Capitulo 34 Maraton 1/3

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“Ella tiene razón”. “Que me haces feliz, eso es lo que dice Sophie”. 
Este es el momento en el que me pregunto, ¿Cómo debo tomar eso? ¿Cómo algo tierno?, no por supuesto que no. ¿Qué clase de tonta cree Freddy que soy? ¡Dios! Y se supone que la histérica soy yo. Histérico es él, no sabe lo que quiere ¿y piensa que puede simplemente jugar conmigo? Odiarme cuando quiere, sonreírme cuando quiere, tratarme bien, incluso besarme cuando quiere, que no es algo que me moleste precisamente pero aún así no, él no tiene el derecho, y para colmo esto.
¿Se supone que debo ir a decirle que me hace feliz a mí también? Si claro, ¿y ser yo quien caiga derrotada? Obviamente que no iba a ser así, si alguien tenía que “perder” ese era él.
Si antes estaba segura de que no quería saber mas nada sobre Leyva, ahora la seguridad se había multiplicado.

-En una hora –avisó Mariana- no se retrasen, y eso lo digo por ti ______-asentí sin entender de que hablaba y continué caminando junto a Paola y Camila –
-De todas formas yo no creo que pueda ir –dijo la ultima nombrada- tengo demasiada tarea atrasada 
-Nosotras te ayudamos a hacerla luego –comentó Paola sonriendo - ¿qué te parece ______?
-Si, nosotras te ayudamos a… a eso que tienes que hacer –respondí y las dos me miraron extrañas-
-Puedes contarnos –me alentaron ambas-
-¿Qué cosa? 
-¿Qué cosa? –Repitió Camila- eso que te tiene distraída desde que salimos del colegio
-No es nada –aseguré pero supe que no me creyeron-
-¡Es sobre Leyva! -exclamaron a la misma vez –
-¿Quieren acaso publicarlo en el diario? Digo, así todos se enteran –dije molesta-
-¿Qué paso con Freddy? –la voz de mi hermano a mis espaldas me sorprendió-
-Nada –respondí al instante- no pasó nada, y tampoco va a pasar, ¿puedes estar tranquilo Bryan? –Fruncí el ceño y me adelante unos pasos, llegando antes a mi casa-
-¿Vas a ir? –Preguntó Paola cuando abría la puerta- A casa de Mariana –aclaró viendo que no comprendía de que me hablaba-
-Si, en una hora –respondí antes de cerrar – no quiero hablar sobre nada –dije alertando a mi hermano quien caminó detrás de mi, siguiéndome hacia mi habitación-
-¿Aún recuerdas la regla no? –preguntó serio –
-Si, esta terminalmente prohibido salir con alguno de tus amigos –tiré mi mochila sobre el suelo y me senté en mi cama – no te preocupes, lo entiendo muy bien

