𝟕. 𝐍𝐎 𝐓𝐄𝐍𝐄𝐌𝐎𝐒 𝐍𝐀𝐃𝐀

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⪻𝐀𝐫𝐢𝐚𝐧𝐧𝐚⪼

Usé una parte del dinero para cubrir el cuatrimestre de la universidad, hace tres semanas comenzaron las clases y hasta ahora todo ha transcurrido en forma.

Por los horarios de la escuela tuve que renunciar a mi empleo de recepcionista, no sin antes agradecerle a la doctora Susana por todo el tiempo que me dejó trabajar en su consultorio.

Con Enzo todo está bien, todas las mañanas al despertar tomo mi teléfono y sonrío como idiota, no hay día que olvide enviarme un mensaje de “buenos días”, es lindo pero también curioso porque siempre lo envía a la misma hora.

Las clases han terminado así que estoy esperando el bus para ir a casa, hace unos minutos recibí un mensaje de Enzo, dijo que al terminar sus pendientes me buscaría en casa, me parece raro ya que siempre nos vemos en la noche.

Al llegar recojo un poco el desastre que hice antes de irme a la universidad y le doy de comer a Aranza, es una gatita atigrada y tiene casi un mes con nosotros.

Enzo la encontró en la calle y decidimos adoptarla, recuerdo que duramos casi tres horas buscando un nombre lindo pero no encontrábamos ninguno que nos convenciera a ambos y antes de rendirnos tuve la maravillosa idea de juntar algunas letras de nuestros nombres.

Después de darme un ducha me pongo algo cómodo, tocan el timbre y al abrir mi corazón no se emociona pero mi estómago sí, es el repartidor que trae la comida que pedí hace media hora, muero de hambre pero prefiero esperar a Enzo.

Tomo mi teléfono y entro a Tiktok para entretenerme pero sólo aparecen edits de Enzo y no puedo evitar sentir un poquito de celos así que mejor entro a Instagram.

Al inicio aparece una publicación de Matías Recalt, junto a él está una chica y por la descripción parece que formará parte del elenco para la nueva película que están filmando, toco la foto, una cosa lleva a la otra y ya estoy en el perfil de la chica, comienzo a ver sus historias y me llevo una sorpresa.

Al inicio aparece una publicación de Matías Recalt, junto a él está una chica y por la descripción parece que formará parte del elenco para la nueva película que están filmando, toco la foto, una cosa lleva a la otra y ya estoy en el perfil de la ...

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Bloqueo mi teléfono, tomo mi mochila y salgo con dirección al bar.

—Hola mi niña, ¿qué tal la universidad? —pregunta María, como todos los días.

—Bien, me fue bien.

En el camino no dejé de pensar en esa fotografía, sé que trabajan juntos y que quizá no tiene importancia pero pudo haber enviado un mensaje y así evitar que lo estuviera esperando como tonta.

♣︎

—¿Ya vas a decirme qué tienes? —vuelve a preguntar Fer, quiero contarle pero la conozco y estoy segura de que cuando sepa que se trata de Enzo Vogrincic va a encargarse de que todo Montevideo se entere.

—No tengo nada —aprieto los labios y meto mis manos debajo del chorro del agua.

—Está bien que no quieras contarme pero sé que te ocurre algo y si cambias de opinión, estaré lista para escucharte.

Cierro mis ojos con fuerza y siento un nudo en mi garganta, Enzo nunca me ha dicho que guarde lo nuestro bajo llave, si lo hago es porque creo que es lo correcto pero si no saco esto voy a explotar.

—Te cuento en el camino.

Eduardo nos dejó salir temprano por lo tanto las calles aún no están vacías, Fer vive un par de cuadras antes que yo así que aprovecho para contarle todo.

—¡No inventes, Ari! —frunzo el entrecejo y me encojo de hombros pues son gritos son tan altos que mis oídos duelen. —¡No puedo creerlo!.

—Yo tampoco.

Pasa su brazo por encima de los míos, creo que se percató del tono triste que usé.

—Te diría que dejes de estar triste y sólo lo beses y lo hagas tuyo pero sé que te importa así que voy a decirte lo que pienso —asiento ligeramente.
—Tienes que hablar con él y decirle lo que sientes, pero no a modo de reclamo, abre tu corazón, estoy segura que esa chica sólo es su compañera, en cambio tú.

Niego y le doy un ligero codazo, la plática fue tan interesante que no me dí cuenta en qué momento llegamos.

—Nos vemos mañana Fer —me despido y espero a que entre a su casa.

Continúo mi camino y al dar vuelta en la esquina lo observo, está recargado en su auto y entre sus dedos tiene un cigarrillo.

Saco las llaves del bolsillo trasero de mi pantalón y el ruido llama su atención, me mira y deja escapar el humo de su boca, abro la puerta y Aranza pasa entre mis pies.

—Te extrañé —digo mientras la acaricio.

—¿Y a mí? —volteo hacía su dirección, en su rostro está esa sonrisa que me vuelve loca y que me saca suspiros cada vez que la recuerdo.

—¿Vas a quedarte ahí? —le da una última calada al cigarrillo y lo lanza al pavimento.

—¿Qué tal tu día? —me importa mucho saber cómo estuvo su día pero también pregunto con la intención de que me cuente sobre la salida con su compañera.

—Estuvo bien, todo tranquilo —se acerca y me abraza por detrás. —Por cierto, siento mucho no haber podido venir.

—No te preocupes sólo debiste avisarme, estuve esperándote —quita el cabello de mi cuello y deja un beso en el, quiero dejarme llevar y olvidar está situación pero simplemente no puedo, me separo y me recargo en la pared.

—¿Ocurre algo? —me mira con el ceño fruncido y recuerdo las palabras de Fer; “abre tu corazón”.

—Sí, ví la historia de esa chica y no pude evitar sentir... molestia —saca su teléfono, parece confundido. —Me hiciste esperar cuando sólo tenías que enviar un mensaje.

—Elisa me pidió ir a la cafetería porque quería hablar con nosotros pero tuvo que irse, me quedé pero no es importante, solo fue por el —

—Trabajo... no tienes que darme explicaciones —entrecierra sus ojos. —De todas formas no tenemos nada.

Camina hacía mi y a la altura de mi cabeza recarga sus manos en la pared, sus preciosos ojos están clavados sobre los míos, su mirada es penetrante y mis piernas parecen estar hechas de gelatina.

—¿Estás segura de que no tenemos nada? —la distancia que hay entre nuestros labios va disminuyendo cada vez más. —¿Esto que es entonces? —ahora tiene mi rostro entre sus manos.

—No lo sé pero me encanta.

Nuestros labios se juntan y en ese momento todos mis pensamientos negativos desaparecen, no me importa lo que esté pasando allá afuera, sólo esto.

—Quiero seguir besándote pero lo que te diré es importante —toma mi mano y me lleva al sillón.

Escucho atenta la situación, parece una excelente oportunidad tanto en el ámbito laboral como para lo que tenemos, decido calentar la comida, adecuamos la sala para ver una película, Aranza está sobre mis piernas y yo sobre el hombre más lindo de planeta.

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𝐄𝐍𝐙𝐎 𝐕𝐎𝐆𝐑𝐈𝐍𝐂𝐈𝐂 - 𝐔𝐍𝐍𝐎𝐓𝐈𝐂𝐄𝐃 𝐄𝐒𝐒𝐄𝐍𝐂𝐄Donde viven las historias. Descúbrelo ahora