El segundo día de universidad terminó y yo no podía sentir nada mejor al respecto. El profesor Dickinson, el profesor de historia, ya nos había enviado un correo electrónico con nuestras calificaciones y la aprobé con gran éxito.

Harry había hecho el estudio divertido, algo que nunca pensé que iba a decir. Él era dulce y nunca me presiono demasiado sabiendo lo tímida que soy.

Al salir del edificio, el sol inmediatamente golpeó mi piel, era un agradable día de otoño. Me di cuenta de su mata de rizos mientras caminaba hacia mí.

"Hey Harry." Le di una sonrisa amable y él me devolvió el gesto.

"Hey, ¿cómo fue el examen?" Él preguntó con preocupación. Nunca he tenido a nadie, aparte de mis padres, estar tan preocupado por cosas que suceden en mi vida.

"Conseguí una A, gracias por toda la ayuda. Fuiste prácticamente mi salvador." Su sonrisa se ensanchó en mi respuesta, haciendo difícil contener la mía.

Bueno, tal vez ya había estudiado la anoche después de la fiesta, pero pasar tiempo con Harry haciendo algo con lo que me siento cómoda era demasiado tentador.

"Ningún problema, siempre he sabido que sería un buen maestro si eso fuera algo que me gustaría hacer. "

"¿Qué quieres hacer?" pregunté por curiosidad.

"Espero convertirme en un autor con muchas ventas, si esto no sucede entonces tengo algunas otras opciones." Decidí no hacerle más preguntas desde que acortó a propósito la respuesta.

"¿Y tú?" Preguntó.

"Ser una escritora siempre ha sido un sueño para mí, si eso no funciona, posiblemente, sería una pediatra. No sé, la verdad es que todavía estoy tratando de entender todo esto."

"Todos estamos tratando de averiguarlo, algún día lo sabrás." Él trajo su mano hacía mi hombro y suavemente lo masajeo, el calor se extendió como fuego desde la zona. Demasiado pronto la trajo de vuelta a su lado y tosió torpemente.

"Entonces, ¿estás caminando a casa?" Preguntó mientras miraba fijamente el suelo. Yo simplemente asentí con la cabeza en respuesta. Los ojos de Harry se iluminaron. "¿Te importaría si me uno? Tengo un compañero que también vive en uno de esos apartamentos."

"No me importaría" Sonrió con entusiasmo, empujando una mano por su pelo.

"Entonces sigamos adelante, lo siento si hablo por los codos."

Y él no estaba bromeando porque para una caminata de media hora ni una vez paramos de hablar. Era increíble la fluidez de nuestras conversaciones, podríamos empezar a hablar de los ingredientes de la pizza y bromear sobre ellos durante horas.

"Es como que te conozco de toda la vida." Harry dijo mientras nos acercábamos a un chico sin camisa con el pelo negro quien estaba haciendo trucos en su skate.

"Yo realmente siento lo mismo." Harry sonrió antes de volver su atención al chico que ahora había dejado el skate.

"¡Harry! ¿Es esta esa chica? "Hizo hincapié en la palabra esa, y estaba confusa sobre lo que se supone que significaba.

"Sí, Zayn." Harry espetó, aparentemente molesto. "Esta es Leah Hudson, Leah él es Zayn Malik." Harry nos presentó y ambos intercambiamos saludos. Ellos comenzaron a tener una conversación sobre el fútbol y me sentí como si estuviera molestando un poco.

"Creo que me voy a ir, tengo un montón de deberes para hacer." Ambos se despidieron y cuando me giré hacia mi apartamento, Harry agarró mi antebrazo haciendo que girara de nuevo hacia él.

"¿Puedo conseguir tu número, tal vez, podemos enviarnos mensajes alguna vez? "

Harry estaba nervioso, y era la cosa más linda que he visto en mi vida. Pude ver a Zayn sonriendo en el fondo pero no le hice caso.

Después de intercambiarnos los números camine de vuelta a mi apartamento. Tan pronto como me senté en el sofá, mi teléfono vibró.

Harry: probando... Probando...

Sonreí a mi pantalla, inmediatamente le escribí de vuelta, y acabé de pasando el resto de la noche intercambiando mensajes cursis con Harry Styles.

-

Me desperté con el sonido de mi despertador con la reproducción de una emisora ​​de radio al azar. Escogí una blusa blanca, pantalones vaqueros de color azul claro, y altos tacones blancos. Sí, decidí probar por una vez. Incluso me puse lentillas en lugar de usar las gafas.

Algo sobre lo que dijo Harry sobre que mis gafas son mi camuflaje me hizo pensar en ello. Nunca he estado sin mis gafas, pero pensando en mi nueva confianza en la fiesta me hizo darle una oportunidad.

Casey seguía durmiendo cuando salí de puntillas del apartamento. El paseo a la escuela fue un poco difícil debido a mi elección de zapatos, pero finalmente lo conseguí. Me senté en mi banco favorito y saque una novela de mi bolso.

Los libros siempre han sido una parte importante de mi vida, me permitieron ir a un mundo muy diferente del mío.

Había estado leyendo por apenas una hora cuando se oyeron sus zapatillas chirriar en el suelo. Levante la mirada para encontrar a Harry sonriéndome.

