Capítulo 30| Editado.

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                           Gia.

Estoy nerviosa.

Listo lo dije. Hace unas dos semanas Alex me prometió que iba a buscar a mi hermano ¿y adivinen qué? Sí, lo encontró.

Todavía recuerdo como me lo dijo, creo que él estaba peor que yo.

Narrador omnisciente.

Hace dos semanas atrás. 15:34 p.m.

Ciertos vampiros se encontraban revisando unos papeles que habían encontrado en la casa del joven Tristen.

—Esto puede servir —habló el que menos cerebro tiene.

—Shhh. No grites que nos van a cachar.

—¡Yo no estoy gritando! —dijo haciendo una pose muy diva.

—¡Lo estas haciendo ahora, idiota! —le gritó mientras sacaba su vista de los papeles para verlo.

—Tú también, Alex.

—¡¿Quién anda ahí?! —gritó el dueño de casa.

—Mierda. Evans agarra los papeles que creas importante y sal por la ventana.

—¿Y cómo carajo voy a saber que es importante o no? —Que idiota. Susurró su amigo.

—¿Sabes qué? Vete, corre, sal, yo me ocupo de todo.

—Está bien —subió y bajo sus hombros mientras se daba la vuelta para salir.

Alexander agarró todo lo que sus manos podían sostener, se escuchaban pasos acercarse, cuando la perilla se empezó a mover, él corrió hacia la ventana y sin dudarlo saltó.

—Que raro, oí ruidos —habló su padre mientras miraba para todos lados. Cerró la puerta y se fue con su mujer.

—Mierda —susurró Alex mientras levantaba su cabeza la cual, lamentablemente, cayo en popo de su perro, Dave.

—¿Qué tienes? —preguntó Evans.

—Estoy bien. No te preocupes.

Se sacó su remera mientras se limpiaba la cara.

—¿Terminaste?

—Sí.

—Bueno, ¿qué dice?

—Estos papeles dicen algo sobre el bebé que Evaristo se robó. Por un principio sospeche que tal vez el hermano de Gia fueras tú pero aquí dicen que mis padres lo abandonaron en un orfanato —dijo mientras se escondía atrás de un arbusto lleno de arándanos—. Pobre chico, aquí también dice que una familia adinerada lo adoptó, pero el señor es un hombre de trabajos ilegales.

—¿Por qué Evaristo lo habrá robado?

—Tal vez por venganza o "celos" —hizo comillas con sus dedos—. Aunque es algo raro, el nombre del que lo adoptó es Ryan Stulbers, más conocido por ser un narcotraficante de armas.

—Wow. Viviendo con mafiosos —Alex alejó su vista de los papeles para centrarla en su amigo—. ¿Qué? Es la verdad. Una vez creo que oí a Evaristo hablar de él y sus negocios.

—Recuerdas que te conté que me dijo Gia de que Evaristo había robado a mano armada un banco de una de las manadas que están relacionada con la que estamos.

—¿Pero para que querría más dolares si ya tenia suficiente con las joyas que robó? —dijo Evans luego de unos minutos—. Si fuera el me hubiese quedado con las joyas y listo, ¿para qué complicarme más?

—Hay que decirle todo esto a Gia. Tal vez ella sepa algo más que no nosotros no.

—Es obvio —Alex lo fulminó con la mirada.

—¡Giaaa! —la chica se dio la vuelta, con ella estaba Caleb.
Alexander al ver a éste gruñó.

—¿Qué sucede? —preguntó.

—¿Qué hace este aquí? —dijo cabreado.

—Amor, él es mi otro mejor amigo aunque ya no sea lo mismo que antes.

—No me importa, no lo quiero aquí —los que estaban presentes se sorprendieron.

—¿Qué te ocurre? —preguntó Gia enojada.

—¡No lo quiero cuando yo este presente! Por favor —susurró.

—No entiendo que mierda te agarro pero Caleb —se volteó a él —, es mejor que te vayas, luego te llamo.

—Está bien —dijo con la mandíbula y músculos tensados, se fue.

—Ahora, ¿qué me quieres decir?

—Encontré esto en casa de mis padres —le entregó los papeles—. Gia, ¿por qué Evaristo hizo lo que hizo?

—Temí que este día llegará.

—Vengan siéntense —entraron a la casa—. Cuando era una niña de solo ocho años, mis padres vivían peleando por culpan de mi madre. Por lo poco que escuché ese día me entere de que Evaristo era el mate de mi madre pero para cuando se conocieron ella ya estaba casada con mi padre además de tener dos hijos. Al principio mi madre quería quedarse con nosotros —sus ojos se volvieron más oscuros de lo normal—, pero por lo que se, Evaristo siempre tiene un plan B, y ese era el dinero, mi madre amaba esos miseros papeles. Mi padre siempre tuvo y me crió con el dicho "El amor es lo que importa, no el dinero ni la clase social", cuando robaron a mi hermano ella se largó con Evaristo dejando a mí y a mi padre con el corazón roto. ¡Jamas le importe! Siempre prefirió a su hijo que a mi, hubo varias veces en que me negó y humilló frente a personas de clase.

<<Luego de un tiempo mi padre quedo en manos del alcohol yo me volví una niña fría y sin corazón entrenado para ser el Alpha y mirenme ahora. Somos una de las manadas más fuertes del planeta. Seguro tú la conoces —señaló a su mate—. Es la mejor amiga de tu madre. Otra traidora junto con tu padre.

—¡No le digas así a mi madre, ella no es tal cosa!

—¿Qué no lo es? —gritó, hervía del enojo—. Tu madre me prometió serme fiel por lo que restaba de sus días, ¿acaso no te contó de donde viene? Yo la saque del prostíbulo del que andaba con tu padre.

—¿Qué? —susurró—. ¿Y por qué no le tienes bronca a mi padre?

—Porque tu padre siempre estuvo de mi lado, gracias a él te encontré. Ese día en el que nos cruzamos todo estaba ideado. Era claro que tu madre le contara a la perra que tengo por mamá que él me había traicionado. Tu padre me debe la vida, Alexander.

—Yo... Necesito pensar —Gia hizo un movimiento indicando que se vaya mientras ella se dirigía a su habitación.

Momento actual.

Hoy iríamos al orfanatorio para saber donde se encuentra mi hermano. Supongo que creció con la idea de que era un simple humano hasta que se convirtió y ahora tiene muchas dudas.

Pero estoy segura de que lo encontraré.

Su Luno © TERMINADA.¡Lee esta historia GRATIS!