Capitulo 35 Maraton 2/3

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¿Ah si? –No puedo mentir, le había creído, más aún luego de que su hermana también me contara lo que él había dicho. La forma en la cual Freddy me miraba hacía que mi estomagó se invadiera de cosquilleos, las típicas “mariposas” que dicen por ahí supongo.- 
-Si –afirmó. No quitaba esa sonrisa encantadora de su rostro, ¿acaso notaba que eso me hacía sentir nerviosa? Por primera vez no supe que más decir- si –volvió a repetir y luego rió. Mi pregunta acababa de ser respondida, él si sabía que me había puesto nerviosa, y por eso quiso jugar conmigo unos instantes-
-Eres un tarado –protesté frunciendo el ceño-
-¿Te lo habías creído? Oh ______, te creía más inteligente –se cruzó de brazos mientras usaba un tono irónico al hablar- 
-Estupido – dije furiosa-
-Caprichosa- -contraatacó él- 
-Ególatra – agregué afirmando mi postura- 
-Histérica - ¿Por qué para él era tan fácil sacar las palabras? Yo ya no tenía otro insulto para decir
-Te odio –sentencié –
-Te odio más –bufé realmente molesta y di media vuelta para irme, pero el rió – te olvidas de algo –volví al mismo lugar, tomé el celular de mi amiga y me dispuse a retirarme-
-______- la pequeña niña que entraba corriendo y se lanzó a mis brazos, impidió mi retirada-
-Hola Sophie ¿Cómo estas? –Pregunté disimulando la frustración que tenía con su hermano- 
-Bien, ¿por qué no podías cuidarme hoy? –Dudé unos segundos antes de contestar – Freddy dijo que tenías que hacer tarea – Freddy ni siquiera me había preguntado. Pensé –
-Si, tenía mucha –mentí dedicándole una mirada bastante fea al ruliento- 
- ¿Vas a cuidarme mañana? –pregunto sonriente- por favor –me suplicó-
- No lo sé Soph –respondí- 
-Por favor, por favor, por favor –repitió una y otra vez- contigo me divierto 
-Ok, quizás si –la bajé al suelo dedicándole una sonrisa- ahora debo irme –ella asintió y corrió a saludar a Freddy. Intenté irme de nuevo pero al girar choqué contra alguien- lo siento, perdón –dije a modo de disculpas-
-La culpa es mía, tanta belleza me dejó anonadado, no me percaté de que ibas a girar –me pareció un discursito tonto pero aún así no pude evitar sonrojarme-
-Gracias –murmuré –
-¿Vienes seguido a comprar a este lugar? –preguntó el chico cuyos ojos eran de un color marrón tenue pero que brillaban enormemente-
-De hecho no estaba comprando –le aclaré –
-¿Ya te ibas no _____? –Dijo secamente Freddy-
-¿_______, ese es tu nombre? –Asentí aún sonrojada- supuse que una chica tan linda debía tener un nombre tan lindo. Soy Tyler –extendió su mano y cuando la tomé, él depositó un beso sobre la mía- encantado de conocerte
-¿Les molestaría hablar en otro lado? Gracias –habló de nuevo el ojimiel –
-Tranquilo primo –respondió ahora el otro chico –deberías conseguirte una chica –agregó riendo-
-Si claro –ironizó Leyva y noté su mirada hacia mí de reojo- 
-Okay me voy –dije – encantada de conocerte también Tyler –sonreí – nos vemos 
-De eso estoy seguro –Ahora sonrió él, y supe que esa sonrisa compradora no solo la tenía Freddy, al parecer era algo de familia, esperaba no encontrarme mas “Leyva” por ahí porque no respondería de mis actos, aunque siendo sincera solo uno de ellos provocaba las mariposas en mi estómago-
Mariposas que volvieron, cuando al siguiente día, al caminar por los pasillos del colegio para dirigirme a clases, un Freddy con su cabello despeinado se encontraba parado en su casillero cruzado de brazos, viéndome llegar.
Saqué los libros que necesitaría para la hora de física que me esperaba, y guardé las cosas que utilizaría más tarde. Al cerrar el casillero, noté que Freddy aún me miraba.
