Capitulo 45 Maraton 2/2

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Un almohadón cayendo sobre mi cara fue lo que me despertó al siguiente día, luego la risa de mi hermano se sintió alejarse por el pasillo. Me levanté con algo de buen humor, pese a que no fue la mejor manera de despertarme, me había agradado, hacía tiempo que mi hermano no me molestaba en la mañana. 
Y todo mejoro cuando bajé a desayunar y allí estaban los tres amigos de Bryan, sentados en la cocina. 
-Volvimos a la rutina –anuncié sonriendo-
Claro que la rutina ahora estaba un poco cambiada, Alan por ejemplo, ya no hablaba de todas las chicas con las que pudo haber estado la noche anterior, ya ni siquiera participaba del tema “chicas” y si hablaba de alguna, era para nombrar algo sobre Paola. Jos atravesaba la misma situación, solo que Mariana era su punto de conversación. En cuanto a Alonso, bueno el aún persistía en su fase de galán, pero dos por tres se colaba en sus palabras el nombre de mi tercera amiga, Camila, y extrañamente no era para hablar mal de ella. Mi hermano, el simplemente desde el día que fue rechazado por la chica cuyo nombre todos sabemos, también tuvo cierto cambio, y ceo que desde la charla que tuvimos iba a cambiar aún más. 
Y por último, a esta rutina se le había sumado un “amigo” más, bueno, amigo de los otros cuatro, porque para mi claramente no era lo que precisamente se le puede llamar amistad, a eso que por poco empezaba y yo debía dejar.
-¿Chicos se enteraron de lo que le pasó a Freddy? –Alonso con su boca llena de comida, apenas articulaba las palabras-
-Alonso –me quejé- sabes que detesto que hablen cuando están comiendo-
-Como sea –dijo- al parecer intentaron robarle algo de dinero, y lo golpearon 
-Nosotros estuvimos –comentó Bryan- ______, Matt y yo justo pasábamos y bajamos a ayudarle
-¿Y qué le robaron? –Preguntó Jos-
-Nada –respondió mi hermano-
-La gente hoy en día es capas de hacer lo que sea por dinero o por cualquier cosa –Alan, tan sabio como siempre – atacan gente inocente, y a veces por la sola intención de molestar pueden llegar a matar –suspiré bien hondo, no es que él supiera de toda la situación, pero parecía que lo que decía era una especie de indirecta hacia mi. O tal vez era yo, que estaba sugestionada-
Esa mañana caminé sola al colegio, debía pensar como hacer para poder evitar lo más posible tener contacto con Freddy. No es que pudiera simplemente no verlo, estábamos en la misma clase y eso no ayudaba mucho. Quizás lo mejor era no hablarle, pero no me había ido muy bien las veces que lo había intentado.
No tenía ni siquiera una idea armada de cómo llevaría a cabo todo, cuando sin percatarme había llegado, era cuestión de segundos para encontrarlo en los pasillos.
Afortunadamente no fue así, y lo agradecí en mi interior eternamente. Ese día había faltado, y en cierta forma lo disfruté, sabía que al día siguiente iba a encontrármelo, o algún día e iba a tener que enfrentarme con la realidad de que estar cerca de él, solo provocaba problemas.
-Hey ______ -giré al sentir que me llamaban, y no fue muy grato ver quien era-
-Hola –dije para no ser descortés-
-Me enteré de lo que sucedió –la chica mostraba estar preocupada, y en otra ocasión quizás hubiese sido mas amable, pero no me interesaba serlo en ese momento- Freddy me lo dijo hoy, antes de venir al colegio
-Ah, genial –respondí-
-Es que no entiendo porque lo atacaron y al final no se robaron nada –exclamó-
-Cosas que suceden –hice una mueca y me moví a un costado para irme-
-También supe que tu y tu hermano, pasaban por ahí y lo ayudaron –yo asentí- Freddy dijo algo como que actuó de forma vergonzosa –sonreí en mi interior al recordarlo- pero no le digas que te dije –comentó riendo- creo que va a fingir que no recuerda nada de eso –ella rió pero al ver que yo no la hacía se mantuvo seria- ¿sucede algo?-
-Verás Carmen –me crucé de brazos y solté un suspiro-
-¡Hermana! –Exclamó Bryan rodeando mis hombros por detrás- Carmen –dijo con indiferencia- ______, tenemos que ir a casa, hay una gran sorpresa esperándote –puse los ojos en blanco y me aleje caminando a su lado- ¿Qué ibas a hacer?
