Cap 19

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SANDRA

Por la mañana recibí un mensaje de Raquel. Inmediatamente me preparé y me escapé por la ventana para ir a ver que pasaba. Cuando llegue me lo explicó todo y yo me quedé con la boca abierta, habían metido a algunos chicos en la cárcel.

-Necesito que te quedes cuidando de Carla. María ya se ha ido y yo tengo que irme con Carlos a buscar a Yoli.

-No te preocupes me puedo quedar un rato, pero antes de las once yo me habré ido, ¿vale?-asintió.

-Gracias.-se fue por la puerta con Carlos.

Fui a la habitación de Carla y David, todavía seguía dormida envuelta en sus sábanas. Tenía los ojos un poco rojos, quizás habría llorado un poco anoche antes de quedarse dormida. Las persianas estaban un poco levantadas asi que me acerqué y las bajé en silencio sin hacer mucho ruido para no despertar a Carla.

Cuando me di la vuelta y miré a la cama, Carla no estaba, se había marchado. Salí de la habitación y la busqué por el piso. Escuché la puerta principal cerrarse. Corrí hasta ella. La puerta estaba cerrada y no podía salir.Había bastante altura hasta llegar al suelo, no era conveniente saltar.

Intenté salir tirando de la puerta hasta que al final di vueltas por toda la casa, buscando algún par de lllaves que casualmente había uno en la habitación de David y Carla. Serían las de David seguramente por el llavero dle coche que tenía colgando. Abrí la puerta y bajé las escaleras lo más ráìdo que pude hasta llegar al portal, donde le pregunté al portero si había visto a Carla, a lo que él me respondió con un se ha ido por el garaje.

La cuenta de los coches no me salían. David se había llevado uno anoche, Raquel se había ido con Carlos a buscar a Yoli... Era probable que haya cogido la moto de David. No me saloía la cuenta de todos los vehículos que había en total contando a las diez personas con las que estuve el otro día por la noche en la discoteca.

Todavía no me había sacado el carné de conducir asi que pedí uun taxi

y le di la dirección de la cárcel donde estaban los chicos. Llegué justo a tiempo para que no entrara y detenerla. Me puse delante de ella e impedí que siguiera caminando.

-A casa, Carla. Ya.

-No voy a discutir.

-Yo tampoco asi que vamos.

Dudó un poco, pero al final accedió y nos fuimos a casa. Cuando llegamos a casa ya eran las diez y media y mis padres estarían levantados. A las once irían a mi cuarto para poder despertarme. De camino a mi casa había mucho camino y había mucho atasco.

-Tengo que irme, por favor no te vayas de casa.-asintió de mala gana.

-Lo juro-dijo alzando las manos después de que la mirara un rato con los brazos cruzados.

Me fui a mi casa. Pedí un taxi y llegué a casa a las once justo. Nada más llegar corrí a la parte de atrás y subí por las escaleras del jardín que daban a mi cuarto, y entré por la puerta que dejé abierta para poder entrar de nuevo. Cuando cerré la puerta escuché los pasos de mi madre asi que corrí hasta mi cama y me metí en ella mientras me tapaba con las mantas hasta la cabeza para que bo me vieran la ropa de calle. Mi madre se acercó sigilosamente e intentó quitarme la manta aunque paró cuando vio que la tenía bien agarrada y empezó a moverme y a decirme que me despertara.

Con tanto movimiento me dio tiempo a despeinarme un poco para que no se notara que había salido. Salí de las mantas y asomé la cabeza intentando parecer dormida.

-Tu padre y yo hemos pensado que como has aguantado sin salir este tiempo, podemos le levantarte ya el castigo.

-Eso es una buena idea.-me miró con desdén-¡Mami!-puse morritos y cara de niña pequeña.

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