Capitulo 24

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Tome un poco de mi cabello y pude observar que poco a poco los colores extraños iban avanzando hasta llegar a las puntas. Abrí los ojos sorprendida y corrí hasta las escaleras para subir a la que seria mi habitación, al observarme en el espejo solté un jadeo, mi cabello estaba de color negro en las raíces, además de purpura y azul eléctrico por todo el cabello, eran como rayitos, se veía tan, tan, hermoso.

—¿Como es eso posible? —le pregunte al reflejo de Walter.

—No lo se —se encogió de hombros. Yo lo mire con una ceja alzada y el rio —son tus poderes, azul por el hielo y los demás colores no se por que son, aun no he visto tus demás poderes de ángel —asentí a modo de que comprendía todo y me di la vuelta.

—Estoy lista para lo que sea que quieras que haga —sus ojos tomaron un brillo malicioso que me hizo pensar mal.

—Se me ocurren muchas cosas —abrí mi boca en forma de "O" y el rio —puedes malinterpretarlo.

Dicho esto desapareció frente a mis ojos.

Suspire un poco para mirarme una vez mas en el espejo y luego bajar las escaleras. Al llegar ahí la chica ya no estaba. Camine hasta la puerta y la abrí para encontrarme con el maravillosos cielo cargado de estrellas. Ahí, mirando hacia el cielo estaba Walter. Con pasos silenciosos me coloque al lado de él.

—Te ves hermosa —sentí mis mejillas colocarse roja.

—Gracias —el suspiro.

—Empezaremos con tu conversión, pero antes de eso alguien quiere verte —mire hacia él extrañada, me señalo hacia la casa y yo sin perder tiempo corrí hacia ella.

¿Y si era Axel? ¿Y si estaba arrepentido de no haberme ayudado? Una gran sonrisa salió de mis labios. Entre a la casa y mire hacia todos lados en busca de Axel, al no encontrar a nadie camine hacia la otra habitación que era un enorme comedor con paredes de color verde oscuro y sillas de madera oscura también. Mire a todos lados encontrándome con un hombre de cabello blanco, mi sonrisa se esfumo al no ver a Axel.

—Nunca me ha gustado ese toque tétrico de la casa —su voz era masculina, pero a la vez serena y cargada de paz. Cuando él se dio la vuelta me quede asombrada ante tal belleza, era perfectamente perfecto. No se si exista el termino, pero de igual manera este hombre era así, inexistente, ósea nunca había visto a alguien así —Lucia —JO-DER ¿Quién es este hombre? Su piel blanca era impoluta y se veía tan tersa y suave, además de que sus ojos eran irreales, eran de un plateado tan wau.

—¿Quien eres tu? —Él sonrió mostrando sus perfectos dientes.

—Soy Dios —mis ojos se abrieron con sorpresa —siempre obtengo la misma reacción.

—Yo lo hacia un hombre viejo y con muchas canas y, y, barbudo —él empezó a reír.

—Así es como me ven los humanos, cuando no conoces a alguien siempre te haces una idea de como seria según su personalidad, por ejemplo yo trasmito paz y soy sabio, generalmente los ancianos son así, pero en cierta manera no soy así —yo me senté en el comedor y el me siguió sentándose en la otra punta.

—Walter me dijo que usted quería verme —el asintió y entrelazo sus manos sobre la mesa.

—Quería hablar sobre tus alas —asentí —yo no puedo devolvértelas, el poder que me dio Walter no va tan allá, sin embargo no me gustaría que te perdieras en los valles del infierno una vez mas —mire hacia la mesa, eso no estaba a discusión.

—Si usted no puede darme lo que quiero no me pida que no lo busque en otro lugar donde si lo encontrare —lo escuche suspirar y pararse de la mesa.

—La determinación surca tus palabras y se que no podre hacerte cambiar de idea, solo te digo que tengas cuidado y que si necesitas mi ayuda aquí estaré —dicho esto su cuerpo empezó a volverse traslucido hasta que desapareció por completo.

Me levante de la mesa y volví a afuera en busca de Walter. Este estaba en la misma posición en la que lo había dejado.

—Aquí estoy —el volteo a verme.

—Nos iremos a la Antártica —antes de que pudiera rechistar me tomo de la mano y mi cuerpo fue tragado por un remolino.