-Solo iba a decirle que no me caía bien –contesté de forma inocente- okay, le iba a decir que detesto lo que hizo con mi hermano, por convertirte en un desalmado que nada le importa
-También te quiero –ironizó- y, solo para que lo recuerdes, prometiste que no ibas a decir ni hacer nada –
-Lo sé, lo sé –dije subiendo a su auto para irnos a casa - ¿no hay sorpresa cierto? – pregunté cuando estacionó en el garaje, el negó – 
-¿Qué vas a hacer en la tarde? –Quiso saber-
-No lo sé –tiré mi mochila hacia un sofá y me dirigí a la cocina- ¿qué vamos a almorzar? –
-Estaba pensando en ir a casa de Freddy, para ver si está mejor –se encogió de hombros e hizo una mueca – no lo sé, comamos pizza
-Hemos comida pizza durante toda la semana Bryan –bufé, mientras buscaba en la heladera alguna cosa que pudiera comerse- está bien si queres ir, digo, es tu amigo –
-Salgamos a comer a algún lado –propuso – luego pasamos por su casa
-Yo no quiero ir… estuve pensando que lo mejor es mantenerme alejada y… ¡Dios cuando van a volver mamá y papá! –Exclamé ya cansada de no encontrar absolutamente nada-
-¡Chicos! –Mis ojos se abrieron enormemente y mi hermano rió- soy bruja –comenté saliendo tras Bryan a recibir a mis padres que acababan de llegar- ¡mamá, no sabes cuanto te extrañe! También a ti papá, pero… ¿mamá, crees que es muy pronto para pedir que cocines? –Los tres me miraron serios y reí- solo bromeo –dije abrazándola y fingiendo una carcajada-
-Oigan, les tenemos una sorpresa –dijo mi padre-
-¿Encontraron a mi gemelo perdido en Australia? –Preguntó mi hermano-
-¿Decidieron que les gusta mucho ese lugar y van a irse todos los meses de vacaciones? –Inquirí con emoción-
-Mejor aún, piensan quedarse a vivir para siempre, porque creen que ya somos lo suficientemente maduros como para poder vivir solos –
-¡No por favor eso no! voy a morir de hambre –dramaticé-
-No nada de eso –habló mi madre entre las cosas que decíamos con Bryan-
-¡Estás embarazada! –Exclamamos ambos al mismo tiempo-
-Santo Dios –murmuró ella- ¡Ben entra ya! –nos miramos uno al otro con mi hermano, y quedamos sorprendidos cuando vimos atravesar la puerta, a la persona que mi madre acaba de llamar-
-¡Ben! –dije exaltada y me abalancé sobre él- cuanto sin verte, ha pasado tanto tiempo 
-Un año y medio para ser exactos –agregó- Volví para tomarme unas vacaciones, y lo primero que pensé fue en venir a verte 
-Hey, estoy presente –ambos rieron y se dieron un abrazo también – te extrañé Ben 10, pero ella sigue siendo mi hermanita –dijo en tono de amenaza, Bryan-
Con toda la emoción de volver a ver a Ben, se me olvidó que tenía hambre, pero eso no importó. Él era una gran amigo tanto de mi hermano como mío, había sido nuestro vecino, hasta que un año y medio atrás sus padres decidieron mudarse a Australia, y el tuvo que irse con ellos. Pero a Ben no lo había conocido por vivir al lado de nuestra casa, es más, si lo recuerdan yo no viví allí gran parte de mi vida, y es por eso que lo conocí en New York, en la agencia, al parecer estuvo bajo amenazas pero de otro tipo, que tenía una especie de problemas con su padre, y para protegerlo lo llevaron al mismo lugar donde yo estaba. Fue genial llegar a mi casa y saber que él era mi vecino, todo era nuevo para mí, pero por lo menos tenía a alguien que ya conocía.
Además de todo, él y yo salimos durante unos meses, y decidimos terminar cuando supimos que se mudaría. Por suerte no había nada de rencor entre nosotros, se podía decir que éramos ese tipo de ex’s que terminan como amigos.
