Cap 18

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CARLA

Cuando volví a mirar a la pelea, David estaba en el suelo con Mateo encima dándole puñetazos una y otra vez en la cara. A la pelea se habían unido amigos de Mateo que pegaban a David con puñetazos y patadas. Intenté ayudarle, pero Álvaro se interpuso en mi camino al igual que Dani y Carlos. No me di cuenta en que momento Raquel había empezado a tirar de mi brazo y junto con María, me estaban metiendo a la fuerza en el coche de Dani.

RAQUEL

Estábamos en el coche, nos había costado meter a Carla en él, pero tuvimos que dejar a los chicos allí ya que si les cogían a ellos, nos podían coger a nosotras. Y alguien tenía que sacarles de la cárcel. Si iban, claro.

Conducía por la ciudad a toda velocidad intentando huir de los coches de policía que iban detrás de nosotras. Al ver que los policías venían también por delante no me quedó otra que meterme por una calle en dirección contraria con el espacio justo para dos coches. Algunos policías se quedaron ahí quietos mientras salíamos por el final de la calle y de nuevo me encontraba con uno de los coches. Aunque este era el que nos había estado pisando los talones desde que comenzamos la huída. Al salir de la calle y verlo por sorpresa no le dio tiempo a frenar por lo tanto la parte de alante de su coche y una de las puertas del de Dani se chocaron y seguramente había dejado marca.

Después de huir por las diferentes calles de la ciudad conseguimos huir de todos los polis que nos perseguían. Todas estábamos bien salvo el coche de Dani que en un momento dado en el que no me quedó otra que meterme por campo y salir en medio de la carretera que estaba a unos tres o cinco metros de altura, alguno de los cristales se habían roto. Todo sea por que no nos pillaran.

Al llegar a casa, entre María y yo ayudamos a Carla a que se durmiera y descansara un rato. Le preparé el sofá-cama a María puesto que Yoli estaría ya durmiendo y no había más espacio, además de que era arriesgado que volviera al lugar en donde se alojaba. Antes de dormirme llamé a David para saber algo de ellos. No me contestó. Probé lo mismo con Carlos. Nada. Llamé también a Álvaro y directamente me saltó el contestador. Hasta que probé con Dani y por fin alguien me contestó.

-¿Dani?¿Dónde estais?¿Qué ha pasado?

-Ahora no puedo hablar, Raquel, luego te llamo.-me colgó sin darme tiempo a responder. De fondo se oían sirenas de policías y a alguno de los chicos gritando.

Solo esperaba que no les pasara nada malo y que volvieran pronto.

MARÍA

No hacía falta saber que a los chicos los había cogido la policía y que a Dani estaba a punto de saber quien era. Tenía que ayudarle a sacarle de ahí. A la mñana siguiente me levanté temprano para sacarle de la cárcel. Cuando llegué, todavía no sabían quien era asi que no me costó sacarle de ahí pagando la fianza claro.

El poco dinero que me quedaba me lo gasté en la fianza, ahora teníamos que reunir dinero rápidamente para sobornar a algún poli y que borrara la información de Dani y de mí que la policía tenía por todo el país.

-Hay que salir de aquí antes de que sepan quienes somos.

-Estoy de acuerdo.

Llegamos a casa de Álvaro, quien nos dejaba quedarnos hasta que todo se solucionara. Dani se dio una ducha mientras yo veía las noticias. Había una chica anunciando la noticia.

-Cuatro corredores ilegales han sido encarcelados, uno de ellos ya está en la calle, los otros tres tienen una fianza bastante alta y se planea que alomejor vaya a juicio uno de ellos...

Ese uno podía ser Álvaro. Y si estaba en lo cierto, todo se iría al traste. Dani llegó y escuchó las noticias y claramente empezamos a llamar a las demás para que lo supieran, pero cuando llamé a casa de Raquel y Carla me dijo que ya había tomado cartas en el asunto, me pregunté que diantres había hecho para que alomejor y tal vez, solo tal vez, les hayan soltado.

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