𝟐𝟐. 𝐓𝐔𝐋𝐈𝐏𝐀𝐍𝐄𝐒

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⪻ 𝐀𝐫𝐢𝐚𝐧𝐧𝐚  ⪼

Durante toda mi vida solo he tenido una relación seria, Santiago tenía todo lo que a una adolescente como yo volvía loca, duramos tres años pero nuestros intereses nos llevaron por diferentes caminos, la última vez que supe de él fue el verano pasado, encontré su Instagram y entre sus fotos había una chica y un bebé, formó una familia, con la que siempre soñó, ese fue el motivo por el cuál nuestra relación llegó a su fin, sabía lo que quería en mi vida y ser madre nunca fue un objetivo, no me costó soltarlo y al poco tiempo lo superé.

¿Si pude olvidar una relación de tres años por qué no puedo hacer lo mismo con esta situación?

Desde que conocí a Enzo algo cambió dentro de mí y no me refiero a vestirme de manera más presentable ni tampoco a llevar entre mis manos documentos importantes, hablo de mis objetivos, de mis sueños, siguen siendo claros pero ahora en cada uno de ellos está él. 

Me enamoré de tenerlo a mi lado, de escuchar su respiración relajada mientras dormía o la manera tan agitada en que lo hacía cuando estaba sobre mí, me enamoré de la forma en que sus manos acariciaban mi cuerpo y de como devoraba mis labios con desesperación, me enamoré de su manera de hacerme sentir mariposas en el estómago con tan solo una mirada, me enamoré de su forma de pensar, de hablar, de amar y sé que por eso me está costando tanto dejarlo ir cuando lo único que quería era mirarme en el reflejo de sus ojos por siempre. 

Aranza no ha comido desde ayer que Enzo vino a visitarla, sé que a ella también le ha hecho mal estar lejos de él pero no podemos hacer nada más que seguir adelante. 

Ayer Matías se comportó de manera extraña conmigo, le pregunté en más de una ocasión que sucedía pero no me respondió nada, pienso que debe estar así por lo que sucedió la otra noche pero fue algo que no pude controlar. 

He llegado al set, Nicolás habla con uno de los directores de la película, Enzo está junto a Elisa que por cierto, me mira con más desagrado del que acostumbra, Nancy no está o al menos no cerca y Matías parece estar ignorándome, sé que se ha dado cuenta de mi presencia pero se hace el desentendido.

—Hola Ari, ¿quieres un café? —pregunta Laura, la asistente del señor Federman.

—Hola Lau, sí quiero, ver a todos con la cara tan larga me pone nerviosa. 

—Todo es culpa de la niña caprichosa de Nancy —pone los ojos en blanco.

—¿Qué pasó? —pregunto mientras observo como Elisa se lleva a Enzo casi a rastras. 

—Pues Enzo rompió con ella, se puso a llorar y se fue sin importarle que debía grabar algunas escenas.

—Que locura —intento que mi emoción pase desapercibida. —Voy por mi café, ¿quieres algo? 

—No gracias. 

Mientras estoy terminando de preparar mi bebida favorita escucho algunos pasos detrás de mí, quiero voltear para descubrir de quien se trata pero ese perfume delicioso me revela su identidad. 

—Buenos días Ari, ¿conseguiste tu pasaporte? —doy media vuelta y sonrío. 

—Buenos días Enzo, no lo conseguí, gracias por preguntar.

—Que raro, recuerdo que cuando te ayudé a preparar tus documentos estaba ahí, tal vez Aranza lo rompió o quizás estás mintiendo —se acerca tanto que puedo sentir su respiración chocar contra mi frente, mantenemos el contacto visual y lo tomo como un reto.

—¿Entonces para que preguntas? —poco a poco aparece una sonrisa en su rostro, esa que me hace perder la cordura. 

—Quiero mostrarte algo, ¿vienes? —

—No puedo, tengo algunos pendientes.

—Nadie hará nada hoy, no podemos grabar —se aleja y extiende su mano hacía mi. —Será rápido. 

Y otra vez mi corazón está brincando de emoción mientras que mi cerebro se muere por darle una patada al órgano más vital pero más idiota, luego avanzo sin tomar su mano.

—Espero que sí. 

Llegamos al estacionamiento y nos acercamos a su auto, ruedo los ojos ante sus intenciones tan descaradas, quiere que suba para llevarme a su departamento y luego fingir ante todos que no me conoce, así que me detengo y al mismo tiempo se me escapa una pequeña risa. 

—¿Por qué te detienes? —me mira con el ceño fruncido.

—No voy a subir.

—No quiero que subas, espera aquí pero cierra los ojos.

Hago lo que me pide y segundos después nuevamente tengo cerca ese olor delicioso.

—Ya puedes ver —bajo mis manos y al abrir mis ojos me encuentro con una de mis cosas favoritas. —Las flores que Matías te regala son bonitas pero lo que él no sabe es que amas los tulipanes, más los naranjas porque los asocias con el atardecer y el otoño que es tu estación favorita. 

Quiero decir algo pero parece que mi lengua desapareció y su sonrisa no ayuda mucho para poder concentrarme. 

—No necesitas decir nada, ese brillo en tus ojos me lo dice todo, tengo una pregunta para ti Ari —asiento. —¿Crees que los atardeceres de París sean igual de hermosos que los de aquí? —extiende su mano derecha que sostiene un sobre. —Nunca he ido a París y sería un honor conocerlo junto a ti. 

—No puedo aceptarlo, es demasiado.

—Tu eres demasiado Ari y prometo no usar esto como una reconciliación, solo viaja, disfruta y después me sigues odiando —acaricia mi mejilla, mete el sobre entre los tulipanes y regresa al set. 

No puedo odiarte, nunca lo haría, así rompas mi corazón las veces que te de la gana.


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𝐄𝐍𝐙𝐎 𝐕𝐎𝐆𝐑𝐈𝐍𝐂𝐈𝐂 - 𝐔𝐍𝐍𝐎𝐓𝐈𝐂𝐄𝐃 𝐄𝐒𝐒𝐄𝐍𝐂𝐄Donde viven las historias. Descúbrelo ahora