Capitulo 41

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Sus manos vagaban por mi cuerpo con frenesí mientras su boca se fundía con la mía con desesperación. Esto no se trataba de amor ni de cariño si no de placer. Me encantaría decir que sentía remordimiento, pero no era así. Las manos de mi cómplice seguía ocasionando estragos hasta que termine desnuda y sobre la cómoda cama con el sobre mi...

***

—¿Sientes remordimiento? —negué —¿Por que no?

—Solo fue sexo, no es como si ahora nos amaramos —dije obvia.

—Pero con Walter no lo pudiste hacer —me voltee en la cama para observarlo.

—¿Como sabes eso? —el sonrió.

—Las noticias en el mundo mágico vuelan —yo solté una carcajada.

—No digas mundo mágico como si estuviéramos en Harry Potter —el enarco una ceja en espera de mi respuesta —entre Walter y yo si habían sentimientos involucrados. Me refiero a que tu no me amas, pero Walter si lo hacia y eso implicaba jugar con sus sentimientos. Ademas, yo le estaba tomando cariño y aunque con Axel fue amor a primera vista con Walter seria querer a primera noche —el asintió entendiendo a lo que me refería.

—Para mi ni para ti fue especial, sino bueno - asentí dándole la razón —¿No querías querer a Walter? —ahora si que había entendido por completo.

—No estaba ni estoy lista para dejar de amar a Axel. Aunque estamos lejos el uno del otro su recuerdo sigue vivo en mi. Y ahora entiendo eso acerca del amor a distancia y sus complicaciones —el se dio la vuelta y apoyo su cabeza en su mano.

—Aunque lo sigues amando has tenido la necesidad de esperarlo, un humano no haría eso, aunque te has acostado conmigo no le has sido infiel sentimentalmente, y eso es bueno. La única infidelidad irremediable es cuando le entregas tu corazón a otra persona. Y ciertamente lo amas, joder, Walter es poderoso el maldito, sin embargo preferiste a Axel, que aunque tiene lo suyo el desgraciado su poder es menor que el tuyo —el suspiro —espero que con la persona que tenga que compartir mi vida sea así, desinteresada con el poder.

—Sera buena, ya lo veras —entonces al analizar la situación reí un poco, el me observo divertido y sin entender.

—¿Que?

—Nunca pensé hablar tan abiertamente de este tema contigo, y después de tener sexo —hice énfasis en la ultima preposición.

—Lo se, es raro —rió — ¿Tienes sueño? —asentí lentamente —te vestiré y llevare a la habitación tuya pero de Hanna ¿Te molesta? —negué.

—Eres muy dulce —admití.

—Por que solo hayamos tenido sexo no significa que te echare de mi habitación o algo por el estilo —sonreí —por cierto ¿prefieres quedarte aquí? Prácticamente dormirás sola, pues Hanna esta con Ethan —un bostezo escapo de mis labios y me acurruque mas en las mantas.

Termine cayendo en los brazos de la inconsciencia mas rápido de lo que había previsto.

***

—¿Estaba bueno? —pregunto Hanna cuando termine de desayunar.

—Sigues cocinando igual de delicioso —admití y ella esbozo una sonrisa —¿Sabes que ya casi me tengo que ir? —ella sintió.

—Pero antes una pregunta —asentí —¿Como es que tienes un cuerpo exactamente idéntico al anterior si ese lo enterraron? —yo me encogí de hombros.

—No tengo idea.

—No quiero que te vallas —lloriqueo.

Mi Ángel GuardiánDonde viven las historias. Descúbrelo ahora