Capitulo 47

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-He creado a un monstruo –exclamé sin dejar de dar vueltas en mi habitación-
-Pero es tierno –detuve mis pasos un segundo y observé a Ben de forma extraña-
-¿Acaso eres Gay? –Pregunté retomando mi marcha-
-Por supuesto que no –dijo tranquilo - ¿podrías quedarte quieta? Me estás mareando
-No puedo, ¿te das cuenta que intento alejar a alguien de mi y eso hace que quiera acercarse aún más? –
-Es lo que provocas ______ -bromeó y le dediqué una mirada de pocos amigos-
-Lo único que yo provoco es catástrofe, ¿por qué motivo se me antojo querer acercarme a él, y ayudarlo? Si no lo hubiese hecho, no estaría en problemas ahora
-No lo estás –contra dijo- solo tienes a un chico que claramente muere por ti, y no puedes estar con él porque eso provoca daños, no veo el problema
-El problema es que yo quiero estar con él Ben y si lo estoy alguien puede salir herido –
-¿Y que más da? ¿Acaso escuchaste sus palabras? “yo no estoy dispuesto a perderte…” ¿sabés lo que eso significa?- negué segura y me senté frente a él para escucharlo- significa que te considera suya, te considera parte de su vida, siendo hombre te puedo decir que cuando decimos algo así, es porque va en serio
-¿Y qué? ¿Ahora tengo que ir pararme frente a él y decirle “oh lo siento actuaba como estupida, pero me gustas y quiero estar contigo”? –Ben se encogió de hombros- no tiene sentido, voy a parecer una persona bipolar
-Entonces explícale lo que sucede –
-No puedo, es algo que decidieron ocultárselo, y no puedo simplemente ir a decirle todo, además también incluye la muerte de sus padres, él cree que fue por accidente-
-Yo no me sentiría bien, si tengo a mi lado a alguien que sabe algo tan importante sobre mí y me lo oculta –
-Genial, porque no estoy a su lado, así que tecnicamente no estoy ocultando nada –
-No trates de convencerme a mi cuando en realidad intentas convencerte a ti misma- suspiré rendida mientras me tiraba en mi cama- 
- Debería pensar un plan, tiene que ser algo que haga que Freddy vuelva a odiarme –
-¿Dijiste que no soportaba que fueras histérica, caprichosa, que siempre tuvieras la ultima palabra cierto?- asentí y el sonrió- podrías actuar así, todo el tiempo, eso haría que se fastidie –
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-¿Sabés Bryan? –Mi hermano me observó expectante- quiero saber de que hablaban ayer, cuando fingieron que yo no estaba con ustedes
-No se de que me hablas –respondió seguro-
-No soy tonta, ¿que ocultan? –
-No puedo decirte, porque no sabés guardar secretos, e irías corriendo a contárselo a Freddy -¿en serio creí que no podía guardar secretos? Que irónico-
-¡Por favor cuentame! –insistí cinchando de su abrigo, como si fuera una niña pequeña- ¿prefieres decirmelo o que vaya a preguntárselo a Alonso? Sabes que con una par de preguntas confusas termina contándome todo
-Es una fiesta sorpresa ______, para Freddy, por su cumpleaños, el viernes de la siguiente semana –sonreí victoriosa, había obtenido lo que quería – dices una sola palabra y jamás te vuelvo a contar algún secreto
Negué en lo que él se alejaba hacia su salón y me di cuenta de algo, yo no necesitaba actuar, de por si era caprichosa, y hasta que no obtenía lo que quería no estaba tranquila. Después de todo, Freddy tenía razón.
