Capitulo 40

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-Freddy – dije entre besos en un intento porque se separara de mi- Freddy –volví a repetir al notar que no tenía intenciones de hacerlo, y debía admitir que me encantaba pero realmente tenía que irme- por favor…-murmuré y una sonrisa se formó en sus labios –
-Está bien –su frente de nuevo se apoyaba en la mía y me uní a su sonrisa-
Adoraba esta especie de cambio que estaba surgiendo en él, y juro que me hubiese quedado como estábamos para siempre, pero aún así me obligué en contra de mi voluntad a alejarme.
Miré al instante el reloj que colgaba en la pared hacia donde estaba la cocina, marcaba un poco más de las seis y treinta p.m. En cualquier momento mi celular comenzaría a sonar, debido a que le había pedido a Collins que me llamara, porque suelo ser bastante impuntual a veces y así me recordaría que debía ir a su casa.
Dirigí mi mirada ahora, al chico que tenía en frente, pero al notar que tenía sus ojos cafes fijos en mi, me sentí incomoda y bajé mi vista al suelo. 
No sabía porque, no era la primera vez que estábamos cerca él uno del otro, ni tampoco era la primera vez que nos besábamos. ¿Entonces por qué estaba nerviosa?
Quizás era el hecho de sentir que me miraba diferente, no era la mirada seria que expresaba desagrado hacia mí, o demostraba todo el tiempo que mi presencia le molestaba, ahora simplemente sonreía y con ello yo me sentía en las nubes.
-Em...Bueno –balbuceé cuando por fin me anime a mirarlo – yo me… - se cruzó de brazos y largó una pequeña carcajada como si verme nerviosa le causara gracia – me voy –dije finalmente sin tartamudear- 
Tan solo bastó con que diera un pequeño paso, para que tomara mi brazo de una forma suave, sin brusquedad y me hiciera quedar frente a frente, dirigiendo sus labios una vez más a los míos. Apenas esto sucedió llevó sus manos a mi cintura al igual que hacía unos cinco o diez minutos. No se si yo estaba volviéndome loca pero que hiciera eso me daba la sensación de que no quería que me apartara de él.
Llevé mi mano al bolsillo trasero de mi pantalón al sentir que mi celular sonaba, tal como lo pensaba Collins estaba llamando, o eso creía porque no podía ver de quien provenía la llamada. Abrí apenas mis ojos y miré hacía mi costado donde sostenía el celular, pero me era inútil, no veía bien lo que la pantalla reflejaba.
-Debe ser Zack, estoy llegando tarde –volví a hablar entre besos siendo otra vez ignorada. Entonces el sonido cesó, y al instante volvió a iniciar-
Una de las manos de Freddy, se soltó de mi cintura y comenzó a tantear en el aire hasta llegar a la mía, precisamente donde el celular estaba, y me lo quitó, separándose de mi al mismo momento.
-Hola Zack –dijo respondiendo a la llamada. No pude evitar sentir una alegría interna, estaba celoso y lo supe por su tono de voz molesto al hablar - en este momento estamos algo…ocupados –continuó hablando – sabes a lo que me refiero… –abrí mis ojos bien grandes al escuchar lo que dijo, como broma no me gustó demasiado pero al instante mi mirada cambió a una de confusión al ver que quien tenía los ojos como platos y parecía asustado ahora era Freddy- es Bryan –murmuró tapando la bocina del celular-
-¿Cómo qué es Bryan? –me aterroricé de tan solo pensar que estaría imaginando mi hermano con esa mente tal volátil que tenía- 
-Hablale –dijo estirando el celular hacía mi-
-Hablale tu –el forcejeo para ver quien se quedaría con el teléfono comenzó –
-¿Para qué dijiste eso? –cuestioné-
-Dijiste que era Collins, quería hacerle un broma – se excusó-
-Pero no sabía que era él, lo supuse simplemente. Las personas normales miran antes de contestar de quien proviene la llamada –finalmente el celular cayó al suelo- Genial –dije irónicamente. Aún así noté que continuaba encendido y con la llamada aún activa- inventa algo –le ordené a Freddy dándole el pequeño aparato-
-Bryan – fingió una risa – no... Escuchame –me supuse que mi hermano gritaba y no paraba de hablar – ¡Bryan! –gritó Freddy de repente- bien, yo solo estaba haciéndote una broma –espero unos segundo y volvió a hablar –si una broma, tu hermana dejo el celular sobre su banco en el colegio y yo lo tomé, pero como no la encontré no pude dárselo –hizo otra pausa - ¿podrías avisarle cuando la veas que yo lo tengo? –hice un gesto de aprobación. Seguro Bryan se lo había creído- ok, chau –colgó y yo suspiré-
-¿Te creyó? –pregunté entusiasmada-
- Si –respondió –
-Ok, me voy, no quiero más problemas por hoy –moví mi mano en forma de saludo y salí de aquella casa. Entonces por fin recupere el aire ¿qué era todo lo que había pasado allí dentro con el chico que hacía unos días atrás era el más amargado del planeta?