"Leah, te ves hermosa." Dijo asombrado. El sudor impregnaba su cara por el footing que acababa de hacer. Su cuerpo se veía como si hubiera sido tallado por los dioses.

" G-Gracias" Mentalmente me di una bofetada por mi tartamudez en frente de este hombre extremadamente guapo.

"Así que tú todavía eres tímida alrededor mío, ¿eh?"

"Lo siento, simplemente nunca he tenido muchos amigos. Estoy mejorando en esto, sin embargo, antes no podía ni hablar contigo sin que mis manos sudaran como locas." Harry se rió antes de unirse a mí en el banco.

"Por lo tanto, ¿te pongo nerviosa?" Él comenzó a deslizarse más cerca de mí, en el momento justo que mis manos se humedecieron.

"Algo así" le respondí con sinceridad. Él sonrió antes de envolver su brazo alrededor de mis hombros. Olía a sudor, y un toque de desodorante.

"Vamos a tener que cambiar eso, ¿no es así?" Su aliento me hizo cosquillas en la cara, olor a menta lleno mis sentidos. Él comenzó a inclinarse y empecé a sentir algo que nunca antes había sentido.

"Sí, supongo." Mi estómago dio mil volteretas y me sentí como si fuera a vomitar.

"Tengo que hacer pis." Rápidamente me levanté, fuera del banco. Harry se levantó, había clara confusión en sus características.

"Probablemente debería irme de todos modos, nos vemos en clase." Le dije adiós con la mano antes de caminar hacia la universidad.

¿Qué diablos está mal conmigo?

-

Harry apenas pudo llegar a clase a tiempo, en silencio se sentó en el asiento de mi lado. A juzgar por su respiración pesada, lo más probable es que corrió hasta aquí.

"¿Estás bien? "

"Sí, sólo que corrí un poco hasta aquí desde el otro lado del patio."

"Si yo hubiera hecho eso, me habría derrumbado en el suelo ahora mismo."

"¿Alguna vez has hecho algún deporte? "

"Intente el fútbol cuando tenía unos diez años, pero comprendí que estar en un equipo no era lo mío, por mi trastorno social."

"Como he dicho antes, estoy feliz que te hayas ido abriendo hacia mi." Harry tomó mi mano en la suya y te juro que mi corazón estaba a punto de estallar.

El momento no duró mucho, sin embargo, nuestro misterioso profesor entró y Harry me soltó la mano, de inmediato se centró en nuestro profesor.

"Los estudiantes, todos ustedes probablemente hayáis notado que no os he dicho mi nombre. Hoy, os reto a todos a adivinarlo, y el que acierte no tendrá que hacer la asignación de mil palabras para esta noche. Mi nombre está relacionado con mi apariencia." Harry y yo nos miremos, con las cejas levantadas.

Algunos estudiantes comenzaron a gritar lo que consideran ser nombres groseros que se referían a su peso. Es evidente que ninguno de ellos pensaron al respecto. Harry se recostó en su silla, con las cejas juntas mientras se concentraba.

"¡Baldie! "Alguien unas filas más atrás gritó.

"Baldwin." Harry dijo lo bastante alto para que solamente yo lo pudiera escuchar.

"¿Qué?"

"Creo que ese es su nombre, sólo dilo." Empecé a sacudir la cabeza, pero él me interrumpió.

"Vamos solo diez segundos de valor, puedes hacerlo." Tomé una respiración profunda.

"¡Baldwin!" El profesor les dijo a todos que se calmaran antes de mirarme.

"¿Cómo te llamas querida? " Preguntó amablemente.

"Eh, Leah Hudson." Me tragué todo el nerviosismo que se estaba acumulando dentro de mí. Harry comenzó a frotar pequeños círculos en la parte baja de mi espalda aliviando los nervios.

"¡Bueno Sra. Hudson estás en lo correcto! Mi nombre es Profesor Baldwin, sí, muy divertido, lo sé." En realidad, nadie se rió, probablemente demasiado decepcionados porque tendrían que hacer los deberes.

"Todo el mundo menos la señora Hudson tienen que escribir mil palabras sobre cual es su libro de ficción favorito y el porqué. Clase me despedido." Cuerpos comenzaron a salir del salón de clases.

Voltee hacia Harry y envolví mis brazos alrededor de él, "¡Muchas gracias por esto!"

"No fue para tanto." Dijo con una sonrisa.

"Nunca antes nadie había hecho esto por."

Me miró con un expresión de '¿Hablas en serio?' Además de mis padres, nadie había hecho cosas buenas por mí.

"De verdad eres una persona hermosa, por dentro y por fuera." Mis mejillas probablemente nunca estuvieron tan rojas como en este mismo momento.

"No tienes que decir nada cuando yo te elogio, sólo quiero que sepas cómo me siento cerca de ti. Está mal que nunca antes nadie te hayan dicho estas cosa."

Sonreí a Harry, él sabía cómo de bien me sentía. Sólo en ese momento me di cuenta de que mis sentimientos por él rápidamente se estaban convirtiendo en algo más.  

Camouflage [h.s] (Español)¡Lee esta historia GRATIS!