Capitulo 19

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Me encontraba en la cocina de mi casa terminando de desayunar cuando Bryan entró, tenía puesto un pantalón a cuadros, pantuflas, y una blusa blanca, estaba totalmente despeinado y parecía aún dormido cuando abrió la heladera en busca de leche, sin percatarse de mi presencia.
-Hola Bry –lo saludé. Al verme se sorprendió-
-Que haces levantada?, aún falta media hora para que yo te vaya a despertar
-Me levanté mas temprano hoy –dije, y el me miró confundido- 
-Odias levantarte temprano –agregó-
-Le prometí a Matt que lo acompañaría a recorrer el colegio para que conozca el lugar, así que me despertó hace un rato para ir temprano 
-Soy yo el que te tiene que despertar –reí ante su enojo y el frunció el ceño, a veces podía resultar ser muy infantil-
-Es solo por hoy Bryan, mañana puedes ir a despertarme y esperarme con el desayuno pronto, ¿si?.
-Ok, -bufó cual niño molesto-
-Vamos ______? –Preguntó Matt, que ya estaba pronto para ir al colegio- Hola Bryan –mi hermano le brindo una no grata sonrisa y Matt lo miró sin comprender-
-Vamos –afirmé, mientras tomaba mi mochila –
-Qué fue eso? –me preguntó al salir de mi casa-
-Cosas de Bryan, simplemente hoy no tiene un buen día.
Caminamos hasta el colegio, aún era demasiado temprano por lo que no había ningún alumno por allí, tan solo estaba el conserje, que era el encargado de abrir y preparar todo para cuando los profesores y alumnos llegásemos. Recorrimos toda la institución, desde el gimnasio, hasta la sala de teatro, le indiqué donde estaban los baños, los vestuarios, la oficina del director, la sala de profesores, el patio, los salones, todo, menos la cancha que la había conocido la noche anterior. Y por último fuimos a la cafetería, donde nos quedamos sentados en una de las tantas mesas que allí había.
-Bien Matt, este es nuestro pequeño colegio –dije-
-Pequeño?, este lugar es enorme –exclamó- seguro voy a perderme
-También me sentía así los primeros días, pero te vas a acostumbrar
-Es la primera vez que asisto a un colegio –yo lo miré sorprendida-
-La primera vez?, que has hecho en toda tu vida?
-Tenía clases en la compañía, un profesor de muy alto nivel me enseñaba, a mi y otros chicos, era como tener clase particular
-A mí nunca me dieron clases en la compañía
-Eso es porque, necesitabas acostumbrarte al mundo exterior, no ibas a vivir siempre con nosotros, en cambio yo, como mis amigos si, todos somos hijos de agentes, en mi caso Peter y Sara
-Entiendo, bueno, ahora vas a tener muchos compañeros, y tienés que seguirme porque vas a estar a salvo, aqui a los nuevos le dan una bienvenida y no es muy buena que digamos. –Era cierto, la ultima bienvenida, consistió en dejar durante una hora encerrado desnudo, con las luces apagadas, en un baño a un chico de 5º grado- Ahora, cambiando de tema, ¿Qué tal tus amores Matt?
-Sin contar que me gusta tu amiga, hace una semana salí con Lucila
-Lucila? La chica con el pelo rojo?
-Es colorado –contestó- y si, es ella. Como te iba diciendo salimos, pero no funcionó, ¿tu?
-Te acuerdas de Luis? El chico del cual te hablé una vez
-¿Una Vez? –Exclamó- Yo diría que un poco más de un millón de veces
-Y yo diría que Lucila tiene pelo rojo, y sin embargo tu dices que es colorada, asi que te hablé una sola vez de Luis 
-Ok, tranquila, no es necesario alborotarse –dijo haciéndome reir-
-Como te decía, Luis, bueno, me di cuenta de que no era para mi, asi que lo deje ir, ahora estoy libre 
-Nunca estuviste con él
-Como sea, no era para mi
-Y ahora te gusta Leyva 
-Freddy? –pregunté en el momento en que suspiraba-

 Narra Freddy

La alarma de mi celular no dejaba de sonar, lo tomé con mi mano derecha y estuve a punto de tirarlo contra la pared, pero recordé que no podía romperlo, me había costado demasiado. Así que solo desactive la alarme, y cubrí mi cara con la almohada. Nota mental: tenía que cambiar el tono de alarma porque ya comenzaba a odiarlo.
