POV de Harry:

"Hola chicos, ¿cómo os va?" Les pregunto mientras dos de los trabajadores de Nikolai caminan hacia mi, tatuajes y piercings cubren su piel expuesta. Decir que me están intimidando sería un eufemismo, pero sé que puedo manejar la situación.

"Nikolai nos envió." Uno de ellos dice, un anillo de metal en su ceja brilla a causa de las luces del techo. Casi me río por su declaración, por supuesto que sé quien los envió.

"Ya lo sé." Digo, cruzando los brazos sobre el pecho. El que acaba de hablar mira al otro quien tiene un tatuaje de una lágrima en su mejilla, tan jodidamente originales. Apuesto a que estos chicos estaban en la prisión antes de entrar en este negocio, por la desesperación por salir.

"Has estado faltando a tus peleas, y él no está muy feliz." El segundo al fin habla, una vez más diciendo algo que ya sabía.

"¿Qué más hay?" Pregunto, sabiendo que Nikolai no los enviaría aquí sólo por eso.

"Me dijo que debes competir en la pelea de esta noche, o la chica va a sufrir las consecuencias." Mi sangre se hiela ante sus palabras, Nikolai ha ganado aún más de mi odio por meter a Leah en este lío.

"Dile que puede considerar eso hecho." Digo, ambos asienten antes de girar sobre sus talones y salir de la biblioteca. Dejo escapar un suspiro que no me había dado cuenta que lo estaba reteniendo.

Esto es mental.

"Harry, ¿qué está pasando?" La voz de Leah me devuelve mis sentidos, una indicio de un ceño fruncido se hace cargo de sus labios y me gustaría poder besarla.

"Primero vamos a mi coche." Yo digo antes de caminar por el pasillo con un millón de libros que nunca tendré el tiempo suficiente para leer, y salimos de la biblioteca. Nos lleva unos pocos minutos, pero llegamos a mi Range Rover negro.

"Estoy jodido." Yo digo mientras me apoyo contra un lateral del coche, de todos modos la próxima clase empieza dentro de pronto.

"¿Puede explicarte por favor?" Ella me pregunta en voz baja, lo suficientemente suave para no sonar tan exigente.

Dejo escapar un gemido de frustración, "La semana pasada tenía dos peleas programadas, pero falte a ambas. Estaba cansado de luchar por lo que Nikolai podría tomar todas las ganancias para él, pensaba que así se olvidaría de mi."

"Pero no lo ha hecho."

"Exacto, y eso no es todo." Suspiro antes de continuar, "Ellos han amenazado con hacerte daño si no lucho esta noche." Digo y me siento muy enfadado, nada de esto debería estar pasando.

Leah se mantiene en silencio, algo a lo que no estoy acostumbrado ya que ella siempre suele dar algún tipo de respuesta. Ahora ni siquiera puedo pensar con claridad, y, sinceramente, necesito que diga algo, cualquier cosa.

"¿Qué vamos a hacer?" Ella me pregunta, finalmente rompiendo el silencio.

"Voy a luchar esta noche, y vas a volver a clase."

"Puedo quedarme contigo, si quieres."

"No, sólo tienes que ir a clase y actuar con normalidad.", le digo."Deberías venir esta noche."

"Pensé que no querías que me pusiera de nuevo en peligro."

"Nikolai no intentará nada frente a una multitud de personas. Además, es una especie de acto de desafío." Sólo de pensar en ese hombre hace que se me hiele la sangre.

"Me gusta escuchar eso", dice. "¿Seguro que no quieres que me quede contigo? Puedo hacer todos los deberes más tarde."

"Sí, te iré a recoger esta noche." Me inclino hacia abajo, besándola rápidamente para que ella no tenga tiempo de ir en contra de mis palabras, una costumbre que está finalmente empezando a funcionar.

Camouflage [h.s] (Español)¡Lee esta historia GRATIS!