Capitulo 52

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-No puedo creer lo que hiciste- me dijo él seriamente-
-No me importa lo que pienses – Respondí pasando a su lado para entrar a mi casa-
-A ti nada te importa, solo piensas en ti misma – me detuve al escuchar su recriminación-
-Eso no es verdad –su mirada era seria, como muy pocas veces la había visto-
-¿No es verdad? Pasaste la noche en la casa de una persona con la cual se supone que ni siquiera deberías hablar, solo lograste ponerte en peligro ______, a ti y a Leyva-
-¡Nada me pasó Matt! –Exclamé con las manos en alto- estoy viva, estoy bien, ¿lo ves?-
-¡Claro que lo estas! Porque me pasé la noche entera junto a cuatro agentes vigilando los alrededores de la casa – una anciana que pasaba por allí parecía incomoda ante nuestra discusión-
-Bien, entonces, ¿cual es el drama? –
-Si nosotros no hubiésemos estado…-
-Estaban, estabas ahí –
-Lo que hiciste fue totalmente inmaduro, pensé que no querías volver a New York- Suspiré ya sin intenciones de decir algo más- algo no está bien –lo observé sin entender y me hizo señas de que permaneciera callada-
-¿Qué sucede?-quise saber-
Todo fue tan rápido, Matt me hizo señas de que corriera al interior de mi casa, en lo que un disparo retumbaba en el aire. Me quedé estática, jamás había presenciado un tiroteo, y cuando vi a la anciana quien resultó ser uno de los espías, que sacó de su abrigo un arma, pensé que moriría allí mismo. Sabía que debía moverme, pero el miedo me lo impedía. Un disparo más bastó para darme cuenta de lo que sucedía y obligué a mis pies moverse. 
Cerré las puerta tras de mi y me apoyé en esta, mi respiración no estaba en control, y mi corazón parecía querer salirse del lugar. 
Una nota sobre la mesa principal decía que no había nadie en casa, y mi miedo aumentó, necesitaba a mis padres.
Cubrí mis oídos cuando escuché un disparo más, y unos minutos después Matt entro exaltado a mi casa.
-¿¡Estás bien!? –Asentí apenas, y al instante las lágrimas comenzaron a desbordarme- 
-¡Matt, por Dios, te disparó! –una mancha de sangre en su chaqueta me asustó aún más- 
-No, no, está sangre es del hombre ese, yo estoy bien –
-¿Qué pasó con él? – Matt negó con la cabeza, dándome a entender que había escapado y un escalofrío recorrió mi espalda. ¿Y si intentaba atacarme de nuevo?-
-¡Oh no! ¡Freddy! Él está en su casa solo, debemos ir- no dudaba en salir de mi casa y correr en su búsqueda, yo lo había puesto en peligro-
-Esto no tiene nada que ver con Leyva–lo observé confundida – nada tiene que ver con él
-Solo lo dices para que no vaya a su casa –
-______, necesito que me escuches. Las amenazas han aumentado, y ahora están dispuestos a todo, jamás habían intentado herirte, y hoy sin embargo casi logran darte un disparo-
-Matt, no me importa si me matan en el camino, necesito saber que Freddy está bien –
-¡Él lo está! –Exclamó y yo solo logré confundirme aún más- nunca estuvieron tras él o su hermana, su único objetivo has sido siempre tu. Inventamos lo de Leyva porque creímos que así lograríamos mantenerte alejada, no podíamos arriesgarnos a que te involucraras con él, desde el momento en el que nos hablaste sobre ese chico que habías conocido, supimos que no era bueno. Que te involucraras con Leyva solo lograría crear un obstáculo más para nosotros-
-¿De qué estas hablando?-
-Antes de que él apareciera, si hubieses tenido que irte a New York, lo hubieses hecho, pero desde que él está en tu vida no es así. ¿Has notado que cada vez que algo sucede solo me has dicho que lo mantengamos en secreto? 
-¿Ustedes no querían que me involucrara con Freddy, por qué si algo me pasaba yo me negaría a irme?
-No es tan sencillo como parece…-
-¿Me estás diciendo que todas las amenazas han sido siempre un mentira? –
-Solo las que decían que te mantuvieras alejada de él-
-¿Qué hay de la noche que aquel tipo me acorralo?
