Capitulo 27

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-Así que… -comenzó a hablar el abuelo de Freddy, rompiendo el hielo que reinaba allí. Estábamos sentados en una gran mesa, de esas como antiguas que tienen las familias adineradas. En la punta de la mesa estaba el abuelo, a su derecha su esposa, a su izquierda ella Freddy, y al lado del ultimo nombrado, me encontraba yo - ¿______ cierto? –me preguntó-
-Así es –respondí con serenidad. Demás está decir que soy de hablar mucho, pero Freddy me había pedido que no lo hiciera, y que además me ahorrara los comentarios irónicos, los cuales solían ser parte de mi también- ______ -afirmé-
-¿Estudias? –Me miró serio, expectante a mi respuesta-
-Por supuesto –dije al instante- de hecho, con Freddy somos compañeros de clase
-Oh querido –habló la abuela. ¿No les parece gracioso que todavía no sabía sus nombres? Como sea, sigamos – al igual que nosotros –por un momento me pareció que la señora era mas joven que su esposo – no éramos compañeros de clase en el colegio claro –me aclaró- sino que tomábamos juntos lecciones de piano. –parecía estar conmovida con lo que acababa de contar y se podía ver en el brillo de sus ojos- así fue como nos conocimos. Una gran historia –concluyó-
-Me encantaría escucharla algún día –sonreí y estaba siendo sincera. Si había algo que amaba eran las historias de amor- claro si es que se puede –dije amablemente-
-Por supuesto, estaré encantada de contártela –al igual que yo, la abuela sonrió-
-¿Cómo fue que ustedes se conocieron? –el abuelo volvió a hablar-
-Nosotros… -miré a Freddy, ¿acaso había que inventar una historia? Él se encogió de hombros- Bueno, yo…él, solo digamos que el me salvó de una gran tormenta, simplemente apareció con un paraguas y se ofreció a hacerme compañía hasta mi casa-
-Mi nieto es todo un caballero –la señora lo halago enormemente. “Si claro caballero” pensé yo-
-Él y su costumbre de hablar con cualquiera –comentó su esposo. Me quedé seria unos segundos, volví a mirar a Freddy quien con una mirada disimulada me decía que no hiciera nada, que simplemente dejara pasar ese comentario- Según tengo entendido aún no son formalmente una pareja –según lo que yo entendía o mas bien “mi novio” había dicho si lo éramos- 
-Aún estamos conociéndonos un poco más –Freddy asintió a lo que yo decía- aunque entre nos, él es un poco lento –bromeé y al parecer la única que lo tomó con humor fue la abuela-
-Decime ______, ¿tu familia a que se dedica?
-Mi padre, es gerente del banco de Mexico, mi madre trabaja en una empresa de cosméticos, y tengo un hermano que estudia, este año se gradúa –contesté-
-¿Qué piensas hacer al terminar el colegio? 
-Bueno, aún me faltan dos años, pero pienso ir a Oxford en Londres.
-Oh, Alfredo no puede darse ese lujo, el tiene que estar aquí con su hermana menor –una vez más dediqué una mirada a Freddy, no parecía estar conforme con lo que su abuelo acababa de decir- ¿por qué, sí sabías que sus padres murieron y el tiene que hacerse cargo de su familia no? –
-Querido –dijo la señora-
-No como otros que pueden darse la libertad de ir a Londres –agregó-
-Con todo respeto señor creo que eso es una elección de Freddy – trate de calmarme a mi misma para contestarle-
-Alfredo –me corrigió-
-Freddy – afirmé más aún – 
-¿Has conocido a Gaby? –ok, a este abuelo no le gustaba perder discusiones y claramente iba a buscar un punto débil para atacar –
-Si, la conozco, supe que fue novia de Freddy –respondí, de nuevo con serenidad-
-Una gran chica, amable, dulce, simpática – “estupida” dije en mi mente- 
-Definitivamente el mejor ejemplo de chica bien educada –mi tono al hablar fue irónico pero quien lo notó fue Freddy que me miró al instante- es más, creo que debió haberla invitado a esta cena 
-¿Disculpa? 
-Lo que acaba de escuchar – ¡Dios! Esto de actuar ya no me estaba gustando- señor –remarqué logrando que me mirara sorprendido y la tensión nos rondara-
-Freddy, no has hablado nada querido, ¿sucede algo? –preguntó su abuela –
-Nada abuela –le dedicó una sonrisa, si yo no me equivocada a él no le agradaba mucho estar en aquel lugar –
-Amor, quizás quieras salir un momento a hablar –soné lo mas dulce que pude, y antes de que Freddy se negara prácticamente lo arrastré fuera de aquella sala- No me dijiste que tu abuelo era así –exclamé por lo bajo-
-Tampoco sabía que iba tratarte de esa forma-
-¡Me dijo que era una cualquiera Freddy! 
-No dijo eso –lo excusó- dijo que yo hablo con cualquiera
-Entonces soy una cualquiera –remarqué- ¿y además hablarme de Gaby? Por favor es la chica más estupida de todo este planeta entero –él no respondió- y en sima tu estas ahí callado, podrías ayudarme un poco ¿eh? ¿Cuál es el problema con tu abuelo? 
-Solo tienes que aguantar unos veinte minutos y…-iba a continuar hablando pero se vio interrumpido por su abuelo-
-Lo siento si molesto, pero la cena se enfría –dijo y ambos volvimos al comedor-
-Alfredo – ¡al fin dejaría de preguntarme cosas a mí! - ¿has hecho nuevos amigos en el colegio? 
-Algo así – respondió-
-Es bueno, que los conozcas antes, si no terminas siendo amigo de gente que solo le interesas por ciertos bienes - ¿Indirecta? Eso fue un terrible directa hacía mi-
-¿Cuál es su problema conmigo? ¿Acaso le hice algo? ¿Cuáles son sus fundamentos para decir que soy cualquiera? Usted no me conoces señor, ¿y pensar que estoy con él por dinero? Quiero que sepa dos cosas, en primer lugar ni siquiera somos nada él y yo, y en segundo lugar el dinero es algo que poco me importa, ya me ha traído bastantes problemas en mi corta vida el dinero, como para que ahora sea algo importante para mi. Quisiera agregarle algo más, su nieto se llama Freddy, y por último no necesita de nadie que le este dando ordenes y consintiéndolo, porque el solo sabe como llevar adelante una vida con su hermana. –me miraban los tres mas que sorprendidos, bueno creo que el que menos sorprendido estaba era Freddy, sabía que algún momento yo reaccionaría-
-_______ Mouque – comentó formándosele una sonrisa, el abuelo –
-¿Disculpe? –no creí haber dicho mi apellido, de todas formas lo que más me llamó la atención era que sonriera- 
-Ya me han hablado de ti pequeña –su tono de voz ahora parecía ser más amable- bueno, te conozco desde muy niña –agregó- sabía de tu carácter, orgullosa como toda una Mouque –suspiré, más de una vez me habían dicho eso ya –
-No entiendo cual es su punto –mencioné, aún sin comprender el repentino cambio de actitud-
-Yo solo estaba probando, que fueras la chica indicada para mi nieto –aclaró- lamento haberte insultado, no era mi intención hacerlo, te pido disculpas, espero que no seas rencorosa
-Bueno depende, ¿también le han dicho que lo soy? –me encogí de hombros y él rió-
-Me agradas chica, incluso mas que Gaby –miré seria y volvió a reír- solo bromeo, esa chica realmente nunca me agradó
-Ella no agrada a nadie –agregué- aunque parece que si a su nieto –de un momento a otro, Freddy se levantó molesto de su silla y salió por otra puerta que allí había, iba a ir tras él pero su abuelo me detuvo-
-Voy yo –dijo- 

