Cap 2.13

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SANDRA

La luz del sol entraba por la ventana y me daba de lleno en la cara. Se me había olvidado bajar la persiana. Hundí la cabeza en la almohada y al cabo de un rato, miré la hora en el reloj de la mesilla. Eran más de las 3 de la tarde.

Me senté en el borde de la cama, me puse las zapatillas y me levanté. Me miré de arriba a abajo y me dí cuenta de que todavía llevaba la misma ropa de ayer. Me volví a tumbar en la qzcama y me acurruqué en las sábanas.

Miré el móvil y ví que tenía varias llamadas perdidas. No quise ver quien era así que me volví a acurrucar entre las sábanas. Entonces, m.e dí cuenta de que Drake estaba durmiendo en el sofá. Si no se había despertado todavía, claro.

Me levanté de golpe y fui hacia el salón. Aún seguía durmiendo, pero se había caído del sofá y ahora estaba durmiendo en el suelo con la manta enredada en su cuerpo. Me fui a dar una ducha y a ponerme ropa cómoda.

Me puse un chándal y volví a salir al salón. Seguía tirado en el suelo en la misma posición. Intenté volver a colocarle en el sofá, pero pesaba demasiado para mí. Me tomé unas cuantas tazas de café y algún aperitivo que tenía.

Me senté en una de las sillas y me quedé observando a Drake. No se movía, y parecía que no respiraba. Tenía un sueño muy tranquilo. Empecé a preocuparme, intenté despertarle, pero no podía.

Drake no reaccionaba, le busqué el pulso, pero no lo encontraba.

-Drake, Drake. ¡Drake!-grité mientras le zarandeaba para intentar despertarle.

Seguía sin moverse así que decidí llamar a urgencias. No tardaron mucho en llegar y en meterle en la ambulancia. Cuando llegamos al hospital le hicieron varias pruebas. Los médicos no salían, ni tampoco me decían nada.

Sentada en una de las sillas que había en el pasillo no podía dejar de mover la pierna, ni de mirar a ambos lados del pasillo para ver si algún médico me decía algo sobre Drake. Un médico dijo su nombre y me acerqué corriendo hacia él.

Me preguntó si era familiar, amiga o -pareja, le respondí amiga y me explicó lo que le había pasado.

-En resumen, ha sufrido una sobredosis.

-Sobredosis-repetí-. ¿Sobredosis de qué?

-Sobredosis de drogas.-asentí.

-¿Puedo verle?

-Sí, claro. Es esa puerta de ahí.-dijo señalándola.

Fui a la puerta que me indicó y entré con cuidado de no hacer mucho ruido. Drake todavía seguía con la anestesia y apenas se enteraba de lo que pasaba a su alrededor. Me acerqué hacia la camilla y me senté en un pequeño taburete que había al lado.

-Drake-me miró-. ¿Sobredosis?-asintió.- Pero, ¿cuándo?

-En la fiesta.-me dijo medio dormido.

-¿Qué fiesta?-si nqo fuimos a ninguna-¿La discoteca?-asintió- Peñro, ¿cuándo?-se encogió de hombros.-Vuelvo en un rato, cuando se te pase la anestesia.

Me fui de allí y me dirigí a la cafetería del hospital. Compré un café descafeinado y un bollo. Me quedaría allí hasta que se le fueran los efectos de la anestesia. El médico me avisó cuando esto pasó y fui a la habitación.

Cuando entré en la habitación, Drake ya estaba totalmente despierto y estaba comiendo algo puesto que ni él ni yo habíamos desayunado ni tampoco habíamos comido. Me acerqué y me senté en el borde de la cama. 

Le quité un trozo de pan y lo partí a la mitad. Me comí la mitad y terminé quitándole la otra mitad.

-Ese pan, en teoría era mío. 

-Ya, pero tengo hambre y me has costado un disgusto y un viaje al hospital. Creo que es un trato justo. 

-Ya, supongo. 

-Cuéntame eso de las drogas. Porque mira donde has terminado por ellas.

-Cuando estábamos en la discoteca, ví a un tío echándome algo en la bebida. Pensé que no era nada malo, así que no le dí importancia.

-¿Sabes cuánto te echó?

-Me llenó la copa a sobrecitos que sacaba del bolsillo.

-¿Cuántos sobrecitos son esos? ¿No le dijiste nada?

-Unos 4 sobres. Y no, no le dije nada porque salía del baño y en lo que cruzaba la pista hasta la barra, ese tío ya se había ido. 

Nos quedamos un par de horas más en el hospital hasta que le dieron el alta, y después conseguí llevármelo  a mi piso. No quería dejarlo solo y menos recién salido del hospital.

-Eh, ¿vamos esta noche a las carreras?

-Ni de coña, tú te quedas en casa.

-¿Y tú qué? ¿Vas a salir?

-Sí, yo voy a las carreras.

-Eso es injusto.

-Habértelo pensado antes de tomarte aquella copa.

CARLA

David y yo decidaimos ir a comprar algunas cosas para mejorar los coches. Estábamos en el garaje con nuestros coches cuando llegaron Álvaro y Blanca. Nos quedamos en silencio los cuatro mirándonos entre nosotros. 

Blanca se fue a por algo de beber y empezamos a hablar entre nosotros.

-Álvaro, tenemos que decirte algo.

-Yo también. ¿A la de tres?

-A la de tres.

A la de tres, es la expresión que usábamos cuando teníamos algo importante que decir. Lo decíamos a la vez y según lo que fuera más grave empezábamos a hablar de ese tema. 

-Blanca está con Andrew.

-Nos vamos del país.

-¿Qué?-dijimos los tres a la vez de nuevo.

-Vale espera, repite eso. ¿Cómo que Blanca está con Andrew?

-Ayer por la mañana la seguí hasta un piso que tienen los dos. Estuvieron hablando de llevarse a Raquel fuera del país igual que Blanca a nosotros. 

-¿Qué? ¿Y qué hacemos?-sonrió-¿En qué has pensado?

-Yo no. Ha sido Raquel. ¿Qué es eso de que os vais del país?

-Nos vamos de viaje, sigue con lo tuyo.-dije sin darle importancia.

-Les vamos a hacer creer que no sabemos nada y el día en que nos vayamos todos fuera del país, otra vez, nosotros nos iremos a otro país. Es rápido y sencillo.

-¿Raquel se vendrá con nosotros?-asintió.

-Luego os lo cuento con detalles. Explícadme eso de que os vais del país.-nos miramos entre nosotros.

-Es una larga historia-se quedó en silencio-. Iba a ser una sorpresa, pero bueno... Nos hemos casado hace unos días y nos vamos de luna de miel.-sonreí como si no fuera tan importante. 

JUNTOS SEGUIREMOS EL COMPÁS(Auryn, no son famosos)¡Lee esta historia GRATIS!