Cap 12

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YOLI

Habían pasado 4 días desde mi cita con Carlos, y apenas me hablaba. Últimamente no íbamos a las carreras, y cuando íbamos solo recuerdo dos días en los que nos encontramos con ellos. Carla apenas podía dormir en la habitación de David, se quejaba por el olor. Decía que olía mucho a tabaco y en parte era cierto, cuando David no estaba entrábamos para comprobarlo y más bien apestaba a tabaco.

Se pasaba el día durmiendo en la habitación de Raquel o en la mía. Raquel no había vuelto a ir a las carreras desde que al parecer, Álvaro le llenó el vestido de salsa de tomate. Ya le habían entregado el coche y era precioso, relucía como los chorros del agua. Lo cuidaba mucho, era un deportivo gris.

Últimamente salía mucho de casa y cuando estaba, se encerraba en su cuarto. David se pasaba el día con Carlos y Álvaro, nunca sabíamos cuando llegaba por las noches o cuando salía por las mañanas. En cuanto a mí, bueno. Intento disfrutar los últimos días que nos quedan de vacaciones de semana santa. En dos días volvemos. Tumbada en mi cama, con los auriculares puestos y escuchando música pude oír como Rachel y Carla entraban alegres y saltando de alegría.

-Nos vamos.-dijo Rachel sentándose en la cama.

-¿A dónde?-me incorporé un poco en la cama. Ellas se miraron con una mirada cómplice.

-¡AL PARQUE DE ATRACCIONES!-gritaron.

-Genial. ¿Pero no es un poco pronto?

-Que va, así no tenemos que esperar en la cola, vístete vamos todavía tienes que desayunar.

Ambas se fueron para dejar que me cambiara. No tardé mucho tiempo en salir y cuando lo hice y llegué a la cocina Raquel y Carla habían preparado el desayuno y se estaban peleando por el mando de la tele. Empecé a desayunar y a los cinco minutos ya tenía a las dos chicas detrás de mí metiéndome prisa para no llegar tarde.

-Venga,venga las he visto más rápidas-me decía Carla.

-Vamos, David nos lleva y Carlos y Álvaro odian la gente impuntual.

-¿Van a ir?-asintieron.-podríais haberlo dicho antes-empecé a comer aún más rápido.

***

Montar en aquella montaña rusa sólo para demostrarle a Carlos que no me mareaba había sido una pésima idea. Si solo con ver desde abajo las vueltas que daba(no eran pocas) ahora iba a vomitar. Carlos se estaba riendo de mí a carcajadas, normal. Había ganado la apuesta.

La apuesta era, que si no me mareaba, sería mi chofer siempre que yo quisiera durante un mes, pero si yo perdía... tendría que darle un beso. No me importaba en absoluto, lo que apenas me molestaba era que él mismo había elegido la atracción y lo había planeado todo.

-Ya sabes que tienes que hacer.-le miré-una apuesta es una apuesta.

Me acerqué a él y le besé, cuando quise soltarme, él me rodeó la cintura con sus brazos y evitó que me alejara. Nos habíamos dividido en parejas ya que cada uno quería montar en distintas atracciones. David con Álvaro, Raquel con Carla y yo con Carlos.

RAQUEL

Tuve suerte de que Carla por ahora no se quisiera subir a ninguna montaña rusa. No las soporto. La última vez que me monté en una, al bajar tuve que ir corriendo al baño para vomitar. Habíamos montado en muchas atracciones, y repetido en algunas como en los rápidos. Nos encantaba esa atracción. Habíamos visto en varias ocasiones a David y Álvaro, pero no nos habíamos acercado en ninguna para hablar con ellos, si queríamos montar en todas las atracciones posibles no debíamos perder el tiempo total, hablaríamos con ellos en la comida.

JUNTOS SEGUIREMOS EL COMPÁS(Auryn, no son famosos)¡Lee esta historia GRATIS!