For every story tagged #WattPride this month, Wattpad will donate $1 to the ILGA
Pen Your Pride

Me despierto con su aliento golpeando la parte trasera de mi cuello, no recuerdo el momento exacto en el que nos quedamos dormidos. Tal vez fue después de ver por fin Frozen y ambos nos quedábamos dormidos al momento.

Harry se acomoda en el sofá mientras yo estoy delante de él, los dos apenas cabemos. Sus piernas se enredan con las minas mientras que respiraciones poco profundas salen de sus labios.

Después de permanecer allí durante unos minutos más de calma, lentamente bajo del sofá, girándome para encontrarme a Harry aún dormido. Sonrío por su cabello despeinado antes de caminar hasta el baño.

Me cepillo los dientes rápidamente antes de entrar en la ducha, el agua fría se empieza a calentar lentamente.

Mis pensamientos van a Casey, y como de rápido su vida ha cambiado para siempre. Ahora lo más probable es que vaya a perder a mi compañera de piso para que ella pueda empezar su nueva vida, y yo no estoy segura si estoy lista para que eso suceda. Claro, voy a seguir adelante una vez que ella tenga que irse, pero no es fácil el simple echo de pensar en ello.

Sigo pensando sobre esto hasta que termino de ducharme, finalmente giro el mando y espero hasta que el agua deje de caer.

Me sorprendo cuando salgo y me encuentro a Harry apoyado en la puerta del cuarto de baño, riendo mientras pongo una mano sobre mi pecho.

"¡Deberías haber visto tu cara! No tiene precio." Dice mientras se sigue riendo.

"Oh, cállate." Le digo, poniendo los ojos en blanco e intento que mi respiración vuelva a su ritmo normal.

"Nunca te dije lo increíble que fue la otra noche." Dice, cambiando completamente de tema.

Sonrío, "¿Cuándo tuvimos sexo?"

"Sí, ese. ¿Podríamos quizás probarlo de nuevo pronto?" Harry pregunta en broma, "¿tal vez en este momento?" Él camina delante de mí, pegando mi cuerpo al suyo.

"Si insistes." Digo mientras presiona su boca a la mía, su lengua se desliza a través de mi labio inferior de una manera desesperada. Jadeo cuando el aire frío golpea mi piel cuando la toalla se cae al suelo, Harry es el culpable. Se inclina, para besar allí donde mi mandíbula se une con mi cuello. Echo mi cabeza hacia atrás en éxtasis absoluto ya que sigue mordisqueando y tirando de la piel sensible.

Harry se quita la camisa y la arroja a un lado antes de bajar sus pantalones vaqueros, sus ojos buscan los míos de nuevo cuando ha acabado.

Mis ojos rastrean la tinta oscura tatuada en su piel, algunos tatuajes son complejos mientras que otros son simples diseños que están tatuados en su cuerpo. Me detengo cuando leo, 'Cosas que no puedo' en su antebrazo.

"¿Qué quiere decir esto?" Le pregunto, preguntándome por qué tatuaría estas cuatro palabras.

"¿Tienes que preguntarlo en este momento?", dice en voz baja. "¿Podemos hablar de ello más tarde? "

Él no deja que conteste, ya que su mano agarra mi cadera mientras arrastra besos a través de mi clavícula. Me río cuando me coge y me estira suavemente sobre la alfombra de felpa en el centro del cuarto de baño.

"¿Tienes protección?" Pregunto entre respiraciones apresuradas.

"Mierda, no." Harry gime antes de alejarse y ponerse de pie, empezando a ponerse de nuevo sus pantalones vaqueros. Cojo la toalla del suelo, me pongo de pie y envuelvo la toalla de nuevo alrededor de mi cuerpo

"Creo que voy a correr a la tienda y conseguir algo muy rápido." dice después de tirar de la camiseta por encima de su cabeza.

"No tardes mucho." le digo, viendo como él me guiña el ojo y sale del baño, escucho como la puerta de entrada se abren y se cierra sólo unos segundos más tarde.

Harry's POV:

Rodeo el coche, abro la puerta y me siento en el lado del conductor. Inclinándome hacia delante, pongo la llave en el contacto, y la giro para que el coche tome vida.

La radio ya está a todo volumen, como quiero que este. Una canción de The Police está sonando, pero que no puedo recordar el nombre de la canción en este momento, y sé que me va a molestar todo el día hasta que me vuelva a acordar.

Mi mente se distrae cuando paso por la casa de la fraternidad, al ver el auto de Casey en el exterior. Espero que ella haya conseguido convencer a Liam, porque la forma en la que él ha reaccionado por el embarazo no es algo normal en él.

Mientras conduzco frente a la casa, me pregunto por qué no me llevé un condón de mi dormitorio, pero por otra parte, pienso que una caja en el apartamento de Leah siempre podría ser muy útil.

Finalmente, llego a la tienda de drogas, una que casi todo el mundo en el campus utiliza para obtener las píldoras, o simplemente algo para conseguir sentir algo diferente a lo que sienten normalmente.

Es un poco gracioso porque yo solía ser ese chico universitario mudo, al menos antes de que llegara Nikolai y me convirtiera en todo lo que ahora soy.

Sonrío por lo que despreocupado que era, hacía cosas imprudentes y esperaba a no ser atrapado. Nikolai cambió todo eso, sin embargo, haciendo de mi vida cautelosa y peligrosas en el uso de sus palabras persuasivas.

Rápidamente me sacudo lejos los pensamientos de ese hombre mientas salgo de mi coche y entro en la tienda. En el interior, hay una larga fila de jóvenes adultos en la sección de farmacia del lugar. Todos ellos se ven como si la mitad de sus células cerebrales se han muerto, esperando para que les den su fuente de destrucción. No puedo evitar sentirme mal por ellos, sin embargo, tengo en cuenta que yo podría haberme convertido en uno de ellos.

Miro el triste espectáculo por última vez antes de conseguir por lo que vine aquí y espero en la cola para pagar. Al estar allí, me doy cuenta que un hombre en la tienda está moviendo sus ojos entre lo que está mirando y yo, actuando sospechoso.

De repente me impaciento, "¿podrías darte prisa?" Le pregunto bruscamente al cajero quien pone los ojos en mí antes de pulsar unos pocos botones en la caja registradora, y las manos del cliente delante mío recoge su recibo.

Miro como el cajero escanea lentamente la caja, me giro lo suficiente para ver al hombre caminando en nuestra dirección.

"A la mierda esto." le digo antes de tirar un billete de veinte en el cajero y coger la bolsa que le llevó una vida de hacer y dejarla en el mostrador.

Camino rápidamente por la tienda, maldiciendo cuando me encuentro con un drogadicto que camina dentro. No espero sus palabras arrastradas cuando corro a mi coche, consigo entrar y me apresuró a salir de la zona del aparcamiento.

Conduzco a toda velocidad por la carretera mientras mis manos ansiosamente agarran el volante. Pierdo el control del coche por un momento cuando el coche sale un poco de la carretera. Una vez que recupero el control de nuevo, ya es demasiado tarde.

Todo lo que oigo es el sonido del metal golpeando otro coche que viene directamente hacia mi.

Camouflage [h.s] (Español)¡Lee esta historia GRATIS!