Luego de una rápida ducha, y haberme aprontado para ir a clases, salí de mi habitación con la mochila colgada, miré hacia el cuarto de Sophie y se encontraba aún dormida, no quería despertarla, por lo que seguí de largo. Al bajar las escaleras, vi a Mandy de espaldas a mí, tenía una taza en su mano, con lo que parecía ser café, y estaba usando su laptop.
-Freddy, tu café está listo, y también preparé tostadas – me dijo, sin siquiera darse vuelta. ¿Acaso tenía ojos en la espalda? – Sentí tus pasos –me aclaró mi duda, como si hubiese leído mi mente, y yo solo me límite a reír-
Al entrar a la cocina, noté que, tal como Mandy lo había dicho, mi desayuno estaba listo. Tomé un sorbo de café, y luego le puse mermelada a una tostada.
-Freddy…- me llamó Mandy-
-¿Qué? - contesté, mientras masticaba mi tostada-
-No hables con la boca llena –me reprochó entrando a la cocina. Yo rodé los ojos- Quería preguntarte algo
-Adelante, puedes proseguir –bromeé y ella negó con su cabeza de forma graciosa-
-Esta chica…-suspiró- tu compañera…-parecía nerviosa por lo que me quería preguntar, así que se lo facilité-
-¿_______? –dije serio y ella asintió- que pasa con ella?
-Eso es lo que yo me pregunto, ¿Qué pasa con ella?
-Pues no se mucho de ella, así que no se a que te refieres
-¿Qué TE pasa con ella? –dijo de forma directa haciendo énfasis en la palabra “te”. Yo fruncí el ceño-
-A mi no me pasa nada –contesté firme- 
-Yo no creo que ella sea una chica… como decirlo… buena para ti Freddy 
-¿Qué no es buena para mi? –dije molesto- en primer lugar, te dije que no me pasa nada con ella y en segundo lugar, yo decido quien es bueno y quien no para mi. 
-No lo dije para que te molestaras, simplemente, hay que aceptar que viven una realidad bastante diferente, ella es una adolescente y como cualquier otro adolescente quiere divertirse, vos tenés que cuidar a tu hermana
-Pues si me molesté –me levanté de la mesa, y tomé la mochila que estaba en el piso- No me pasa nada con ella, y si me pasara, yo se que es “una chica buena” para mi, así que si vas a hablar mal de _______, no lo hagas delante mío ¿Si?, o mejor, no lo hagas -Salí enojado de mi casa dando un golpe a la puerta, me arrepentí luego, a lo mejor Sophie se había despertado-
Caí en cuenta de lo que acababa de pasar unos segundos antes, yo había defendido en cierta forma a _______, ¿Por qué lo había hecho?, tal como le había dicho a Mandy, no me pasaba nada con ella, nada de nada, absolutamente nada, ¿O si?, no, no y no. El debate en mi mente no era muy bueno, así que intente pensar en otra cosa, por ejemplo, en que era un buen día para festejar el cumpleaños de Sophie, ¿Iría _______ al la fiesta?
-Fredd! –gritó alguien sacándome de mis pensamientos. Giré y vi a Carmen corriendo hacia mi- hace dos cuadras que te vengo gritando –dijo agitada, de venir corriendo y comenzó a caminar junto a mi- ¿No me escuchabas?