-¡______!- la voz dulce y fina de Sophie me hizo voltear cuando sentí que me llamaba 
-¿Qué pasa? –pregunté de forma amable-
-¿Querés venir mañana? – Me dijo una vez que detuvo su paso frente a mi- podemos almorzar, y luego hacer pasteles –sonrió y no pude negarme –
-Bueno –dio un salto de alegría y me dio un rápido abrazo- nos vemos mañana ¿si? –Asintió y volvió corriendo a su casa donde Freddy la esperaba apoyado en el marco de la puerta-

-¿Dónde está tu teléfono? –Me asusté apenas entré, porque su pregunta me tomó por sorpresa-
-Lo mismo iba a preguntarte –dije lo más segura posible- lo perdí, la última vez que lo vi fue hoy en la mañana
-Aja –dijo en un tono de sospecha-
-¿Acaso sabes donde está? –Pregunté – ¿tu lo escondiste Bryan? –Fingí estar alertada- ¿¡te puedes imaginar como estuve todo el día muriendo de nervios!? Si mamá y papá saben que lo perdí me matan, ni siquiera hace un mes que me lo compraron 
-¡No lo tengo yo! –exclamó tratando de que me “calmara” –
-¿Entonces? ¿Cómo sabes que lo perdí? –
-Te llamé, y Freddy atendió –explicó-
-¿¡Freddy me robó el celular!? –una carcajada casi se me escapa, pero supe contenerla tratando de que creyera que aún seguía alterada- ¡Ah no! si solo eso le faltaba, además de odiarme me roba, es el colmo
-No te robo, él dijo que lo olvidaste en tu banco –
-Ah si, es verdad, lo dejé cuando juntaba mis libros –hice un mueca mientras “recordaba” ese momento- bueno no importa, no lo necesito por hoy, puede dármelo mañana –trate de sonar lo mas convincente posible - ¿qué tal tu tarde con “esa” chica?-
-No fue muy buena –dijo desilusionado- es la primera vez que me pasa esto
-¿Alguien rechazo al gran Bryan Mouque? –pregunté riendo-
-No, por supuesto que no, a mi nadie me rechaza –respondió exaltado-
-¿Entonces? –
-Estábamos en el sillón sentados, y le dije que no entendía unas teoría de matemáticas, y mientras me explicaba me acerqué y le dije ¿“sabías que uno más uno, no siempre es dos?”
-Dios Bryan –dije con repulsión- espero jamás encontrarme a un chico como tu, sin ofender
-Esa táctica casi siempre funciona –protestó- 
-¿Y qué sucedió esta vez? –no quería seguir escuchando la historia, quien sabe que cosas hizo mi hermano con esa chico, pero aún así me intrigaba –
-Me dijo que era un estúpido, se levantó y se fue –parecía estar confundido, claro que lo entendía, jamás había sido rechazado y la primera vez no debía ser nada lindo-
-Yo sabía que algún día esto iba a pasar –me miro con odio y sonreí- tranquilo Bryan, siempre hay una primera vez para todo, te juro que esto queda entre nosotros
-¿No le vas a contar a nadie? –negué segura-
-¿Qué no nos van a contar? –Alan venía con Alonso y Jos que traían cervezas en sus manos y algunas pizzas-
-Nada –dijo casi al instante Bryan- ¿verdad ______? –Los cuatro me miraron, por un lado mi hermano suplicando que no les contará, y por el otro sus amigos suplicando que les cuente-
-Nada, solo que… ¡una chica rechazó al gran capitán Bryan Mouque! –Lo próximo que hice fue salir corriendo a mi habitación escuchando las carcajadas de sus amigos-
“Voy a estar en casa de Mariana toda la tarde”, eso fue lo que le dije a Bryan.
¿Saben? ahora que lo pienso, no estaba nada bueno mentirle a mi hermano. ¿Pero decirle que iba a pasar una tarde entera con Freddy y su hermanita? Definitivamente no era para nada una buena idea. No había problema de mi parte, pero él y su regla de los amigos impedían que yo pudiera decirle la verdad. ¿Cómo reaccionaría si le dijera que me gustaba su mejor amigo? ¿O qué ya había compartido varios besos con él?
De pronto un sentimiento de culpa me invadió, debía decírselo. Quizás cuando volviera a casa.
Esperé unos segundos a que la puerta se abriera dejándome ver a Freddy tras ella. Al instante sonreí.
