Capítulo 29| Editado.

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[Gia] ver el vídeo cuando lean Momento Actual...

—¿Qué les paso? —pregunto sorprendida al ver a Alex todo golpeado.

—Es muy difícil de explicar —dijo Evans.

Gruño alto haciéndolos asustar, saben que me estoy enojando.

—Linda —dijo despacio mi mate—, cálmate no es para tanto.

—¿QUÉ NO ES PARA TANTO? —okey mi grito se habrá escuchado hasta el fin del mundo—. Me van a decir ahorita mismo ¿por qué tienes un chupón en tu cuello y moretones en tus brazos y ni hablar de tu ojo uva —me cruzó de brazos y los miro seria—. Contesten a-ho-ra.

—Bueno... está bien —habló Alexander. Le paso su celular para que vea el video.

[Alexander] Cuatro horas antes.

Bueno como hoy se cumple un mes desde que me mude con Gia y quería regalarle algo especial le pedí a Evans que me acompañara al centro comercial.

Por cierto Gia luego de una semana que salió del hospital interrogo (desangro) a Evans, todo lo que dijo él era cierto. No tenia nada que ver con lo que hizo Savannah.

Al punto estábamos en el auto hasta que Evans -como siempre- habló.

—¿Qué le vas a regalar?

—Por algo te estoy pidiendo que me acompañes —bufo.

—En mi caso le regalaría una cadenita con una foto mía para que la vea todos los días en donde esté. Por cierto, tu novia es muy linda —saco la vista de la ventana y lo miro sorprendido.

Le di un golpe muy fuerte en la nuca tanto que se desvío de carril.

—¡Estúpido cuidado! —grité. Por suerte volvió al carril correcto.

—¡El estúpido eres tú infeliz, yo estaba manejando muy bien hasta que me pegaste!

—¡Sí no hubieras dicho esas cosas de mi novia eso no sucedería!

—¡Bueno, ya!

—Bueno.

—Bien.

—Okey.

—¡Cállate! —chillo.

?***?

—Bien, ya tienes las flores, la nutella y dulce de leche, helado granizado y la cadenita ¿algo más?

—No eso es todo gracias, mejor amigo.

—Ahh —chasqueo la lengua—, no es nada.

—Bueno te debo una sera mejor que guardemos esto. Podríamos pasear un rato ¿no crees?

—Sí, sí —saltó varias veces—. Tengo un sueño que quiero cumplir y quiero que me ayudes.

—¿Así, a qué? —preguntó asombrado mientras guardo las cosas en la parte de atrás.

—Ohhh ya verás.

🎬🎬🎬

—No, no, no absolutamente. Me niego.

—Solamente tienes que filmar y ya —dijo por sexta vez.

—¡Evans nos van a meter en la cárcel y nos llevaremos la peor paliza de nuestras vidas! —quise hacerlo entrar en razón. 

—Bueno ahí voy. Deseame suerte.

Comienzo a filmar mientras me escondo un poco, sigo con la cámara a Evans, ahí va, mierda me tiemblan las piernas.

Comenzó a subir por la escalera mecánica, había unos dos chicos de nuestra edad. Cuando Evans iba subiendo y ellos bajando, mi amigo le agarró la mano a uno que estaba apoyado en la escalera. El chico lo miro asqueado y el estúpido le tiró un beso además de guiñarle un ojo. ¡¡¿Este era su sueño?!!

Y así sucesivamente hasta que en la décima subida le agarro la mano a un chico de unos ¿24 años? Y este salio a correrlo. Me río entre dientes, que se joda por tonto. Vuelvo la vista hacia el celular y no me lo creo, una avalancha de toros hombres evolucionados vienen hacia mí. Oh Dios, Jesus, Maria y José. Santa papaya.

—¡¡Corre conchetumadre!! —gritó Evans—. No te quedes ahí parado como.

—Dios —paro el vídeo cuando Evans pasa corriendo a mi lado y lo imito.

—¡Esperen bombones, yo si soy gay! —gritó uno por atrás. Iugh

—¡Esto es tu maldita culpa! —le grito a mi "mejor amigo".

—¡Lo se pero nunca me olvidare de sus caras!

Habremos corrido unos cinco minutos.

—No hay nadie —avisó Evans.

—¡No pero yo sí! —dijo afeminado uno saliendo de no se donde.

—¡¡Ahhhhh!! —gritamos los dos.

—Chicos agarrenlos.

—¿Qué no? No somos gays, no nos haga nada —lloriqueo.

—Ah eso si que no, me ilusionaron. 

Tres hombres nos agarraron a cada uno mientras que el chico se iba acercando. Me chuponeo. Gia me va a matar.

—Ahora si, a matarlos —dijo sádico el chico.

—¡Nooo!

Patadas, golpes en la cara, nariz un poco rota fueron lo que paso.

Momento actual.

—Y eso fue lo que paso, mi amor.

Gia nos miro incrédula unos segundos antes de retorcerse de la risa.

—¡Que estúpidos! —carcajadas, carcajadas que después se unió Caleb y Matt.

—Sí como digan.

Fui al cuarto de nosotros. Gia luego de unos segundos entró.

—Nunca me reí tanto te lo aseguro.

—Me alegro —dije frío.

—Hey, Alex, ¿qué sucede? —soltó una risita nerviosa.

—Nada.

—Oh vamos, eso fue divertido es difícil no reírse.

Se sentó en mi regazo mientras pasaba agua tibia por mi ojo.

—¿Puedo preguntarte algo? —habló luego de dos minutos de besarnos.

—Bueno —le di un beso en el cuello.

—¿Cuando me vas a dejar marcarte? —me sorprendió la pregunta.

—¿Qué? —susurré.

—Eso, hace unos días lo íbamos a hacer pero Caleb interrumpió.

—Bueno... yo no lo sé... y tú —me puse nervioso.

—¿Qué pasa? ¿Te pongo nervioso verdad?

—¿No? —solté un jadeo cuando me sacó la remera.

—Dejame violarte —susurró y me pellizco el trasero mientras metía su lengua dentro de mi boca.

—¡¿Qué?! —pegue un salto.


Su Luno © TERMINADA.¡Lee esta historia GRATIS!