-Tenía los auriculares –mentí, y ella me miró enseguida-
-¿Y los auriculares? –preguntó. Si seré tonto-
-Eh… no te escuche porque venía pensado en… en algo
-Y ese algo tiene nombre y es _______
-¿Qué dices? –dije exaltado-
-Que venías pensando en ella, y no me lo niegues, te conozco demasiado Alfredo –ella rió – no frunzas el ceño, eso no va conmigo –dijo y volvió a reír- ¿Qué fue lo que pasó en tu casa? Te vi golpear la puerta
-Es Mandy, dijo algo como que no debo estar con _______, y también que debo hacerme cargo de Sophie y eso me molestó
-Pero te molesto más los primero 
-Si, porque si yo decido que _______ es con quien debo estar, entonces voy a estar con ella –contesté inconcientemente y ella enarcó una ceja- No, no. Me molesta que siempre me diga que debo cuidar a Sophie, yo eso lo sé, no se si piensa que voy a irme o que -dije rápido intentando desviar el tema-
-Alfredo, Alfredo, Alfredo–suspiró y rodeó mis hombros- a mi no me engañas, por lo de Sophie no te molestaste.
-No me molestes Carmen –quité su brazo y me adelante a entrar al colegio. Sentí su risa a mi espalda y rodé los ojos-
Caminaba lentamente, con las manos en los bolsillos de la campera, los murmullos constantes a mi paso ya eran costumbre, así que no les presté atención.
-Hola sexy –reí, Bryan siempre me decía ese tipo de “piropos”
-Hola –lo saludé, y también a Alan que estaba con él- 
-¿Con quien venías? –Preguntó Bryan-
-¿Se acuerdan de Carmen? Mi vecina –contesté
-¿Carmen? ¿La pequeña Carmen? –Dijo Alan sorprendido- bueno, ya no es tan pequeña –enarco una ceja y Bryan rió-
-Es compañera de ustedes
-Oh, si, la chica que se sienta al fondo y no habla con nadie – Exclamó Bryan –
-En algo nos parecemos –musité-
-¿No estarás engañando a la pequeña Mouque, verdad? –Ese fue Alonso que se nos arrimó. Bryan parecía serio, Alan lo miró asustado, y yo simplemente mire a Alonso algo sorprendido, ocultando la molestia que tenia. ¿Acaso todo iban a hablarme de ella el día de hoy?- oigan chicos, era una broma
-Este chico siempre tan gracioso –Alan rió, pero la tensión seguía.
-Yo no… -quise aclarar pero Bryan interrumpió-
-Todos aqui, sabemos la regla, ninguno se mete con la hermana de un amigo –dijo serio- pero hago una excepción, si me consigues el número de tu vecina –rió, pero todos lo miramos sin entender- es broma –dejo de reír y volvió a estar serio- con mi hermana no Freddy.
-No estoy en nada con tu hermana, y no lo estaría ni en millón de años –emití. Estaba frustrado- Voy a buscar unos libros –dije, y me alejé de ellos-
Dios, no me gusta esa chica!, pensé. No sabía si estaba tratando de convencer a los demás, o de convencerme a mi mismo de eso. 
Caminé hacia mi casillero, y busque el libro que precisaba, más el cuaderno de la materia. Estaba a punto de cerrar e irme al salón cuando sentí risas provenientes de unos dos o tres metros de mí, giré para ver quien reía tan animadamente y fue entonces cuando la vi. Venía abrazada de un muchacho, nada del otro mundo, era alto, musculoso, rubio, ojos claros, cara perfecta, ¡Carajo! Era muy (aunque suene gay) lindo.
Reía a más no poder, al parecer le agradaba estar con él. ¿Era su novio?, nunca menciono tener uno. ¿Y qué si lo era? A ti no te interesa Freddyy. 
Pasaron ambos por detrás de mí y _______ ni me noto. ¿No iba a fastidiarme hoy? ¿O saludarme? Siquiera un “Leyva” ¿Nada?. Bueno, mejor entonces, tal vez me había librado de una vez por todas de ella. ¿Quería librarme de ella?, Si, si quería, ¿O no?. Otra nota mental: debía dejar de hacerme tantas preguntas

¿Puedo Amarte? {Freddy Leyva y tu} (EDITANDO)¡Lee esta historia GRATIS!