-¿Pensando en mi? –El sonido de su grave voz provoco un gran escalofrío en mi cuerpo-
-Ya quisieras –sin siquiera voltear a verlo empecé a caminar, pero sus pasos detrás de mi me detuvieron- ¿me estás siguiendo?-
-De hecho voy al mismo salón que tu –fruncí el ceño y el sonrió-
-¿Qué estás intentado Leyva? ¿Acaso vas a sentarte mi lado y molestarme toda la clase?-
-Si es lo que quieres… -
-No, por supuesto que no es lo que quiero –
-Que lastima – dijo y resoplé en lo que él se encogía de hombros- ah, y espero que te gusten
-Esto es estúpido –murmuré parándome frente a mi casillero y viendo como se alejaba- 
-¿Qué es estúpido? – Preguntó Matt quien ahora se encontraba a mi lado-
-Nada es solo que…-dejé de hablar y observé perpleja el interior de mi casillero, allí había un ramo de flores- wow… -sonreí ampliamente, nunca había recibido uno-
-_______ -el chico a mi lado rompió mi emoción- esto solo complica las cosas –cerré mis ojos, seguro me arrepentiría de lo que iba a hacer-
-Caminaba apresuradamente con el ramo en mis manos, varios me miraron de forma extraña, pero poco me importaba, yo solo iba con un objetivo en mente-
-Freddy – pronuncié su nombre atrayendo su atención y sonrió al verme- 
-Se que son tus favoritas…- comentó antes de que las golpeara sobre su pecho-
-No necesito esto –
-Son tuyas ______ -dijo con su ceño fruncido-
-Pues no las quiero –sin decir más me alejé-
No entrar a clases de matemática, era lo que necesitaba, tan solo sentarme bajo algún árbol del patio del colegio, tranquila, solo eso quería. Y todo había salido perfecto, logre escabullirme, mis amigas inventarían alguna excusa para el profesor, había conseguido el árbol perfecto donde la luz del sol cubría todo mi cuerpo dándome apenas un poco de calor en aquel día invernal, pero faltó la parte donde se suponía que estaba sola.
-Una explicación, solo una razón y te dejo en paz –murmuró sentándose a mi lado-
-¿Tan fácil te vas a rendir? –Insinué - ¿Dónde quedo la parte de “no estoy dispuesto a perderte”?
-Me di cuenta que no hay que insistir en algo que no tiene caso, además no soy esa clase de chico que le agrade hacer cosas “tiernas” por una chica –sonreí, el amargado era parte de su ser, y no había contradicción en eso- las considero cursis, 
-¿También bailar cierto? –rió por lo bajo y suspiré-
-Yo pensé que iba a ser diferente, tu y yo. Al principio supe con certeza que no iba a funcionar, pero luego lograste de alguna manera convencerme de que no era así, supongo que me estaba acostumbrando a la idea de que me fastidiaras todo el día…-
-Esto no tiene nada que ver contigo, simplemente es algo que me sucede a mi-
-¿No soy lo suficientemente bueno como para que confíes en mi? –
-No Freddy, no es eso-
-Entonces dime que te pasa ______- insistió -
-No puedo –antes de que la primera lagrima cayera me apresuré en levantarme e irme de allí, instantes después mi celular vibró en el bolsillo de pantalón, era un mensaje, el cual decía “Muy bien pequeña, estas haciendo lo correcto” no era necesario intentar adivinar de quien era aquel numero desconocido, porque sabía muy bien quien me había mandando ese texto- ¡maldición! –grité con fuerzas, a esa altura ya estaba llorando-

Exactamente diez días habían pasado de aquel martes, donde Matt fue quien me encontró bañada en lagrimas en algún rincón del colegio, luego de que le avisara donde estaba. Recuerdo haber gritado que estaba harta de mi vida, de las constantes amenazas y hasta llegué a repetir varias veces la idea de irme a New York. 
Pero luego de tranquilizarme, me di cuenta que irme sería perderlo todo, otra vez.
En cuanto a las tan nombradas amenazas, había dejado de recibirlas, y eso me hacía sentir segura nuevamente. De todas formas estaba más protegida que nunca, a cada lugar que iba, me seguían uno o dos agentes de incógnitos.
¿Qué hay de Freddy se preguntan? Logré, no se como, evitar encontrarme con él, lo veía todos los días en el colegio, pero ninguno le dirigía la palabra al otro, lo que en parte para mi era bueno. 