Narra Freddy

-Alfredo – estaba seguro que sería el quien me siguiera – 
¿Qué fue eso abuelo? –Pregunté frunciendo el ceño- 
-¿A que te refieres? – él sabía a lo que me refería-
-¡Eso! –Exclamé- ¿estuviste tratándola muy mal durante toda la cena, para que al final dijeras que era una prueba?, ¿Qué clase de estupidez es esa?
-No utilices ese vocabulario –me recriminó-
-Yo se cuidarme muy bien solo, y se quien elegir para estar a mi lado, no necesito que también me digas con quien debo o no salir
-Eso ya lo se –respondió sereno- yo nunca dije que tenías que elegir a esa chica
-No te entiendo –dije –
-Tu la elegiste, y apenas te vi bajar de tu auto, supe que venías con la indicada, lo puedo notar, te conozco más de lo que pensas Freddy – me sorprendí, hacia muchísimo que no me llamaba así- yo solo estaba comprobando que tu lo supieras
-¿A que te refieres? –Aún tenía dudas-
-¿Notaste acaso la pequeña sonrisa que se te formó cuando ella levantó su tono de voz con la intención de defenderse? –miré el suelo unos segundos y levanté la vista al escuchar lo que agregó- y defenderte… 
-Ella es bastante directa a la hora de decir lo que piensa – comenté –
-No la dejes ir, no comentas el error de hacerlo –dijo antes de girar con la intención de irse-
-Abuelo –lo detuve- ¿sí sabes que ella estaba fingiendo ser mi novia? ¿Sabes que entre ella y yo no pasa nada no?
-Quizás deberías plantearte esa pregunta a ti mismo –me respondió volviendo al comedor-
Yo simplemente aún estaba sorprendido, mi abuelo nunca me había hablado de una forma tan sincera. ¿A qué se refería con que debía plantearme esa pregunta a mi mismo? Yo la respuesta la tenía muy clara, nada pasaba entre ella y yo.
-¿Ya es hora de irnos no? –me dijo _____ cuando volví hacía donde se encontraba junto a mis abuelos. Asentí-

