Capitulo 9

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Freddy me tomó por el brazo haciendo que la mochila cayera al suelo y luego con la misma fuerza me giró hasta quedar contra la puerta. No tuve tiempo a reaccionar, no pude decirle algo, ni respirar siquiera porque, sin que yo lo previera, me besó.
Me sorprendí, y demasiado. No esperaba que el hiciera eso, por unos segundos intente separarme pero no pude desistir, este chico si que besaba bien. Hasta que caí en la cuenta de lo que estaba pasando, asi que puse mis manos en su pecho y lo empuje fuertemente para que se alejara.
-Que haces!? –exclamé- 
-No era eso lo que querías? Listo, ya podes dejarme en paz
-Qué? –reí sarcásticamente- de verdad pensaste que me acerque porque me gustas?, prefiero la teoría de que te tengo lastima. Que estupido
-No me digas estupido! –dijo enojado- 
-Si te digo estupido es porque tengo mis motivos
-Aqui la unica estupida eres tu
-Si? Y por qué?
-Porque no me dejas tranquilo!
-Perdoname, por querer ser amable!
-Ya te dije que no preciso tu amabilidad
-Si yo no hubiese hecho el trabajo con vos, no lo iba a hacer nadie
-Pues lo hacía solo, yo no necesito a nadie! –no quise seguir discutiendo, asi que tomé me mochila que seguía sobre el suelo, y abrí la puerta para luego salir furiosa de esa casa- entonces si me vas a dejar tranquilo? –preguntó mientras reía. Yo no contesté- te estoy hablando!. Hey! –gritó haciendo que me detuviera-
-No solo eres un estupido, sino que eres un tarado también!
No se si después entró a su casa, o se quedó mirando mientras me alejaba. Lo unico en lo que yo pensaba era en que había sido una muy mala idea todo desde un principio. Bryan tenía razón y cuando se lo dijera seguro iba a decirme “te lo dije” o algo por el estilo.
Estaba a unas cuadras de la casa de Maríana asi que fui hasta allí. Su padre me recibió y dijo que estaba en su habitación, cuado estaba llegando sentí las voces de Camila y Paola.
-Ya dije mil veces que Alonso no me gusta, ya dejen de molestarme-Esa oviamente era Camila
-Tienes que admitir que en esa foto, salió muy bien-Esta vez hablo Paola
-Tu que hablas mucho, quien te gusta?
-A mi nadie
-Como que nadie? Alguien tiene que gustarte, algún chico de la clase, no mires hacia el lado de estos cinco porque no te conviene ninguno –supe que hablaba de Bryan y sus amigos-
-Por qué no?, Alonso es lindo
-Qué? Alonso no! digo, Alonso es un tonto y..-Hablo Camila

-y… le gusta a Camila, asi que el no-Dijo Mariana
-No me gusta!
-En realidad, este chico, me parece muy lindo –dijo con un tono timido-
-Alan?, bueno el dentro de los cinco es el mas bueno.
-Dejen de hablar de hombres! - dije interrumpiéndolas- en la vida existen otras cosas –las tres me miraron y luego reímos- que hacían?
-llamé a las chicas para ir a tomar un helado-Me dijo Mariana
-Gracias por invitarme –fingí estar molesta-