Y así fue como por esos diez días viví mi vida tal cual lo hacía un mes atrás, hasta este mismo día, viernes. Por si lo están pensando, si, era “el viernes de la siguiente semana” del cual había hablado mi hermano. Era el cumpleaños de Freddy.
La fiesta terminó siendo planeada para hacerla en mi casa, luego de varias insistencias por parte de los chicos, mis padres accedieron, con la condición de que todo estuviera limpio para la mañana siguiente.
-¡Pongamos globos en la escalera! –Propuso Alonso con ánimo-
-Cumple dieciocho, no cuatro años –respondió serio Jos-
-En media hora llegan todos, ¿Cuándo se van ustedes? –Preguntó Bryan a mis padres-
-También te queremos –dijo mi madre- por favor, no quiero terminar en la cárcel por alguno de ustedes, pórtense bien chicos
-Ya, si, chau – ambos pusieron los ojos en blanco en lo que mi hermano los corría de la casa-
-¿Segura no queres ir ______? –Consultó mi padre-
-No, necesito cuidar mi habitación –ambos me miraron asustados y reí –
-Bryan, no quiero que hagan esas chanchadas en mi cuarto, ¿esta entendido?-
-Si mamá –protestó él- “chanchadas” con la cual nos crearon –se burló y todos reímos menos ellos, que se fueron no muy convencidos-
Dos horas después la casa era un infierno, por todas partes había gente, y eso lo podía notar desde mi habitación, el murmullo de las voces era aún más alto que el terrible volumen de la música que invadía el hogar. No me sorprendería si los vecinos llamaban a la policía. Una vez sola me asome al pasillo, fue cuando alguien golpeó y era para preguntarme si ahí era el baño, y pude ver como estaba lleno de “hermosas parejas felices” compartiendo saliva. Un rato más tarde, según un texto de Matt, todo parecía estar peor.
-Que los cumplas feliz…que los cumplas feliz…-la puerta de mi cuarto se abrió de golpe dejando ver su figura, permanecía serio- que los cumplas querido Freddy… -se adentró unos pasos y luego volvió a cerrarla- que los cumplas feliz –sonrió ampliamente al terminar la canción para darle un toque de entusiasmo y luego volvió a su seriedad-
-¿Qué estás haciendo? –Cuestioné con incertidumbre-
-¿No vas a desearme un feliz cumpleaños? –Fue entonces cuando noté que estaba ebrio-
-Feliz cumpleaños –dije- ahora, chau
-¿Me estás echando? es de mala educación hacer eso ______ -fruncí el ceño levemente y me puse de pie –
-Estas borracho Freddy –insinué-
-Solo tomé un poco –dijo tambaleándose-
-Ni siquiera puedes mantenerte de pie, ¿Qué diría tu prima si te ve así? ¿Y tu hermanita?-
-No me importa, solo necesito desahogarme, solo quiero pensar por una vez en mi, y no en los demás
-Esta no es la forma-
-¿Y cuál es? – Se adelanto unos pasos hasta quedar demasiado cerca de mí- explícame –murmuró-
-Estás loco –volví a fruncir el ceño y me acerqué a abrir la puerta - 
-¡Por ti estoy loco! –Exclamó- ¿no te das cuenta? Me encantas _______, ¡me encantas!, no puedo sacarte de mi cabeza, estás ahí todo el maldito día dando vueltas y vueltas, cuando estás cerca no puedo dejar de mirarte, muero de celos cuando te veo hablando con cualquier chico, y odio con todo mi ser que seas fastidiosa, pero aún así lo extrañe estos días. No estás cerca y es como si algo me faltara, mi día no es el mismo sin un “Leyva”, sin un “se que me quieres” porque aunque lo niegue un millón de veces si, si te quiero.
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Perdon por tardar mucho pero aqui esta el capitulo
PD:Pueden seguir leyendo mi otra novela porfavor 
Ella Sera Amada {George Shelley} Gracias :)

¿Puedo Amarte? {Freddy Leyva y tu} (EDITANDO)¡Lee esta historia GRATIS!