Cap 2.1

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ÁLVARO

Dos años. Habían pasado dos años desde la muerte de Raquel y yo seguía pensando en ella y en el accidente como si hubiera sido ayer.

Los que nos subimos al avión no pudimos volver para saber más, pero los que se quedaron nos mantuvieron al tanto. Blas había conseguido un trabajo y según él, apenas pensaba en Sandra aunque a veces se le notaba triste y que extrañaba a alguien.

Carla y David tenían un piso al lado del lugar donde trabajamos Blas y yo, me había conseguido una pequeña entrevista y conseguí el trabajo. Carla y David iban a su rollo, cada día nos veíamos menos, solo en el sitio que habíamos encontrado para las carreras. En todos los sitios habían y de nuevo, era el mejor en las carreras, aunque David algunas veces me ganaba. Había mejorado mucho y Carla empezó a conducir en cuanto aterrizamos del avión.

Blas y yo vivimos juntos, por lo menos con él sigo manteniendo el contacto. Igual que con Carlos y Dani y las chicas. Aunque ocurría como com Carla y David: cada día menos. Costaba creer que unos amigos de toda la vida se hayan separado por una chica que en aquellos tiempos hacía dos o tres meses escasos desde que la conocieron y había muerto.

En mis ratos libres, algunas veces sacaba de debajo de la cama una caja llena de fotos de mis viejos y buenos recuerdos que pasé con los chicos, las chicas, Raquel...

No podía sacármela de la cabeza, la recordaba como si la hubiera visto ayer. No lo soportaba, no soportaba la idea de que ya no estaba a mi lado. No me lo creía, era tan irreal todo. Por las noches saco esa caja y miro sus fotos, nuestras fotos, nuestros momentos.

Al principio extrañaba su presencia, pero supongo que luego me acostumbré porque olvidar, no la he olvidado.

CARLOS

Nos vimos obligados a huir del país cuando Andrew nos encontró en nuestro escondite. Nos fuimos con los demás y las cosas volvieron a la normalidad. O casi. Por las noches íbamos a correr, aunque cada vez menos, Yoli, Carla, David, Sandra, Blas y yo intentábamos ir todas las noches.

Álvaro algunas noches se quedaba en casa por que no se encontraba muy animado. María y Dani se fueron a los tres meses de allí, no sabemos donde ni como comunicarnos. Ellos daban señales de vida un par de veces al mes o nos visitaban, aunque lo últimos ocurría en raras ocasiones.

Yoli y yo seguíamos igual que siempre o incluso mejor. No nos habíamos separado ni teníamos pensado hacerlo. Aquella noche íbamos a salir para tomar el aire, básicamente. Nos pasaríamos por las carreras aunque no íbamos a correr puesto que teníamos pensado ir a una discoteca.

-Entonces, Álvaro, ¿te vienes?

-No me apetece, Carlos.-dijo mientras negaba con la cabeza.

-¿Por qué?

-Hoy hace dos años, Carlos. Dos años desde que Raquel murió.

-¿Y vas a estar pensando en ella toda la vida?

-Carlos... no puedo.

Se fue de allí dejándome solo en la cocina. Volví al salón con los demás y busqué a Álvaro con la mirada al entrar al salón, y, a los pocos segundos pude ver que no estaba allí. No preguntaría donde se había ido. Es cierto que todos sufrimos la muerte de Raquel, pero ninguno la sufrió tanto como él. Bueno, David.

Antes de venir, pudimos entrar en su casa con las llaves de Yoli y coger algunas cosas de Raquel que repartimos entre nosotros. Yoli la conocía muy bien y sabía donde guardaba sus objetos más preciados, guardados en una caja con candaddo. El candado lo rompimos y lo tiramos.

JUNTOS SEGUIREMOS EL COMPÁS(Auryn, no son famosos)¡Lee esta historia GRATIS!