Algunas veces yo sigo estirada, incluso hasta quince minutos después de que la alarma me despierte. Era como si mi cuerpo no se pudiera mover, paralizado por el sueño. Una nube negra acechaba mientras me quedé mirando el techo.

Odio los lunes.

Si los lunes fueran una persona, estoy absolutamente segura de que hubiera sido empujado por un precipicio debido a la cantidad de odio que acumula.

Gimo cuando el sonido de la televisión se escucha en la sala de estar, un canal de noticias a todo volumen antes de ser disminuido a un volumen respetable, bendita Casey.

Bostezo ruidosamente, estirando mis brazos detrás de mi cabeza antes de levantarme de la cama. Mis piernas se sienten pesadas mientras me arrastro al armario, escojo un par de leggings negros y un jersey azul marino antes de enfundarme en ellos. Salgo a la sala, me encuentro un tazón fresco de avena esperando en la mesa de la cocina. Se lo agradezco a Casey antes de comérmelo rápidamente, vuelvo a mi habitación a por unos calcetines y me pongo mi nuevo par favorito de Steve Madden. Yo las pedí hace unas dos semanas y llegaron hace pocos días, por lo que yo siempre estoy agradecida de FedEx.

Casey esperó junto a la puerta, una vez que termino de prepararme, parecía tan cansada como yo. Las dos nos fuimos a su coche, mucho más lento que la mayoría de las mañanas. Cuando llegamos y ella arrancó, una sonrisa se dibujó en su rostro.

"¿Qué te tiene tan feliz un lunes?" Yo pregunté, realmente preguntando qué es lo que le cura para este día.

Ella se ríe un poco antes de responder, "Liam me dijo que me amaba, el sábado." Recordé que se fueron a cenar, pero nunca me dijo nada sobre eso.

"Eso es realmente increíble Casey, estoy muy feliz." Digo con sinceridad.

Ella inclina su cabeza mientras conduce, "Gracias, siento no habértelo dicho antes."

"No tienes que disculparte por nada." Digo mientras ella aparca en un sitio libre. "Te veo después de clase." Le muestro rápidamente una sonrisa antes de salir del coche, sabiendo que Liam se encontrará con ella antes de entrar a clase. Ella me dice adiós con la mano mientras camino por el campus.

"¡Hey, ten cuidado!" Alguien me chilla, y rápidamente me disculpó, caminar en medio de una sala llena de gente no era la mejor idea.

Finalmente llegó a la clase, de inmediato localizo a Harry sentado en su asiento, la cabeza sobre el escritorio, profundamente dormido. Subí las escaleras de la sala de conferencias, llegando a mi asiento para encontrarlo roncando ligeramente.

Se veía tan tranquilo, con la boca medio abierta. ¿Debo despertarlo, o dejarlo en paz? Decidí despertarlo, ya que es nuestra única clase juntos.

Cuando le empujé suavemente en su costado, a poco a poco volvió a la realidad, "Hey," dije en voz baja.

Se recostó en la silla, estirando los brazos hacia el frente, "Hey." Dijo en un tono áspero, aún fresco de su sueño.

"¿Cuánto tiempo has estado durmiendo?" Pregunté mientras él barría sus rizos hacia un lado, como siempre.

Él bostezo antes de contestar, "No lo sé, ¿un par de minutos tal vez?" Entonces él sonríe, sus hoyuelos y todo. ¿Quién sabía que una sonrisa puede cambiar toda tu estado de ánimo?

"¿Has escuchado acerca de Liam y Casey?" Probablemente cree que estoy haciendo conversación, pero la verdad es que quiero saber lo que opina al respecto, si piensa algo sobre el tema.

"Sí, él me hablo de ello como un adolescente esta mañana. Antes de darnos cuenta, dentro de dos años van a estar casados ​​y con hijos." Harry resopla.

"Ellos se mudaran, probablemente Liam pronto se mudará." Dije con una risa, aunque es muy posible si realmente pienso en ello.

"Si él se muda entonces yo también me mudaré." Harry dice en serio.

"Sinceramente, si él se muda yo me iré porque sentiría que estoy en medio todo el tiempo." Digo, y Harry asiente de acuerdo.

Él toma un profundo respiro, "Quiero decirte algo porque no quiero ocultar nada, pero al mismo tiempo no quiero preocuparte." Harry pasa la mano por su pelo, claramente estresado por algo.

Puse mi mano sobre su espalda de modo tranquilizador, "Dime". Yo exijo suavemente, no queriendo presionarlo demasiado.

Harry debe ser capaz de decirme las cosas sin tener que forzarlo, yo quiero que sea su elección.

Harry se inclina, "Hay una noche de entrega, la primera desde hace tiempo. Es con un tipo que se conoce por ser turbio." Él dice en voz baja, no quiere que nadie a nuestro alrededor lo escuche. De repente, el pánico se acumula dentro de mí.

"Voy contigo." Declaro, ya sabiendo que mi decisión está tomada.

"¿Qué? " Harry pregunta. ¿Cómo pudo pensar que actuaría con indiferencia cuando se trata de algo tan peligroso?

"Voy a ir contigo, ya sabes, como un apoyo o algo así." Yo digo, todavía pensando cómo voy a ser capaz de ayudarlo.

Sus expresiones rígidas, "¡Qué mierda! Yo ya tengo a alguien que me va a hacer de apoyo, no necesito que te pongas en peligro."

"Prométeme que vas a ir con cuidado." Digo, necesito que me lo asegure.

"Te lo prometo, por favor no te preocupes." Él se estira, acariciando mi mejilla con la mano, con la intención de ser un consuelo físico, pero en realidad ayuda muy poco.

Mis pensamientos están compitiendo con las posibilidades de lo que le podría suceder a Harry el día de hoy, y ninguno de ellos son positivos. Yo sabía que estar en una relación con él, sabiendo todo lo que ahora sé, sería difícil, pero no así.

La voz de Harry me saca del aturdimiento, "Ahora prométeme que no harás nada estúpido. Simplemente quedarte en casa y no trates de encontrarme ni nada." Él dice, los ojos muestran la desesperación absoluta para que yo no me ponga en peligro.

"Lo prometo."

Algunas promesas no están destinadas a ser cumplidas.

Camouflage [h.s] (Español)¡Lee esta historia GRATIS!