Cap 23

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CARLA

David y yo nos fuimos a las carreras. A pesar de que teníamos que ir mañana a la universidad los dos queríamos ir a divertirnos un rato. Una vez allí me fui con los colegas que tenía por allí mientras David corría algunas carreras.

Después de las carreras que hizo, estuvimos bailando un buen rato con la música que sonaba por toda la zona a todo volumen. Nos estuvimos divirtiendo durante horas y bailando nuestra canción favorita.

Cuando terminó me abrazó por la espalda y apartó mi pelo colocándolo de lado y depositó un beso en mi cuello. Acaricié sus manos alrededor de mi cintura y le miré de reojo. Me dí la vuelta y rodeé su cuello con mis brazos mientras jugaba con su pelo y le miraba los ojos y sus labios.

Nos acercamos para besarnos y al separarnos David se quedó mirando a alguien detrás de mí con mirada desafiante. Cuando me dí la vuelta supe que David no se detendría aunque la última vez le hubiera dado una paliza. Miré a Mateo con odio al recordar lo que le hizo a David.

-¿Qué haces aquí, Mateo?-pregunté temerosa de la respuesta. No le habíamos vuelto a ver desde la pelea.

-Terminar la tarea.-entonces, sin previo aviso se lanzó a por David, quien me apartó antes de que me pasara algo. Caí al suelo del empujón y empecé a ver la pelea desde el suelo.

Por suerte, esta vez iba ganando David. Fue como si de la noche a la mañana se hubiera vuelto mucho más fuerte y mucho más ágil. Mateo era un tipo grande y le facilitaba que David esquivara sus ataques y se los pudiera devolver. Pasados los minutos de pelea, por fin llegaron Álvaro, Carlos y Dani para separarles.

Mateo se quedó quieto en el sitio mientras que David le miraba con ira. Mateo me miró mientras respiraba agitadamente y volvió a mirar a David con una sonrisa maliciosa. Empezó a caminar hacia mí y cuando estuvo en frente de mí, me cargó en su hombro como si fuera un saco de patatas.

Supongo que fue David el que empujó a Mateo e hizo que cayéramos al suelo y pudiera soltarme. Cuando conseguí levantarme, la gente intentaba separar a los dos chicos sin resultado alguno. Me metí en medio de la pelea y me puse en medio de los dos con los brazos extendidos. Ninguno paró y yo corrí hacia David para pararle.

Rodeé su cuello con mis brazos y él, al darse cuenta de lo que estaba ocurriendo, me abrazó y noté como ocultaba su rostro en mi cabello. Jugé con su pelo y lo abracé más fuerte.

-Vámonos a casa.

Cuando llegamos nos fuimos a la habitación y nos tumbamos en su cama. Me acurruqué en su pecho mientras hacia diferentes formas en su pecho y él me acariciaba el pelo.

-¿Sabes una cosa?-lo miré- Gracias a ti, por fin he dejado de fumar. No sabes lo libre y sano que me siento ahora.

-Eso es estupendo-sonreí ampliamente-. Todo va ir a mejor a partir de ahora, ya lo verás.-volví a colocar mi cabeza en su pecho.

Nos quedamos dormidos entre tanta charla y a la mañana siguiente me desperté en mi cama sola en la habitación. Me levanté para mirar en el baño y al ver que no había nadie, me vestí y salí al salón.

Allí estaban David y Yoli sentados en la cocina desayunando. Raquel ya se había ido a la universidad y Yoli estaba terminando de desayunar. Cuando Yoli se levantó para coger su mochila e irse a la universidad.

Minutos después Yoli salió y nos quedamos David y yo solos lanzándonos miraditas. Nada más terminar de desayunar empecé a correr por todo el piso huyendo de David mientras nos reíamos sin parar. Me escondí en el baño, dentro de la ducha con las cortinas corridas para que me taparan.

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