No tarde en darme cuenta lo que hacía, intentaba ponerme incomoda, cosa que estaba logrando, pero que obviamente yo no debía demostrarle, pero eso no quitaba que no pudiera decirle algo ¿no?
-Disculpame –dije acercándome- ¿acaso tengo algo en mi cara? –Acomodó sus brazos y se recostó contra la puerta de su casillero-
-No estoy en plan de discutir hoy –me alertó-
-¿Entonces, qué quieres? - 
-¿Qué quiero yo? ¿No fuiste tu la que te acabas de acercar? –bufé, tampoco tenía ganas de discutir-
-Mejor, lo dejamos así –informé antes de ir hacia el salón-
Casi nadie había llegado aún, y las pocas personas que había en la clase, hablaban sobre la fiesta de disfraces que haría en la noche mi hermano, en conclusión parecía estar sola. Apenas el timbre sonó, todos empezaron a llegar y entre ellos claro estaba Freddy, quien no caminó hacia el fondo como de costumbre, él simplemente tomó uno de los asientos del medio. Claro si lo hubiese notado antes, no me hubiese sorprendido esa actitud, a su lado estaba sentada Gaby quien me dedicó una mirada bastante fea, la cual ignoré poniendo mi vista a frente.
-Pss –alguien hizo eso ruidito a mis espaldas – Mouque –miré hacia atrás y vi a Collins inclinado hacia delante con la intención de hablarme- tengo algo para decirte en el recreo –susurró y yo asentí-
Collins, ¿Zack Collins quería hablar conmigo? Jamás en los dos años que llevaba allí me había dirigió la palabra siquiera para decirme un “hola”, no era la clase de chico con el cual todas las chicas morían por salir con él, pero era muy lindo. Quizás era por su perfil bajo que nadie lo notaba, ¿pero de que querría hablar?
Cerré la puerta de mi casillero y cuando extendía mi mano para colocar el código de seguridad me asusté al ver a Freddy a mi lado.
-¿Sorprendida? –Preguntó con aires de superioridad-
-¿Por tu cambio de lugar? La verdad que no, sabía que querías estar cerca de tu novia 
-¿Alguien está celosa acaso? –
-¿Qué tal tu primo? No sabía que tenías uno, y mucho menos que era tan…tan lindo –sonreí, por un segundo volví a tener las riendas en el asunto – Collins –exclamé al verlo pasar –
-No es cierto –murmuró Freddy- ¿con él? ¿De verdad _______? –Ignoré su comentario y me acerqué a mi compañero quien me esperaba a unos metros- 
-¿Qué querías decirme? –pregunté curiosa-
-Nada, de hecho, no importa –hizo una mueca y lo detuve cuando intentó irse-
-No es verdad, sobre algo querías hablar –lo alenté- ¿necesitas algo? 
-Solo quería saber si… ¿estás libre hoy a la noche? –wow, ¿una cita? Eso si que no me lo esperaba – no dejalo, no interesa…
-Pues no estoy libre, pero hay una fiesta en mi casa, puedes ir si quieres yo voy a estar –respondí sonriente-
-Okay, ahí voy a estar. Es una cita –finalmente afirmó alejándose por los pasillos-
-Una cita con Collins, es genial –la voz de Freddy en mi oído me hizo sobre saltar-
-¿Puedes dejar de aparecer así? Es más, ¿podes dejar de aparecer? 
-Claro, cuando yo no quería que te acercaras no importaba si me molestabas, ¿pero ahora yo no puedo acercarme? 
-Que tierno –dije dulcemente – quieres acercarte, lo entiendo, yo sabía que detrás de ese rudo que intentas demostrar que eres, que me odia, hay un dulce que me quiere cerca suyo y que no vive sin mi –no tardó en frustrarse y lo supe por su ceño que de a poco de frunció-
-Tu sabes que no me interesas –dijo de repente, acercándose lo suficiente hacia mí como para hacer que perdiera el control de mis emociones-
-Eso es lo que quieres creer –enarqué una ceja- deja de mentirte a ti mismo 
-Estoy demasiado seguro sobre lo que siento como para saber si me engaño o no –aseguró-
-¿Entonces eres consiente de que lo único que haces es intentar evitar lo inevitable? –la poca distancia que nos separaba se acortó aún más cuando yo acerqué mi rostro más hacia el suyo-
-¿Tan segura estás de que me gustas? 