-Fue una actuación-
-¿Y Mandy? Ella me odia porque pongo en peligro a sus primos-
-También tuvo que fingir, Mandy es agente, pero está a cargo de sus primos solo por una cuestión entre ella y los padres se Leyva, -
-¿Quienes si murieron en un accidente cierto?-Matt asintió-
-¿Y cuándo atacaron a Freddy?-
-Eso si fue verdad, supongo que intentaron lastimarte por donde sabían que quizás funcionaría, pero a ti nada pareció importarte-
Pasé la tarde en mi habitación, solo bastó con decirle a mis padres que en la pijamada no habíamos dormido en toda la noche, para que no hicieran preguntas. Con Matt acordamos no decirles nada sobre lo sucedido, pero igual lo sabrían en cualquier momento porque Sara y Peter, ya estaban enterados. 
Mi seguridad iba a mejorarse, y debería salir siempre junto a Matt, a cualquier lugar que fuera. 

Narra Freddy

La alarma en mi celular indicaba que era hora de levantarse, una nueva semana comenzaba y debía ir al colegio. Lo único que me animaba a ir, era saber que _____ estaría allí. Dios, estaba hecho un cursi, pasaba el día pensando en ella, y cuando parecía que algo más ocupaba mi mente, entonces volvía. 
Dos meses atrás jamás me hubiese imaginado a mi mismo saliendo con una chica como ella. Si bien no la había olvidado desde aquella vez que la vi en la cancha de fútbol, ______ era la clase de personas que no encajarían en mi vida. 
Lo que menos necesitaba era tener que lidiar con una persona que derramara alegría, con alguien que solo estuviera dispuesto a llevarme la contra en todo, y que lo único que lograra fuera sacarme de quicio. Y, si eso era lo que ahora más quería. 
-¿Qué tal todo con la pequeña Mouque? –observé a Alonso pararse a mi lado y sonreí-
-Es terca, muy terca, se queda con la última palabra…bailé con ella – la mirada de mi amigo era de sorpresa –
-Te tiene locoFreddy suspiré, y justo en ese momento la vi entrar, solo noté que venía junto a su amigo Matt, pero no me importó, porque mi mirada se centró en ella. Traía un rodete hecho con su cabello, dejando algunos mechones sueltos, algunos libros apretados a su cuerpo, la mochila colgando de un hombro. Por un momento la visualicé con mi camisa, y deseé estar en mi casa desayunando nuevamente, okay, desayunar era lo que menos quería hacer. Sonrió cuando su mirada conectó con la mía. Y me dedicó una divertida guiñada.-
-Si -admití- pero aún más que eso, la quiero Alonso-
-Si si, mucho amor, vamos a practicar mejor –colgó su brazo alrededor de mi cuello y me arrastró junto a él-
Las practicas de fútbol se habían intensificado últimamente, y se supone que no debían interferir con las clases, pero estábamos a tres partidos de la gran final, y era muy importante poder llegar, así que el director no tuvo problemas en autorizar parte del horario escolar, para que nosotros practicáramos.
-¡Freddy! –Me gritó Bryan, y me preparé para recibir la pelota, pero un empujón de un compañero logro derribarme hacia el suelo-
-¡Eso es falta Luis!- le exclamó el entrenador- si haces eso en un partido no dudes en que pasaras el siguiente sentado en la banca-
-Lo siento Leyva –me dijo él, y tendió su mano para ayudar a levantarme-
Acepté su ayuda de mala gana, y comprendí al instante lo que sucedía, yo le había quitado a su chica. Bien lo mejor sería usar otro término porque el solo hecho de pensar que consideraba ______ su chica, hacía que quisiera golpearlo.
De vuelta en los vestuarios, la práctica había terminado y mientras algunos tomaban una ducha, otros esperaban su turno, y otros simplemente ya estábamos listos para ir a clases.