La vuelta en al auto resultó ser al principio silenciosa, ninguno hablaba, y no se que pasaba por su mente, pero yo no podía borrar de mi mente la última frase de mi abuelo “Quizás deberías plantearte esa pregunta a ti mismo”. 
Miré hacía mi izquierda de reojo, ______ iba mirando la carretera apoyada contra la ventana, parecía tener frió, lo noté porque iba un poco acurrucada, instantáneamente prendí la calefacción del auto. 
-Entonces…ella no es tu novia –preguntó girando en el asiento para mirarme. Su voz era dulce, no hablaba con su tono de ironía-
-No, no lo es –respondí mirando hacia delante- ¿por qué? ¿Acaso te interesa? –Volví a mirarla unos segundos y ella me dedicó una sonrisa- 
-Solo quería saber porque si era tu novia, me habías pedido a mi que fingiera serlo –se encogió de hombros –
-¿No hay nada de un “ni creas que estoy celosa Leyva”? –suspiró –
-Hoy termina nuestro trato ¿no? –dudé en contestar unos segundos- porque era hasta el viernes pero accedí a agregarle mas días, solo para ayudarte, debido a que no precisas mi ayuda, ya no nos hablamos más, así yo no te fastidio, y tu tampoco a mi
-A ti lo que te molestó es que te dijera lo que pensaba de ti –admití- 
-También fue lo que a ti te molestó- -dijo sincera- y te pedí disculpas por eso
-Además de que todo el tiempo querías hablarme y yo no quería que lo hicieras –fruncí de pronto el ceño- no quiero que lo hagas –ella no respondió-
-Yo acá me bajo –aún faltaban unas cuadras para llegar a su casa- se que tendré que caminar un poco, pero si Bryan me ve llegar contigo, me va a atomizar a preguntas –detuve la marcha y bajó del auto-
Me quedé mirándola mientras se alejaba caminando, el vestido que tenía le quedaba sencillamente hermoso, caminaba de una forma tan delicada, su pelo caía sobre su espalda y eso la hacía lucir mas linda aún, ni hablar de su sonrisa, no la veía en ese momento, pero esa sonrisa era algo magnifico, ¿Cómo parecía que la tenía tan cerca y en segundos que no la vería más?
-¡_______! –Grité bajando de mi auto, tratando de llamar su atención- ¡_______! –volví a exclamar y esta vez me escuchó. Me acerqué a ella sonriendo-
-¿Sucede algo Freddy? –preguntó- 
-Gracias –dije de la forma más sincera que pude- por intentar ayudarme hoy con mis abuelos, sobre todo con mi abuelo
-Bueno de nada –respondió- 
-¿Piensas qué quiero retenerte? –Me refería a las veces que ella estaba por irse, y por alguna razón yo la llamaba, haciendo así que estuviera unos segundos mas conmigo, claro que eso era lo que ella pensaba. Me miró confusa y luego sonrió-
-Quiero no pensarlo -admitió-
-¿Por qué no? –Quise saber-
-Porque si tu intención es retenerme, probablemente es porque sientes algo por mí, y en caso de que sea así, no quiero que pase –ahora el confundido era yo. ¿Un día atrás me molestaba con que me gustaba, y ahora decía que no quería que eso fuera así? – 
-No te entiendo –
-No pido que lo hagas –
-¿Sabes que creo? –me miró como si saber o no le interesaba muy poco – yo creo que a ti lo que te gusta es que yo este a tus pies, te encanta hacerte la orgullosa, la que tiene respuesta a todo, te fascina el hecho de creer que puedes hacer conmigo lo que quieras, un segundo hablarme bien, al otro discutir todo lo que digo. ¿Crees que por qué te besé me gustas? Solo me sacaba las ganas, ¿crees que cuando tienes esas actitudes de coqueteo a mi me gusta? Al contrario, sigo pensando lo mismo de ti que pensé desde un principio, eres fastidiosa, y no todo es como tu quieres. ¿Sabes algo más? eres histérica.
-¿Terminaste? –me miro fijamente a los ojos y por mas que intentaba no podía esquivar su mirada- dime Freddy…. ¿Terminaste con mis defectos? –no despegaba su mirada de la mía. Tragué saliva y asentí levemente con mi cabeza. Entonces colocó su mano en mi nuca y me atrajo hacia ella capturando mis labios, besaba de una forma única eso no podía negarlo, ¿Cómo podía tan solo con un beso derrumbar mi mundo y hacer que solo pensara en ella?, coloque mis manos en su cintura y la llevé mas contra mi cuerpo, no quería que ese beso terminara- ¿lo ves? –Susurró en mis labios – yo te encanto –formo una sonrisa victoriosa y luego quiso alejarse pero se lo impedí volviendo a hacer que nuestros labios se unieran nuevamente, esta vez, no solo quería que ese beso no terminara si no que tampoco quería dejarla ir.

¿Puedo Amarte? {Freddy Leyva y tu} (EDITANDO)¡Lee esta historia GRATIS!