Harry's POV:

"¡Mierda!" Golpeo el volante, no me importa si la estoy asustando, ella hizo esto. Yo le dije que no se preocupara, le dije que se quedara en casa.

Ella lloriquea, "Harry lo siento mucho, por favor, cálmate." Sé que ella ha estado llorando, durante todo el camino en coche, pero ahora mismo no puedo sentir nada por ella.

"¿En qué estabas pensando Leah?" Le pregunto, pero decido no dejarla responder. "¡Oh sí, no estabas pensando! ¡Te dije que no hicieras nada estúpido, y mira donde estamos ahora!" Le grito, mi enojo hierve por dentro.

Hemos estado conduciendo durante unos quince minutos, lo más probable es que estemos perdidos por las vueltas al azar que he tomado.

"Por favor, para el coche. Me encuentro mal." Leah dice, su voz sale temblorosa. Yo tomo una respiración profunda, y paro a un lado de la carretera. Inmediatamente ella abre la puerta del pasajero, y desabrocha su cinturón de seguridad antes de salir del coche y encorvarse.

Cuando ella empieza a expulsar de su cuerpo todo el contenido de su estómago en el pavimento, yo no puedo ayudar pero salgo del coche y corro a su lado. Ella me da las gracias mientras froto círculos en su espalda, algo que mi madre hacia cuando era niño y me enfermaba.

No es el momento Harry.

"¿Estás bien?" Pregunto una vez que ella parece estar mejor, y se limpia la boca con el dorso de la mano.

"No, no, yo no estoy. ¡Has estado gritando durante los últimos veinte minutos, y yo simplemente vomité a un lado de una carretera en medio de la nada!" Ella dice, empieza sonando enfadada pero termina sonando cansada como el infierno.

Miro a mi alrededor, todos los letreros de las calles no son familiares y estamos rodeados de pequeñas casas que se ven como si hubieran sido abandonadas por sus propietarios, con graffitis en la mayoría de ellas.

"Lo siento." Miro para encontrarla desgastada y derrotada. Ella me mira, esa misma inocencia pura que me atrajo una vez más.

"Probablemente deberíamos encontrar un lugar para quedarnos, no quiero conducir más." Yo digo, haciendo caso omiso de su disculpa, porque no estoy seguro de si quiero aceptarla. Ambos volvemos al coche, y no hablamos en absoluto. Nuestras respiraciones llenan el espacio mientras conduzco en busca de algún tipo de hotel.

Finalmente nos encontramos con uno. Entro en el estacionamiento y encuentro un lugar libre con facilidad. Salgo del coche sin esperar a Leah entro en albergue buscando una habitación. Cuando abro la puerta del vestíbulo, suenan unas campanadas. En las paredes hay cabezas de ciervos, toros, y cualquier otro animal cazado.

"Bienvenido, ¿en qué puedo ayudarle guapo?" Una anciana con el pelo gris recogido en un moño pregunta desde detrás de un mostrador de madera.

"Necesito una habitación para esta noche." Yo digo, no muy cariñoso y demasiado cansado para siquiera ser cortés. El ruido de la campana suena una vez más, haciéndome saber que lo más probable sea que Leah este de pie detrás de mí.

"De acuerdo-" Antes de que me puede decir el precio ya estoy entregándole una tarjeta de crédito, todo lo que quiero hacer es dormir. Ella sonríe, pasa la tarjeta, y me la devuelve antes de escoltarnos hasta una habitación muy acogedora, algo así como la jungla con un fondo de pantalla de árboles que cubren las paredes. Por suerte, no hay cabezas de animales en las paredes, y expulso un suspiro de alivio.

"Que tengan una buena tarde ustedes dos." La anciana, supongo que la gerente o la propietaria, dice antes de regresar a la parte delantera del edificio. Casi me río porque ella probablemente piensa que somos dos adolescentes que vamos a tener relaciones sexuales, pero no hay energía ni para que una risa se escape de mis labios.

Me siento en el borde de la cama de matrimonio nada menos que con hojas de camuflaje, y me quito mis converse negras. Leah ya está sentada al lado, haciendo lo mismo con sus zapatos. El silencio que se cierne entre nosotros se prolonga, y me pregunto quién será el primero en decir algo.

"No debería haberte seguido esta noche." Leah dice, la cama se eleva un poco, señalando que ahora ella está de pie.

"Ni siquiera estoy seguro si puedo confiar en ti nunca más." Digo sinceramente, frotándome los ojos hasta que ya no siento la necesidad de hacerlo más.

"¿Confiar en mí? Yo no soy la que hace cosas ilegales, Harry." Su voz se eleva, y estoy un poco de acuerdo en eso, pero el hecho de que ella me haya seguido todavía no está justificado.

"¡Por el amor de dios, ya te he dicho que yo traté de salir de eso! ¡Ellos me matarían sin dudarlo si trato de dejarlo!" Grito, y ahora también estoy de pie. Nos enfrentamos cara a cara desde lados opuestos de la cama, y ​​aunque Leah se ve absolutamente agotada, ella sigue siendo la mujer más hermosa que mis ojos han visto.

Joder.

"No quiero que seamos así, quiero que confiemos el uno en el otro." Ella dice, la voz empieza a disminuir de nuevo.

"En primer lugar tu no confías en mí. Te dije que te quedaras en casa."

"Sí lo hiciste Harry, ¿pero no pensabas que tendría un poco de curiosidad? Diciéndome que ibas a estar en peligro esta noche sólo hizo que quisiera estar allí para ti, eso era todo lo que quería." Ella está llorando de nuevo, y me asombro de que aun le queden lagrimas.

"A veces es tan difícil estar juntos." Digo, tirando con fuerza de mi pelo.

"Lo sé." Es todo lo que ella dice.

"¿Qué tal si simplemente dormimos esta noche y hablamos de ello por la mañanas. ¿Vale?" Sugiero, cansado como la mierda y listo para simplemente descansar mi cabeza sobre una almohada hasta que el mundo se quede en negro.

"Se me olvidó, rajaron los neumáticos de Casey. Ahora ella no tiene forma de ir a sus clases." Leah dice con preocupación, con las cejas fruncidas mientras se muerde las uñas como de costumbre.

"Voy a enviarle a Liam un mensaje de que te quedaste dormida y que mañana la lleve a la uni." Saco mi teléfono, rápidamente mando el mensaje a Liam y él responde casi al momento diciendo que él la llevara mañana. "Estamos todos bien." Digo antes de sentarme en la cama. Leah cruza la habitación y apaga las luces, dejando casi sin visibilidad.

Los dos nos acostamos, la cama baja por nuestro peso. Mientras los minutos pasan mis ojos se cansan, listo para llevarme al olvido en cualquier momento. Observo a Leah, ella respira profundamente, ya dormida.

"Te quiero." Susurro antes de dejar que todo se escabulla.

Camouflage [h.s] (Español)¡Lee esta historia GRATIS!