Capitulo 16

22.8K 3.2K 437
                                    

Solté el cuerpo de la chica y este callo al suelo provocando uno de los sonidos mas placenteros para mi; el sonido seco que produce un cuerpo inerte al caer al piso. Suspire profundo y luego me voltee y le sonrei a la persona que se encontraba entrando por el.

—Hola, Mikaeli hermosa —ella bufo y me miro con molestia.

—Dijiste que no lo harías —me encogí de hombros —¿Por que lo hiciste? —me encogí de hombros otra vez.

—No lo se —sus ojos empezaron a brillar por culpa del enojo —esta bien, lo hice por que lo necesitaba, estaba agobiado y ademas, sabes que no puedo dejar de hacerlo desde aquel día.

—Se me olvidaba aquello ¿al menos es una mala persona?

—Si.

—Bueno, esta bien —ella suspiro y con pasos apresurados se acerco a mi para luego enredar sus brazos alrededor de mi estomago.

—Yo también te amo, Mikaeli - la sentí sonreír y la abrace mas fuerte.

—Gracias por no permitir que aquella vez me sacaran mi corazón, Axel, te amo muchísimo tanto como amo a Malkon, eres como mi otro hermano, ese hermano heterosexual que necesito —reí un poco.

—No tienes que agradecer nada, lo volvería a hacer una y otra vez.

—Lucia me necesita —la aleje un poco de mi cuerpo para verla a los ojos y vi que los tenia plateados.

Lucia y Mika tenían una conexión que hacia que Mikaeli se diera cuenta de cuando Lucia la necesitaba y cuando eso pasaba los ojos de Mikaeli se volvían plateados.

—Ve por ella, yo estaré bien —ella no estaba muy convencida pero aun así lo hizo.

—Esta bien, cuídate —dicho esto desapareció frente a mis ojos.

Narra Lucia/Charlotte

—Joder, joder ¿Donde mierdas esta Mikaeli? —me preguntaba mientras caminaba por la sala.

Mis enormes alas blancas se arrastraban y yo simplemente no sabia como mierdas habían aparecido y tampoco sabia como hacerlas desaparecer, en un principio decidí no decirle a nadie, pero viendo que no podía hacerlas desaparecer.

—¡Charlotte! —escuche que gritaron desde la puerta.

Corrí hacia ella y la entreabrí para cerciorarme de que fuera Mikaeli y que estuviera sola. Cuando me di cuenta de que así era la abrí por completo y ella entro a mi casa muy tranquila, como si fuera normal ver a tu mejor amiga con alas. Cerro la puerta detrás de ella y se adentro en mi casa con pasos despreocupados, yo la seguí y ella ingreso a la cocina, abrió una de las alacenas y saco dos platos hondos, busco la caja de cereal y leche de chocolate, los vertió en cada plato y luego busco un par de cucharas para luego sentarse y empezar a comer, yo me senté frente a ella y también empece a comer.

-Debes estar tranquila para que puedas volver a ocultarlas - se metió otra cucharada de cereal a la boca y mastico para luego volver a hablar - Cuando ya tengas experiencia podrás ocultarlas aun estando enojada, o estresada, solo necesitas practica - volvió a comer del cereal y no hablo hasta que no se lo trago - si aun te lo preguntas, si, eres un ángel, yo era uno - me atragante con la comida - ¿recuerdas aquella supuesta metafora que te hice cuando te confesé que era lesbiana? Pues era verdad - no dije nada y simplemente me dedique a comer tratando de relajarme.

—Eres un demonio —ella no dijo nada y simplemente extendió sus alas negras, eran mas pequeñas que las mías, pero aun así eran hermosas.

—Malkon es un ángel, Agata también lo es y Snaiderx es un demonio también.

Mi Ángel GuardiánDonde viven las historias. Descúbrelo ahora