Mi mente se pasó la noche entera formulando millones de preguntas. Harry parecía tan misterioso en el restaurante, y aún más enojado. Finalmente, después de dar vueltas durante horas me quedé dormida.

Por suerte, mis padres mañana ya se van porque al parecer tienen que trabajar. Sinceramente será un gran alivio, tenerlos aquí es cómo tener un fantasma sobre mi hombro vigilándome, y lo odio. He vivido con él toda mi vida, y ahora que he conseguido alejarlo, no quiero volver a experimentarlo por más tiempo.

"¿Estás bien?" Harry me pregunta, con una mirada preocupada.

¿Estoy bien? Este muchacho sentado a mi lado está ocultando algo, y parece como si el vínculo que hemos creado fácilmente podría romperse si me entero de lo que es. Me gusta Harry, probablemente más de lo que debería, pero odio a los mentirosos. Mi pensamientos están en constante batalla, es como tener un diablo en un hombro y ángel en el otro.

"Estoy bien, no pude dormir mucho la noche anterior" Digo, forzando un bostezo, así no tengo que hablar más.

"Oh, ¿qué has hiciste ayer con tus padres? " Él pregunta, claramente sin captar mi indirecta.

"Salimos a, uh, a cenar." Tragué saliva, el nerviosismo se empezaba a acumular adentro, Harry no puede descubrir que lo vi.

"¿A restaurante?" Preguntó, haciendo conversación.

"N-no me acuerdo. Pero estaba muy bien."

Supongo que si odio los mentirosos, también odio mentir. Soy absolutamente horrible, y supe que me equivoque cuando algo en los ojos de Harry se cambió.

"No debe haber sido tan bueno si ni siquiera puedes recordar el nombre del restaurante ". Él dijo con una sonrisa.

"A veces soy olvidadiza. De todas formas, ¿qué hiciste ayer?" Pregunté, tratando de ver mentiría.

"Fui a cenar con un viejo amigo, si se le puede llamar así". Su mandíbula se tensó, parecía que sólo el pensamiento del hombre misterioso lo hizo enfadar.

Bueno, él no mintió acerca de estar en un restaurante, pero él está siendo reservado sobre con quien estuvo alli.

"¿Desde cuando lo conoces?" Cuanto más información pueda obtener sobre esa persona misteriosa, mejor.

"Desde que éramos niños, creo que Baldwin está por venir." Dijo, la conversación llegó a su fin antes de que pudiera ponerla en marcha. Suspiré, sentandome en mi asiento.
Tan pronto como terminó la clase, Harry y yo caminamos juntos afuera. Todavía hacía calor, el otoño aun no estaba dispuesto a marcharse.

"Estaba pensando en reprender mañana nuestra cita interrumpida" Harry preguntó mostrando su sonrisa con hoyuelos.

Otra cita una buena oportunidad para conocer más acerca del antigua amigo de Harry. Sin pensarlo acepté su oferta, con la esperanza de que no me deje llevar por mis sentimientos y olvidarme de averiguar lo que realmente está pasando.

-

"¡Soy un completo desastre! "Mi madre dijo mientras sollozaba en mi espalda. LLeva así durante unos veinte minutos.

"Lillian." Papá dice, claramente cansado de esperar y listo para irse.

"Se está haciendo tarde, mamá, las carreteras serán más difíciles de ver." Dije, sólo con la esperanza de conseguir sacarme esta camiseta manchada de lágrimas y meterla en la lavadora.

"Lo sé, lo sé. Sólo mirala. ¡Es nuestra pequeña creciendo!" Exclamó, apretandome más fuerte.

"Bien te llamaremos cariño. Vamos Lillian, dale a la chica espacio" Le dí a mi padre una apreciada sonrisa, acompañándolos hasta el coche y gastando otros cinco minutos en despedidas.

"Ellos parecen muy agradables" Casey dijo desde la cocina en cuanto volví al apartamento.

"Sí, lo son" Dije sentandome en el tamburete del bar, descansando mis codos en la isla de granito.

"¿Cómo fue tu cita con Harry? No hemos tenido tiempo para hablar sobre ello" Casey sonrió ampliamente, lista para cotillear.

"De él quería hablarte" Ella ladeó su cabeza confundida por mi tono preocupado."Sólo me pregunto si sabes si él hace algo...ilegal"

"De hecho, he escuchado rumores"

"Adelante" La animé.

"He escuchado que el esta en una pandilla, que es traficante de drogas y eso. La lista sigue y sigue. Solo recuerda que son rumores, no podría imaginar a Harry siendo alguna de estas cosas, sinceramente."

Yo sí puedo.

"Gracias por contarmelo, tal vez estoy siendo paranoica"

Las mentiras ya empezaron a acomularse, y sé que tarde o temprano ya no podré seguir haciendolo.

"No hay problema, nena. Ahora, ¿deberíamos encargar una pizza o comida china?" Me preguntó, sacando su teléfono para pedir lo que fuéramos a comer.

"Comida china, definitivamente"

Camouflage [h.s] (Español)¡Lee esta historia GRATIS!