-Pero si dijiste que ibas a la casa de Leyva hoy
-Lo se Maríana, estoy bromeando, ya hicieron la carpeta?
-Nos falta la ultima parte, pero no es mucho
-Miren, esta foto es muy linda! –exclamó Paola, y noté que estaba con una laptop mirando fotos en facebook-
-Te gusta la foto, o la persona que está en la foto? –reí y ella se ruborizó, en la foto estaba Alan
-Y..como te fue en lo de Leyva hoy?
-No quiero ni hablar –dije molesta-
-Epaa, que pasó con tu chico?-Pregunto Camila
-No es mi chico!
-Ahora que lo pienso, ____ estas jugando a dos puntas-Hablo Mariana
-De que hablas?
-De Leyva y de Luis, que feo eso no se hace
-Chicas, basta! Freddy no me gusta, por que todos creen eso? –Bufé exasperada y me tiré sobre la cama de Maríana-
-Ahora viste lo feo que es?-Peregunto Camila
-Ok, yo no te molesto mas y tu tampoco a mi.
-Vamos a tomar el helado o no? –Paola preguntó enojada. La miramos sorprendidas pero al ver que en la pantalla de la laptop había una foto de Alan con un chica, comprendimos-
-Vamos antes de que los celos de cierta persona nos ataquen-Hablo Mariana
-No estoy celosa! –exclamó- ni siquiera lo conozco, y vamos
Salimos riendo detrás de ella. Fuimos a una heladeria y estuvimos un rato largo. A las 7pm me fui a mi casa, para aprontarme para mi cita, esa cita con la que tanto había soñado, aunque no conocía el motivo pero a tan solo unos diez minutos de las 8 esperaba sentada en el living de mi casa y de a poco comencé a desilusionarme. ¿nunca les ha pasado que quieren algo, casi lo desean, pero a ultimo momento se arrepienten, o tan solo ya no es tanta la emoción?. Pues si no les ha pasado, genial. Y si, si les pasó, no esta muy bueno ¿verdad?. Bueno eso era lo que me estaba pasando, y como ya dije no sabía porque, ahora tenía hasta la aprobación de mi hermano, todo iba a mi favor pero yo no conseguía alegrarme.
Ocho, ocho y media, las nueve, y Luis no venía. Cualquiera hubiese pensado que la dejo plantada, pero yo no creía eso, o mejor dicho, no quería creerlo. Como sabía a donde ibamos a ir, fui. Pero fue una mala idea, al llegar a un restaurante bastante famoso de la ciudad, me llevé una sorpresa, allí estaba Luis, si, él estaba, pero no solo, sino que con una chica, una de las tipicas chicas con las que el salía.
Me sentía mal, de verdad que si, pero por un lado era como si no me sorprendiera, eso siempre le pasaba a todas las chicas que salían con mi hermano y sus amigos, ¿por qué conmigo iba a ser diferente?. Era de esperarse que eso pasará, o que tal vez al día siguiente lo viera con alguna otra chica en el colegio.
Sin darme cuenta, lagrimas comenzaron a caer, una tras otra. Y sin darme cuenta también me encontré pensando es Freddy, bueno no en él, sino que en lo ocurrido a la tarde. 
Pasé frente a una tienda de dulces y decidí entrar, tal vez algún postre me iba a ayudar. Y para agregar otra sorpresa mas a la historia, al entrar toque una especie de timbre para avisar que había entrado. Mientras esperaba que salieran a atenderme y miraba que podía llevar. Por una puerta (que parecía ser la parte donde cocinaban los dulces) apareció Freddy. Lo miré unos segundos, y estuve a punto de preguntarle, que estaba haciendo ahí, o si trabaja en ese lugar. Pero recordé que “estaba enojada” y lo digo entre comillas, porque pese a si haberlo estado, ya no mas, y pensaba volver a hablarle de nuevo, solo esperaba que me pidiera disculpas. Bueno ahora que lo pensaba, que me pidiera perdón era tan difícil como hacer nevar en el desierto.
-Y ahora qué?, los ratones te comieron la lengua?-Pregunto
-No me molestes –dije aún mirando que poder comprar-
-Que yo no te moleste? Si mal no recuerdo tu eres la que me molestas
-Pero ya no, asi que te agradecería que tu tampoco, quiero dos de esos muffins, los que tienen crema rosada 
-Al parecer a mi hermana le agradaste –comentó mientras colocaba ambos muffins dentro de una bolsa- insiste con que te invite a su cumpleaños
-Y por qué me lo dices? Para molestarme con que me odias o qué? 
-Yo no te odio, simplemente no te soporto
-Es lo mismo –le entregué el dinero y el a mi la bolsa- chau 
-Hey!
-Qué? –giré para verlo-
Harry: eh…tu cambio 
-Quedatelo
-No quiero tu propina
-me acerqué y tomé las monedas- bien no lo aceptes entonces
Me fui directo a mi casa, y en el camino comí ambos muffins, muy ricos de hecho. 
Y?, como estuvo?-Pregunto Bryan en cuanto llegue a casa
-Como estuvo qué? 
-Tu cita con Luis, _____!. Espera no se si quiero esuchar esto, o mejor si, decime, te besó!?
-No
-uff, que alivio. Te abrazó!?
-No
-Bien, al parecer Luis estuvo escuchandome muy bien
-Nunca existió la cita, cuando llegué estaba con otra chica, asi que no te preocupes, no voy a salir con tu amigo
Subí a mi habitación encontrandome con mi madre que también preguntó acerca de la cita, y también le tuve que dar la misma expliación que a Bryan. Igual ya no me importaba tanto.
Lunes, 7am, los gritos de Bryan volvían a despertarme como era rutina. Me vestí y bajé a desayunar, solo estaban Alonso y Jos, pero de todas formas no pregunté por Luis.
Me fui con mi hermano y sus amigos al colegio. Apenas llegué me senté en un vanco que estaba en la entrada, vi que Luis entraba y a diferencia de antes, no me causó nada, no estaba nerviosa, no sentía cosquillas en el estomago, nada, ni siquiera estaba enojada o algo por la noche anterior. 
Al verme sentada se dirigió hacia mi, se sentó a mi lado y me planto un sonoro beso en mi mejilla mientras rodeaba mi cuello con su brazo. 
-Como estas hoy? No es un lindo día?-Pregunto Luis
-Si, no quiero que lo arruines –dije sacando su brazo y apartandome un poco
-Hey, que humor
-Muy malo no?
-Algo –rió- sabías que en la noche salí con Tracy?
-Si? Y como la pasaste? 
Continuó hablando pero yo no le preste atención. Era obvio que se había olvidado de que me había invitado a salir a mi también, pero como ya les dije no me importaba. Hablaba y hablaba y yo solo asentía o de a ratos sonreía fingiendo escucharlo. Entonces me concentre en algo, o mas bien alguien, Feddy entraba con su humor de siempre, caminaba por el gran pasillo de la entrada, pasando frente a mi y Luis, y cuando estaba a punto de entrar por la puerta del colegio, un chico que también se encontraba sentado en un banco (era Luke, se acuerdan la noche del partido?) lo llamó, Freddy giró para verlo, y Luke fingió manejar un auto, luego chocar y “morirse”, luego finalizó riéndose. Pude ver como el ojimiel lo miró con furia en sus ojos, y de a poco apretó el puño. ¿por qué Luke hacía bromas sobre ese tema? No era algo gracioso que digamos. Dejé a Luis hablando solo de sus tonterías y tomé a Freddy apartandolo de allí
-Dejalo, no le hagas caso
-Dejame tu en paz! –exclamó alejandose.

¿Puedo Amarte? {Freddy Leyva y tu} (EDITANDO)¡Lee esta historia GRATIS!