Capítulo 3

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YOLI

Llevábamos toda la mañana buscando a Raquel por la ciudad, pero no la encontramos. Fuimos al parque donde iba muchas veces cuando necesitaba estar sola o quería pasar un rato ahí. Tampoco la encontramos allí, pero vimos a un chico moreno, alto con un poco de barba, que estaba bastante cabreado, echaba humo por las orejas. No parecía un chico muy violento, al contrario parecía que había terminado una conversación con alguien que le ponía de los nervios o algo parecido.

Mi móvil mpezó a sonar, cuando lo cogí pude ver que era Raquel llamando con el teléfono de casa.

-¿Estás en casa?¿Cuándo has vuelto?¿Por qué no me has dicho nada Rachel?

-Yoli cálmate, acabo de llegar, he visto que David ha salido con un amigo y que tú no estabas por eso te he llamado.

-Me dejas más tranquila. Oye, una amiga y yo estamos en el centro comercial, vamos a pasar aquí el resto del día, ¿Por qué no te vienes?

-No, gracias. Prefiero estar en casa tranquila. Pero traéte a esa amiga a cenar y me la presentas.

-Está bien. ¿Y David?

-Estoy segura de que intentará evitarme todo lo posible. No te preocupes traela sin problemas.

-Esta bien, nos vemos luego, chao.

Colgué el teléfono y Carla ya tenía una sonrisa en su cara, seguramente fue al escuchar que pasaría el reso del día con ella. Desde la mudanza y poco antes no había pdido pasar tiempo con ella y aquello fue una gran noticia.

-Esta noche cenas en mi casa y te presento a Raquel, es una chica estupenda.

-Me gustaría conocerla, parece una chica estupenda.

-Lo es. ¿Qué tal vas con la busqueda de piso?

-Fatal.-dijo mientras nos poníamos en marcha al centro comercial.-No encuentro nada.

-Hay una cama libre en mi piso, pero está en la habitación de un amigo y no sé si...-Me callé, seguro que ella ya sabría lo que iba a decir.

-A mi no me importaría, es una habitación al fin y al cabo. Si a tu amigo no le importa... Yo encantada.

-Genial, luego hablamos con Rachel y a ver que dice. Aunque su hermano es muy... Muy.

No había una palabra que le definiera concretamente. Era un poco pervertido, pero era un chico majísimo y muy alegre. Me preocupaba que no la dejara dormir en la cama de reserva que tenía debajo de su cama. No sabíamos que tendría en su cuarto para que pusiera de norma no entrar en él.

Comimos en un italiano, y estuvimos dando vueltas por el centro comercial mientras comprábamos algunas cosas y hablábamos de otras. Casi era la hora de la merienda, y estábamos muy cansadas asi que nos sentamos en un starbucks que había en la planta de arriba.

Pedimos un donut para cada una, una napolitana de chocolate para compartir y un muffin de vainilla y chocolate para mí y un muffin de chocolate para Carla. De beber pedimos dos chocolates calientes. No sobró nada, y la napolitana nos la comimos mientras caminábamos por el parque que había al lado.

Dejamos las bolsas de compra en el coche y nos volvimos a meter dentro para ver una peli recién estrenada. En la cola de la cartelera ví que David entraba con un amigo suyo a ver también una peli, ambos estaban de espalda, pero sabía diferenciarle perfectamente.

Supuse que no quería hablar conmigo ni con nadie y menos hablar sobre el posible futuro alquiler de su cama. Después de comprar las entradas compramos palomitas y entramos a ver la peli que estaban empezando con los anuncios.

Al salir de ver la peli aún eran las ocho y no teníamos hambre. Decidimos salir al parque que había fuera y sentarnos un rato. Al salir el frío de la noche chocó con nuestra piel y un escalofrío recorrió mi cuerpo.

-Será mejor que no pasemos mucho tiempo aquí fuera si no queremos coger un resfríado.

-Estoy contigo, Carla.

Nos pusimos en marcha a un pequeño banco vacío, Carla se sentó en él y depositó las bolsas en lo que quedaba libre del banco, dejándome a mí sentada en el suelo. Eran la ocho y media pasadas, cuando decidimos levantarnos e ir a casa a cenar cuando al doblar la esquina de camino al coche nos chocamos con David y su amigo.

Era rubio, de altura media y de ojos color miel. Llevaba un gorro gris, con una camiseta blanca y una chaqueta beisbolera con una enorme C y unos vaqueros. David llevaba una camiseta blanca también y una chaqueta de cuero con unos vaqueros negros.

Al chocar con él, casi me caigo al suelo si no fuera porque me sujetó de los brazos antes de caerme quedando nuestros rostros a escasos centímetros.No pude evitar mirar primero sus ojos y luego sus labios para después volver a mirar a sus ojos. Me levantó despacio y me soltó despacio.

-¿Estás bien?-me preguntó. fue lo primero que pensé.

-Si, losiento no miraba por donde iba.

-Tranquila, nosotros tampoco.

No pude evitar sonreir.

-Hola-saludé a David.

-Hola. ¿Habeis cenado?-primero se dirigió a mí, después miró a Carla de arriba a abajo con mirada pervertida y se paró en... los labios,creo.

Carla puso una mueca de asco y se cerró la chaqueta de cuero.

CARLA

Cuando aquel chico me miró de arriba a abajo, pensé y por unos segundos me dieron ganas de darle un bofetón por esa mirada tan asquerosa. Me cerré la chaqueta y miré a Yoli para hacerle entender, que no quería cenar con ellos, pero pareció hacerse la loca.

-No. ¿Tienes alguna idea de dónde podemos ir?

-Nosotros íbamos a ir a un bar cerca de aquí. ¿Quereis venir?

Mientras yo decía NO Yoli decía SI. Está claro que se había olvidado de la cena con su amiga.

Fuimos a un bar tranquilo con decoración que parecía un jardín. pensé. No sentamos en una mesa lejos de la puerta con unos asientos rojos muy cómodos y mullidos. Yoli se sentó pegada a la pared y en frente de Carlos(nos dijeron los nombres de camino al bar) y yo al lado de Yoli con David en frente de mí. Poco después de que el camarero nos trajera las bebidas me quité la chaqueta por el calor y los ojos de David, pasaron de mirarme a mí en general a mirarme los labios.

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HOLAAAAAAA. Este capitulo se lo dedico a mi amiga Carla, que me ha estado insistiendo para que suba pronto los capitulos.

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