-¡Oigan todos! –Bufé cuando Luis habló, de seguro iba a anunciar su última conquista- al parecer uno de nuestros compañeros logro conquistar a la pequeña hermana de nuestro capitán –todos empezaron a aplaudir y gritar lo que parecían festejos o simplemente estupideces- Cuentanos Leyva, ¿Cómo lo hiciste?-
-No empieces Luis –le indicó Jos con seriedad- si Bryan te escucha esto no termina bien
-Solo quiero que él nos cuente, como lo hizo, porque todos aqui lo intentamos –un aire de rabia me invadió, imaginarme a cada uno de los que allí estaban intentando algo con ______ me enfermaba- cada uno de nosotros se tomó el tiempo de acercarse a hablarle, y solo llegamos a la concusión de que le encanta hacerse rogar –
-Por tu bien es mejor que guardes silencio – le dije -
-No estoy diciendo nada malo, es más, solo trato de indicar que es muy tímida, quizás muy santa, será por eso que ninguno tuvo una oportunidad. ¿Cómo es que lo lograste Leyva? ¿Ya lograste llevarla a la cama también? – me levanté de golpe directo a golpearlo – Oh, ese era el secreto, no había que prometerle amor, con tan solo un poco de juego alcanzaba, si lo hubiese sabido hoy podía alardear de que fui el primero en tirármela, pero bueno, es el chico aquí presente quien tiene el gran honor – apreté mis puños al costado de mi cuerpo y traté de concentrarme, sabía que él solo intentaba molestarme, si yo lo golpeaba estaba fuera del equipo, y eso significaba dejarle el lugar a él. Todos se tensaron y mantuvieron silencio, puedo jurar que vi un mínimo de miedo en la mirada de Luis, pero cuando pensaron que lo golpearía me volteé hacia la salida – deberías cuidarla, puede que alguien quiera quitártela –ignoré su comentario y avancé aún más- y dicen que las mas santas, son las peores –y eso fue todo. Un segundo después mi cuerpo estaba sobre el suyo, mi mano izquierda tomaba su camisa, mi mano derecha formaba un puño que sin dudarlo acabaría golpeando su rostro-
-Hey, hey – Bryan entró y todos mantuvieron silencio - ¿Qué está pasando? –Nadie respondió- Freddy no seas estupido, ¿acaso quieres que el entrenador de expulse? –si el supiera lo que pasaba, serían dos puños a punto de golpear al estupido-
Me levanté en silencio, conteniendo toda la rabia, y salí de los vestuarios dando un fuerte golpe a la puerta. 
Caminaba apresurado por los pasillos del colegio, sin un rumbo en específico, necesitaba calmarme antes de poder entrar a clases. Y entonces fui tomado por el cuello de mi camisa, y arrastrado dulcemente hacia un rincón.
-¿Un día saliendo y ya te olvidaste de mi? – Sonreí al escucharla, y logré por un momento olvidarme de lo que acaba de pasar en los vestuarios-
-Jamás lo haría –respondí apoyando mi frente con la suya- 
-Buenos días novio – dijo, y son tan cursi, pero a la vez tan lindo que sentí ganas de besarla hasta que ya no pudiera más-
-Me encanta como suena esa palabra –admití-
-¿Cuál? ¿Novio? –su voz, inocente y la vez divertida. Asentí – Oh, novio, novio, novio –repitió constantes veces-
-Eres mía ______, ¿lo sabes?-
-Nunca me agrado la idea de tener un novio controlador –ambos sonreímos. Sus manos se enredaron en mi cuello, sus labios rozaron los míos- pero me agrada como suena –una sonrisa aún más amplia se formo en su rostro- soy tuya Leyva, pero solo hay una condición
-¿Cuál? –
-Que seas mío – la besé en forma de respuesta, la besé porque deseaba hacerlo-
-Solo para que quede claro, lo soy – respondí -
-Solo para que quede claro –apartó sus labios unos centímetros y volvió a sonreír- ya lo sabía –y nuevamente nos besamos-
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Recuerden que son lou ultimos capitulos
///Puedo pedirles que porfavor lean mi nuen¡va novela "Me enamore de mi jefe" porfavor les va agustar mucho se loa asegoro... Gracias
**Las Quiero**

¿Puedo Amarte? {Freddy Leyva y tu} (EDITANDO)¡Lee esta historia GRATIS!