-Demasiado –susurré sobre sus labios y de golpe me alejé bastante- pero eso ya no importa –me encogí de hombros mientras hacía una mueca y luego me fui de allí dejándolo solo- 

La fiesta parecía que iba a ser bastante buena, casi la mitad del colegio estaría en mi casa esa noche, muchos disfraces diferentes invadirían el hogar. Lo único que pedía era que a mis padres no se les ocurriera volver antes de tiempo porque tendríamos un castigo hasta que tuviéramos unos ochenta años, y no exagero.
Salía de mi habitación ya vestida para la fiesta, llevaba puesto un enorme disfraz de pájaro rojo, si de Angry Birds que, según Bryan con quien me acababa de encontrar “era muy lindo y además servía para que los depravados no me observen demasiado” demasiado claro estaba que con ese disfraz no iba a ser la atracción para nadie. Por su parte mi hermano llevaba algo que no era muy difícil adivinar que utilizaría, un disfraz de zanahoria. 
No se tardó en repletarse de gente, entre ellos mis amigas, quienes llevaban un disfraz de la mujer maravilla por parte de Mariana, Gatubela por parte de Paola, y tal como lo había dicho, Blanca Nieves utilizaba Camila. 
Lo más gracioso fue ver entrar a los amigos de Bryan, Alan vestía de Batman, Jos era Superman, y por último Alonso era un príncipe. Ok admito que todo era mi culpa. 
¿Acaso dije “por último”? pues me equivoque detrás de Alonso entraba Freddy con un disfraz de duende, estaba segura que Alonso había tenido algo que ver con eso.
Enseguida se acercaron a nosotras y en menos de tres segundos se llevaron a mis amigas. Tal vez demoraron un poco más, convencer a Camila no fue una tarea fácil para Alonso, igual que no lo fue para Jos al convencer a Mariana, pero aún así lo lograron.
-Lindo disfraz –dijo irónicamente Leyva, pero no contesté, al ver entrar a Collins con un disfraz también de Angry Birds solo pude correr hacía él y echarme a reír-
-Es genial –exclamé- ¿Cómo se te ocurrió este disfraz?
-No lo sé, simplemente creí que era bueno, ¿y a ti? –preguntó-
-Mi hermano también creyó que era bueno –dije rondando lo ojos-
-¿Bailamos? –asentí animadamente y nos dispusimos a bailar la música que resonaba a todo volumen. No podía evitar reír, los gestos y muecas que Zack hacía eran realmente graciosos- 
-Voy a buscar algo para tomar –avisé y me alejé a la cocina. Suspiré al ver que Freddy estaba allí ¿me lo iba a encontrar en todos lados acaso?-
-¿Qué tal Collins? –preguntó-
-Es muy gracioso, baila bien, y no es un amargado –respondí sirviéndome algo de bebida-
-Solo está buscando probar que salir contigo no es un impedimento para él –
-Por favor Freddy, estás tan celoso que no sabes que inventar para que no este con Zack –dije remarcando su nombre- si lo admites puede ser que me quede aqui contigo –rió pesadamente y me acorraló contra la pared cuando me iba haciendo que los vasos cayeran al suelo- 
-No es necesario que yo admita algo, tu mueres por quedarte aqui conmigo –Tenía razón-
-Tu mueres porque no te gusta verme reír con otro chico –sonreí y me acerqué a su oído – morís porque me quede contigo 
-Quizás –dijo en un susurro – pero solo para saber que Collins no me gana –fruncí el ceño y lo empuje con fuerza-
-Idiota –exclamé saliendo de la cocina-
¿Enojada? Eso es poco, me sentía realmente con rabia.

¿Puedo Amarte? {Freddy Leyva y tu} (EDITANDO)¡Lee esta historia GRATIS!