Cap 2.12

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ÁLVARO

A la mañana siguiente decidí ir seguir a Blanca, por eso, la noche anterior cené fuera de casa con unos colegas de las carreras. Se levantó temprano y yo detrás de ella. Cogió su coche y yo el mío y la seguí hasta un pequeño apartamento. 

Allí, abrió la puerta con llave y entró abrazándose a alguien. No pude ver quien era, así que fui a al garaje para ver que coche tenía a ver si le reconocía. Y sí, lo reconocí. El dueño del coche era Andrew. El garaje tenía una puerta que daba acceso al piso.

Entré sin hacer ruido y con cuidado caminé por el piso acercándome a donde venía el ruido. Abrí una puerta de la cual provenía el ruido y miré dentro. Andrew y Blanca estaban sentados en la cama hablando.

-Si Álvaro convence a Raquel de que tienen un pasado juntos, tu plan se irá a la mierda, Andrew.

-No pienso permitir que eso ocurra. Vamos a hacer que discutan y me llevo a Raquel de vuelta al país. Tú encárgate de Álvaro y de los demás.

Me fui de allí corriendo sin importarme que me vieran y que supieran que estaba allí.

***

-Nos vamos.

-¿Qué? ¿A dónde? 

-Andrew y Blanca están juntos. Quieren separarnos e impedir que recuerdes.

-Álvaro, ¿cómo sabías que estaba en este bar?

-Da igual.

-Vale, Álvaro. Tengo que decirte una cosa-la miré asustado-. Acabo de llegar de ver a un médico, una pruebas que tenía que hacerme y...-la incité a que siguiera-Cuanto más quiera recordar, menos posibilidades habrá de que recuerde. El médico no me recomienda que intente rememorar algún recuerdo.

-Vamos, que hay que dejar el tema de que te acuerdes de tu pasado.-asintió.

No podría aguantar. Necesitaba que se acordara de todo lo que vivió con nosotros. No sé cuanto aguantaría sin hablarle de lo que vivió. Tenía que hablar con los demás y contárselo, ellos también habían intentado hablar con ella para que recordara.

-¿Qué has dicho de Andrew y de quién?

-Andrew y... Blanca-decidí ocultar el detalle de que era mi novia-están juntos. Se reunen en un pequeño piso. Andrew quiere llevarte de vuelta al país.

-Démosles de su propia medicina.

-¿En qué estás pensando?-una sonrisa maliciosa iluminó su cara.

SANDRA

Había encontrado un pequeño piso alquilado que me servía hasta que encontrara algo más... a mi gusto. Blas se había ofrecido a ayudarme con la mudanza y habíamos empaquetados todas mis cosas. 

Llegamos al piso nuevo, subimos por el ascensor y dejamos todas las cosas en el suelo del piso. 

-¿Quieres que te ayude a colocar las cosas?

-No.-dije inmediatamente.

No podría estar mucho tiempo a su lado sin poder hablar del tema.

-No hace falta que me ayudes, tranquilo. Una pregunta: ¿Te acuerdas... de lo que pasó la otra noche?

-Eh... No mucho. Tomamos unas copas y perdí la cuenta. No me acuerdo de nada más-asentí una vez y me rasqué un poco la cabeza.-. Bueno yo me voy ya. ¿Necesitas algo más?-negué con la cabeza.

Se fue sin decir nada más y me quedé sola en el piso. Empecé a organizar las cosas y a preparar algo de aperitivo para cenar. Por la noche decidí acostarme temprano puesto que estaba cansada. me había dado tiempo a guardar algunas cosas en la cocina y en el salón. 

El baño ya venía con algunas cosas y no me costó demasiado colocar las mías. Apenas tardé un par de minutos. Por la mañana siguiente me levanté temprano para ir a correr un rato, me preparé y salí a correr.

Corriendo por el parque, un chico que me pareció ver en las carreras empezó a correr a mi lado. Era bastante guapo, todo hay que decirlo.

-¿Tú eres de las carreras verdad?-me preguntó.

-Sí, ¿por qué?-dije mientras seguíamos corriendo.

-¿Qué te parece si vamos esta noche juntos?-me paré en seco y tragué saliva.

-¿Me estás invitando a una cita?-asintió. Me lo pensé un par de segundos y volví a tragar saliva.-nos vemos a las 11.-empecé a correr de nuevo.

-¡Allí nos vemos!-le hice un gesto con la mano y seguí corriendo sin mirar hacia atrás.

***

Terminó la carrera y bajamos de la moto. Nos quitamos el pañuelo que usamos como cuerda y me lo volví a colocar en el cuello. Decidimos ir a alguna discoteca y por suerte encontramos una que estaría abierta un par de horas más.

Tomamos nuestras copitas, él más que yo y salimos de allí. Drake apenas podía mantenerse en pie así que conduje hasta mi piso y le dejé durmiendo en el sofá puesto que no tenía habitación de invitados. 

JUNTOS SEGUIREMOS EL COMPÁS(Auryn, no son famosos)¡Lee esta historia GRATIS!