi cintura y abrazándose a mi cuello. Me besó apasionadamente, utilizando su lengua como bien sabía y yo perdí un poco el equilibrio, intentando no caerme. Escuché risas a nuestro alrededor y también aplausos. Intenté separarme de Dae pero se apretaba a mí con fuerza. Era como un mono.
Alguien hasta silbó y de pronto Daehyun separó sus labios de los míos, jadeando y con un quejido.
-Au…-llevó una de sus manos a su nuca.
A nuestro lado estaba Kangin serio.
-No se come delante del hambriento.-le amonestó.
Todos se rieron divertidos. Mi chico se bajó de mí y se estiró la ropa.
-Que yo sepa llevas hambriento solo hace poco mas de una hora. –contestó Dae.
-¿Nadie ha enseñado respeto a este crío?-inquirió indignado.
Las risas volvieron y yo pasé mi brazo sobre Daehyun, atrayéndolo hacia mí.
-Es tal y como me gusta que sea.-respondí sereno.
Era cierto, estaba justo con la persona perfecta para mí. Estaba con la persona que quería, y que me quería. ¿Qué más podía pedir?