-Hola -ambos permanecimos en silencio sin saber que decir – ¡traje helado! –Exclamé finalmente levantando la bolsa que tenía en mi mano-
-Pasa –dijo él corriéndose a un costado- 
-¿Y Sophie? –pregunté al no verla alrededor. Él caminó haciendo que lo siguiera-
-Ahí –miré atenta lo que su hermana hacía. Ponía los platos acomodados, luego vasos, los cubiertos y sinceramente me pareció una cosa totalmente tierna- 
-______- esbozó una sonrisa al verme y tomó mi mano- hoy eres nuestra invitada –me dirigió hacia una se las sillas y lanzó una mirada a Freddy quien al instante estaba tras de mi corriendo la silla para que yo tomara asiento-
-Muchas gracias –dije – ¿Y cuál es el menú?
-Pizza –respondió y yo reí tiernamente-
-Me encanta la pizza –exclamé y miré a Freddy, este se encogió de hombros y sonrió a su hermana-
El almuerzo fue divertido, las preguntas y opiniones que Sophie hacía de a ratos incomodaban tanto a Freddy como a mi, pero luego terminábamos riendo los dos.
Luego de comer el postre, que fue el helado que yo llevé, la pequeña niña se durmió en brazos de su hermano mientras mirábamos una película.
-Está profundamente dormida –dijo Freddy luego de haberla llevado a su habitación-
-Lo pude notar cuando la llevabas –respondí y luego sonreí-
Se acomodó a mi lado en el sillón y ambos fijamos la vista en el televisor que teníamos en frente, la película de princesas que estaban dando no era muy divertida, y supuse que aún más aburrido que yo lo estaba él. Cambié la dirección de mi miraba, y ahora lo miraba a él, su perfil era hermoso, no entendía como podía existir gente tan perfecta en el mundo. Pero de algo estaba seguro, tenía una a mi lado, único desde cualquier punto de vista.
-Creí que si lo hacía me iba a sentir mejor –una confusión se armó al instante en mi cabeza, y él aún seguía de perfil hacia mi- tu pregunta, porque cuando sucedió lo de mis papás me aleje de todos –me sentía alegre porque sentía que de a poco iba a empezar a expresarse, pero a la vez algo me decía que no me incumbía la respuesta–
-No es necesario que me respondas –estaba siendo totalmente sincera – la otra vez solo lo pregunté por terca pero si no queres responder…
-Creí que no necesitaba la lastima de todos, y se que me equivoque que solo querían ayudarme, apoyarme en el momento difícil que estaba pasando. Creí que estando solo lo superaría más rápido, y me comporté como un egoísta con la gente que me quiere –pude notar el dolor en sus palabras, el arrepentimiento-
-No fuiste un egoísta, pasaste por una situación para nada fácil y cada uno actúa como puede –sujeté su mano y noté como relajo un poco su cuerpo- Nada de lo que paso es tu responsabilidad, y no tienes porque seguir culpándote por eso Freddy
-Mis padres murieron por mi culpa – sentí un nudo en el estomago y no dude en abrazarlo- yo tenía que estar temprano en mi casa, pero era un estúpido chico de quince años, que creía que podía llevarme el mundo por delante, y discutí con ellos porque no me daban libertad, entonces salieron a buscarme –respiró profundo contiendo las ganas de llorar y continuó- estaba lloviendo, el transito estaba descontrolado y entonces una camioneta no respetó el semáforo, cuando llegué a casa me lo dijeron –volvió a inhalar aire y me separé un poco para poder mirarlo –el mundo se me vino abajo –las lagrimas que contenía no tardaron en salir – 
-Freddy no te culpes, tu no sabías que eso iba a pasar-
-¡Pero pude evitarlo! –exclamó –
-No tenías como-
-Si, quedándome en mi casa esa noche, si yo hubiese hecho eso mis padres estarían aqui conmigo y mi hermana –
-Y tu seguirías siendo ese chico inmaduro, Freddy se que lo que pasaste no fue nada bueno, pero piensa que de esa forma pudiste madurar, ahora tienes una persona que depende de ti-
-Sophie me va a odiar cuando sepan como son las cosas –coloqué mis manos en su rostro y lo obligué a mirarme-
-No digas eso, porque ella te ama, eres su ejemplo a seguir, eres como un héroe para tu hermanita –acaricié una de sus mejillas y bajó su mirada –Sophie te quiere mucho Freddy, y yo también lo hago –volví a abrazarlo tratando así de demostrarle que estaba junto a él, y que lo tenía intenciones de alejarme-
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¿Puedo Amarte? {Freddy Leyva y tu} (EDITANDO)¡Lee esta historia GRATIS!