-no!

-Anda! –apreté los ojos y espere el impacto, que no demoró mucho, la pelota dio de lleno en mi estomago, volví a abrir mis ojos y llevé mis manos a la zona del golpe.

-Perdón, pero tu me dijiste que tirara y...

-Esta bien, te sientes mejor?

-Algo...

-Bueno, pero otro golpe no te lo voy a permitir –reí y lo miré, entonces vi que sus ojos estaba rojos, ese chico había estado llorando, tenía su ropa empapada al igual que la mia ahora. La lluvia cesó. Me senté en el pasto (si, me ensucié el pantalón que llevaba puesto) aún con mis manos en mi estomago, y el chico copio mi acto.

-Perdón por golpearte, -volvió a disculparse.

-De verdad, no es nada. Puedo saber que te pasó?

-Prefiero no hablar de eso –yo asentí, respetaba su decisión. Su celular no dejaba de sonar, pero el lo ignoraba-

-No vas a atender?

-Seguro son mis amigos y mi familia que me están buscando.

-Desapareciste?

-Bueno no desaparecí porque no estoy muy lejos de mi casa, simplemente salí sin avisar

-Por tu estado de animo, debo suponer que quizás estan preocupados

-Puede ser -de su bolsillo sacó una foto de una niña chiquita de tal vez de dos o tres años y la contempló-.

-Es tu hermana?

-Si, hoy esta cumpliendo tres años –tal como yo lo suponía la edad que tenía.

-Es muy linda

-Lo sé

-Quizás ella también esta preocupada porque su hermano mayor desapareció 

-No lo creo, debe estar durmiendo ahora

-Que tal si se despertó porque tus padres te están buscando? –bajó su mirada- deberías volver a tu casa, allí todos te van a ayudar con lo que está pasando

-Gracias –dijo haciendo una mueca

-No se que te está pasando, pero sea lo que sea, ya vas a salir adelante, piensa en tu hermanita, no creo que quiera verte triste, y tus papás tampoco, siempre vas a tropezar y van a haber obstáculos pero lo bueno es superarlos, poder levantarse y volver a sonreír.

-De verdad gracias –esta vez si sonrió- creo que ya debo irme.

-Y yo igual –sonrió- por cierto soy ______–estiré mi mano pero antes de que el la tomará apareció el conserje gritando que allí no podíamos estar por lo que los dos salimos corriendo, en diferentes direcciones.

FIN FLASHBACK


No vi nunca más a ese chico si es lo que se preguntan. Ese día o mas bien. Noche, me sentí realmente bien, sabía que había logrado que ese chico se sintiera mejor sea lo fuere que le había pasado y que lo tenía tan mal. Quizás era por el hecho de saber que una vez ayude a alguien lo que me hacía pensar que podía acercarme a Freddy.

Entre pensamiento y pensamiento llegué a casa, entré y estaban Alonso y Alan mirando televisión, mis padres no estaban, lo sabía porque su auto no estaba.

-Hola chicos, jugaron muy bien hoy. 

-Gracias –me respondió Alonso sonriendo-

-Hay que admitir que Freddy se extrañaba-Anuncio Alan 

¿Puedo Amarte? {Freddy Leyva y tu} (EDITANDO)¡Lee esta historia GRATIS!