Una tarde completa estando solo con mis amigas, me ayudó a relajarme bastante, no Leyva que rondara en mi casa, era igual a no problemas.
-Bryan va a hacer una fiesta mañana en casa –informé- ¿van a ir? parece que va a ser de disfraces
-Definitivamente me apunto –respondió Mariana, siendo apoyada por mis otras amigas- es una buena oportunidad Paola –dijo alentándola-
-¿Perdón? ¿De qué me perdí? –pregunté –
-El mismísimo Alan no deja de mandarle mensajes –un tono rosado invadió las mejillas de la chica al instante-
-¿Y como es que yo no lo sabía?-
-Quizás porque solo estas pendiente de Leyva y ni te acuerdas de nosotras –recriminó Camila –
-No más –contesté con una sonrisa- no más Leyva, de ahora en adelante 
-¿Pero por qué? A mi me gusta la pareja que hacen, se ven lindos juntos –dijo tímida Paola-
-Si claro –ironizó Mariana- un amargado junto a sonrisitas –su apodo hacia mi me hizo reír- 
-Podemos ya no hablar mas sobre él, por favor –pedí- hablemos sobre Alonso
-Yo no te estaba molestando –contestó a la defensiva Camila- ¿por qué no hablamos sobre Jos?
-¿Y si vamos a comprar algo para comer? –Mariana quiso desviar el tema-
-Si –asentí a su pregunta mientras atendía una llamada que me llega al celular- 
-¡Hola! –Dijeron tres voces inconfundibles – somos tus mejores amigos del mundo
-Este no es el número de Bryan–me levanté de la silla en la cual estaba sentada y seguí a mis amigas – 
-Lo sabemos –respondió Jos- pero tu eres nuestra mejor amiga mujer, y somos tus mejores amigos –reí mientras rodaba lo ojos-
-¿Qué es lo que quieren? –Escuché la risa de Alonso al instante-
-Verás –dijo Alan- ¿invitaste a tus amigas a la fiesta? 
-Si, y van a ir –confirmé antes de que preguntaran-
-La pregunta es la siguiente –continuó hablando Jos, Alonso aún seguía riéndose- por favor dinos de que van a ir disfrazadas tus amigas 
-No lo sé, y si lo supiera tampoco se lo diría –contesté-
-¿Entonces como sabemos que no sabes realmente? Porque quizás si lo sepas pero como si lo sabes no vas a decirlo entonces si lo sabes – ¿quién mas que Alonso para hacer ese trabalenguas?
-Averígüenlo ustedes –
-¿Qué debemos averiguar? ¿Qué es lo que van a usar o si tu sabes que es lo que van a usar? –De nuevo er Alonso quien habló-
-Chau chicos –dije riendo- ¿A dónde se supone que vamos? –Pregunté antes de ver donde estábamos – lo hicieron adrede
-No es verdad –contestó inocente Mariana y le dediqué una fea mirada-
Claro, yo había olvidado que la tienda de dulces quedaba a unas cuadras de la casa de mi linda amiga, que oh casualidad es la tienda donde Freddy trabaja.
-Me voy a vengar –dije entrando tras ellas- miran no hay nadie, que lastima, mejor vamos a otro lado
-No, no, yo quiero comer rosquillas –insistió Camila- hay que tocar esa pequeño timbre –Paola lo presionó dos veces y esperamos a que alguien nos fuera a atender-
-Hola, buenas tardes –suspiré al ver que quien nos atendería sería Carmen- Hola _____ ¿Cómo estás?, ¿necesitas que llame a Freddy? 
-No –dije al instante- estoy bien ¿Qué tal tu? 
-Bien…ya ves trabajando –sonrió –
-Ellas son mis amigas –las señalé- Paola, Camila, y Mariana 
-Soy Carmen –se presentó-
-Genial Carmen, ¿tenés rosquillas con chocolate y chispas de colores? También me gustan con crema de colores –Carmen rió-
-Hoy salieron unas con nueva decoración –le informó y ambas quedaron hablando sobre las rosquillas junto a Paola que se les unió-
-¿Podemos esperarlas afuera? –Le pregunté a Mariana quien estaba a mi lado- no quiero que salga…
-¡Leyva! –Exclamó Camila interrumpiéndome - ¿Qué tal? –Freddy quien ahora estaba del otro lado del mostrador junto a Carmen hizo apenas un movimiento de cabeza- somos compañeros de clase –dijo como si le no la hubiese conocido- de hecho las tres estamos en el mismo curso –agregó- además de ______ claro, pero a ella ya la conoces –sentenció. No se si los demás lo notaron, pero un aire de incomodidad se generó para mi y lo único que quería hacer era salir de allí-
-Si, te conozco –le respondió él- eres la que está detrás de mi amigo Alonso–la sonrisa de mi amiga se borró al instante- 
-Si, al igual que tu de mi amiga ______ -definitivamente debía matarla- es un placer –dijo extendiendo su mano la cual Freddy tomó enseguida- Carmen, vamos a llevar las rosquillas nuevas –sacó varias cosas de su cartera porque no encontraba su billetera para pagar, hasta que finalmente la encontró, pagó y rápidamente fui la primera en salir seguida por mis amigas. Pero una cuadra lejos… - me olvidé de mi celular, lo deje sobre el mostrador cuando saqué mis cosas
-Yo no quiero volver –anunció Mariana- 
-Yo tampoco –se sumó Paola-
-No puede ser –bufé- ¿de qué te vas a disfrazar mañana Camila? –
-No lo sé, de alguna princesa, quizás blanca nieve. ¿Por qué me preguntas?
-Por nada –dije volviendo a buscar su celular- 
Amiga, es aquella que esta siempre a tu lado en las buenas y en las malas, es una compañera, una hermana de corazón, es aquella persona que te conoce más que ti mismo. Pero por sobretodo una amiga es esa persona que está ahí para molestarte y más aún cuando se trata de algún chico. La perfecta definición para Camila.
En el momento que entraba a la tienda Carmen se iba, genial podía estar a solas con Freddy. Por si no lo notó eso fue sarcasmo puro. 
Ignoré su mirada, mi objetivo era tomar ese bendito celular e irme lo más pronto posible, y por poco lo cumplo de no ser porque en el momento que puse mi mano sobre el objetivo, la mano de Freddy se posó sobre la mía. 
-¿Les hablas a tus amigas sobre mi? –Preguntó en tono de burla-
-¿Quién pensas que eres? ¿El ombligo del mundo? Tengo mejores cosas de las que hablar con ellas –Ok, admito que mentí un poco-
-No lo creo –respondió-
-Por favor borra esa estupida sonrisita de tu rostro –dije frunciendo el ceño- ególatra –agregué-
-No te sale el papel de “enojada” conmigo. Además eso de fruncir el ceño me lo estas copiando
-No es ningún papel y no eres la única persona en este planeta que hace eso cuando esta molesta o algo no le gusta Freddy. Simplemente información –guiñé un ojo y el rió-
-No sabes como mentir. Simplemente información –dijo copiando mi acto-
-¿Le hablas sobre mi a tu hermanita? –lo desafié con la mirada creyendo que una vez más volvía a ganarle-
-Si –respondió, sorprendiéndome totalmente- a veces le hablo sobre ti
-¿Ah si? ¿Y qué le dices? ¿Le hablas de todos los defectos que dices que tengo?-sonrió quitando su mano y un cosquilleo invadió mi estomago-
-No –arregló su cabello de la forma que siempre lo hacia, primero lo sacudía y después arreglaba hacia un costado- le digo que me pareces linda.

¿Puedo Amarte? {Freddy Leyva y tu} (EDITANDO)¡Lee esta historia GRATIS!