-Wow Ben, estás tan…tan cambiado, estás más lindo Ben 10 – bromeé. Nos habíamos sentado en mi jardín a conversar, ya que Brryan había ido a casa de Freddy, y mientras mis padres desempacaban-
-También tu ______, pero lo de cambiada simplemente – golpeé su brazo y rió-
-¿Y qué tal todo allá? ¿Qué hay de las chicas? Imagino que tenés millones de australianas bajo tus pies-
-No son mi tipo, prefiero las inglesas, sobretodo hay una que me vuelve loco –yo sonreí-
-¿Si? Porque hay un inglés que no para de dar vueltas en mi cabeza-
-Sabía que aún me amabas –exclamó-
-¿Entonces por qué no volviste por mi? –Cuestioné en tono de drama-
-Porque merezco algo mejor –nuevamente volví a golpearlo y ambos reímos- ¿Qué hay de ti? ¿Algún chico en la vuelta?-
-Algo así –respondí con serenidad- pero es una larga historia
-Tengo tiempo mi querida ______-
-Que insistente eres querido Ben 10 –
-Odio con mi alma ese dibujo animado, lo juro –bufó cual niño pequeño y reí-

Caminaba hacia el salón de clases cuando escuche que alguien reía. El sonido de la risa provenía del pasillo al cual tenia que doblar para así llegar. Era una risa que demostraba que la persona la cual era su dueña, estaba feliz, o por lo menos eso pude sentir yo. Se sentía despreocupada, con ánimo, como si reír fuera algo maravilloso. Y puedo jurar que sentirla fue algo así como música para mis oídos.
Freddy era quien reía de esa manera tan sencillamente asombrosa,. ¿Por qué tanta emoción por una simple risa? No, no lo era para mí. Es que yo nunca lo había escuchado reír así. Si había reído conmigo, pero esta vez era diferente. Era como si cada día que pasaba, él iba logrando abrirse un poco más. En ese momento supe que sería aún más difícil tener que mantenerme lejos.
Al girar al pasillo pude verlo, estaba con Alan, quien también reía y soltaba alguna que otra palabra en medio de sus carcajadas. Me detuve a mirar el rostro de Freddy, aún tenía el moretón en su pómulo y ahora también tenía uno en su labio el cual seguía hinchado. 
Tomé mi celular, y comencé a fingir que escribía un mensaje de texto, de alguna forma tenía que pasar delante de ellos sin llamar su atención, o si lo hacía, por lo menos intentaría que creyeran que no los había visto por estar concentrada en el teléfono móvil.
El primer recreo del día ya había comenzado, y con él, vino el primer encuentro-
-Hola bonita –cerrar mi casillero y verlo ahí parado fue algo que me tomó por sorpresa – lo siento no quise asustarte –sonrió ampliamente y me sentí desvanecer, no solo por su sonrisa, sino porque había caído en cuenta de que me llamó bonita –
-Odio que aparezcas tras mi casillero Leyva – dije “molesta”. No tenía alguna excusa para poder simplemente estar enojada, y bueno seamos sinceros tampoco inventé una buena-
-Y yo detesto que me llames por mi apellido, pero es algo que no vas a dejar de hacer nunca, así que vas a seguir sorprendiéndote cuando cierres esa pequeña puerta –volvió a sonreír y yo bufé-
-¿Se te ofrece algo? –
-¿Y ahora, qué sucede? –Preguntó poniendo sus ojos en blanco-
-Nada, no sucede nada –apreté mis libros contra mi pecho y pasé por su lado tratando de irme-
-¿Hice algo que te molestó? –Mi corazón empezó a latir con más intensidad, me sentía nerviosa, jamás llegué a imaginar que él pudiese sentirse con “culpa” por decirlo de alguna forma, sobre algo que pudo haberme hecho. Claro, el único problema era que no había hecho absolutamente nada-
-No Freddy –respondí dándole la espalda, y aún manteniendo mi seriedad-
-¿Acaso es por lo de Mandy?, supe que no te trató muy bien el otro día en mi casa –
-Ella no tiene nada que ver –mentía, claramente lo hacía, si bien Mandy técnicamente no tenía la culpa de lo que yo estaba haciendo, había sido ella quien me llevo a hacerlo, además de Matt, claro está-
-¿Entonces? No estás hablándome así, sin tener algún motivo – inquirió-
-Pues en serio, no lo hay – “aseguré”-
-Yo solo estoy tratando de que esto funcione _______ -¡No, no!, no podía decirme eso justo ahora, definitivamente tenía que irme de allí antes de que dijera algo más que me hiciera arrepentir de todo-
-Quizás… –cerré mis ojos y tomé aire- quizás sea yo quien no quiera que funcione –sin decir más, me alejé, no podía quedarme y seguir hablándole de esa forma. Tan solo esperaba que mi actitud hubiese servido de algo -
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Aqui termina el maraton espero que les haya gustado :)

¿Puedo Amarte? {Freddy Leyva y tu} (EDITANDO)¡Lee esta historia GRATIS!