Caí al suelo y mi cuerpo se estremeció al sentir el frio de la nieve. Mire a todos lados fascinada. Estábamos en la orilla de un barranco, bueno no era tan barranco, era una especie de canal donde se supone debería haber agua, pero solo había hielo al final, hasta abajo, dejando una parte vacía. Los arboles estaban totalmente secos y cubiertos de hielo.

—Solo respira —dicho esto el empezó a flotar y se coloco en medio de lo que yo bautice como barranco.

Mis pies comenzaron a caminar hasta la orilla, yo con todas mis fuerzas trataba de no dirigirme ahí, pero mis pies seguían caminando hacia alla hasta que me quede suspendida en el aire.

—Debes confiar en mi —asenti y poco a poco me fui posicionando frente a él. Esto de flotar era muy cool.

Walter hizo un juego de muñecas en el que yo quede con mis brazos sin vida a mis costados, mi cabeza hacia atras y mi pecho hacia arriba. Empece a sentir una sensacion abrumadora pero inexplicablemente placentera. De un momento a otro mi cuerpo fue cubierto por muchos pajaros negros, el aleteo era fuerte y sus graznidos era ensordecedores. Ahí me di cuenta que se trataban de cuervos los que me rodeaban en una esfera mal hecha.

Cuando menos me lo espere los cuervos empezaron a golpearse contra mi cuerpo y muchos de ellos se adentraban en mi piel causandome mucho dolor. Mis gritos empezaron a llenar el lugar ganandole al graznido del infernal animal.

—¡Para! ¡por favor! ¡para! —Walter no hacia caso a mis gritos y estos malditos pájaros seguian metiendose en mi piel ¡Y lo peor es que no salian! Las lagrimas bañaron mi rostro y yo me retorcia en el aire intentado que los cuervos se alejaran, pero hasta que cada uno de ellos se adentro en mi piel no pararon.

Termine en la inconciencia al no poder seguir soportando ese dolor, era mucho mas fuerte que el que senti cuando me arrancaron mis alas.

Cuando abri mis ojos aun seguia en el aire, pero mi cuerpo estaba totalemente desnudo y ya no sentia frío. Me cubri lo que pude con mis manos y mire a todos lados. En un arbol estaba Walter observandome con una mirada oscura y profunda que hizo temblar todo mi cuerpo.

—¿Me bajas? —sus ojos no se despegaban de mi cuerpo y eso me estaba poniendo demasiado nerviosa.

Poco a poco me fui trasladando en el aire hasta tocar la nieve con mis pies.

—Los cuervos dejaron esto —el me paso una fina y transparente tela, pero que por lo menos me serviria para cubrirme un poco.

—Me ire a casa y tu te iras sola abriendo un portal ¿Como lo haras? aprenderas —dicho esto desaparecio dejandome aturdida

¿Como mierdas abriria un portal si apenas se hacer hielo y es por que el sale solo? Mierda.

Me cubri con la tela y unos cuantos cuervos se colocaron en el arbol mas cercano a mi, ya no me molestaban, si no que les agradecia, muchos de ellos se sacrificaron para traer devuelta mis alas. Mire hacia atras y estas se extendian hasta el piso, las amo, son tan hermosas y brillosas.

Deje de pensar en mis alas, tenia que encontrar la forma de abrir el portal y volve a la casa de Walter.

Nota

Holaaaa, se que me fui mucho tiempo y fue por dos razones.

1-Tenia muchisima tarea y proyectos de la escuela.

Y

2-No tenia inspiracion.

Denle gracias a que empece a escuchar Smooth Criminal de Michael Jackson. Enserio me inspire muchisimo.

He de admitir que me fue dificil elegir el color del cabello de Lucia y termine utilizando tres. Perdon a esas personas que votaron por el gris, pero ni modo, se los recompensare con un personaje, siii apareceran dos, pero no ahora, jijiji, ¿Por que? Lo sabran luego.

Otra cosa. A QUE NO SABEN, MI DEMONIO PERSONAL CASI LLEGA A 100,000 LECTORES. SOLO FALTAN 1,000

Les doy las gracias por que sin ustedes esto no seria posible, de verdad gracias.

Recuerden que tengo mas historias cortas en mi perfil y me gustaria que se pasaran a leer.

Gracias por seguir aqui.

Los amo.

Darkness fuera.

Mi Ángel GuardiánDonde viven las historias. Descúbrelo ahora