Capítulo 33| Editado.

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-¡Maldito infeliz! -gruñó Gia. Tengo miedo.

-Tr-tranquila amor, ya pasará.

-¿Qué me tranquilice? ¡Hijo de puta! Tú no estás pariendo a tres críos -volvió a retorcerse de dolor-. Alexander, juro por tu vida que si te llegas a desmayar durante el parto te mataré muy lento y dolorosamente. Y a tus testículos se los daré de almuerzo al lobo de Caleb. ¿Entendiste? -gritó en medio de la manada mientras íbamos hacia el pequeño hospital. Todos la miramos con temor.

-S-si m-i a-amor -mi cuerpo temblaba.

-¡Firme!

-¡Si señora!

-Ahora corre como si tu vida dependiera de ello -la levanté como pude ya que estaba pesada. Éstos últimos meses estuvo realmente insoportable.

-Una camilla -le pedí a la chica que me sonrió en cuanto entré, coquetamente.

-¡Tú, si la zorrita! Deja de mirar a mi mate y por una puta vez en tu idiota vida ¡¡has algo bien, Cassandra!

-Voy -me agarré las orejas al oír su voz. Era tan chillosa.

-Respira, inhala, exhala, ufff, esto es muy duro -traté de calmarla.

-Cállate -dijo cerrando sus ojos mientras apretaba los dientes-. ¡Ahhhhhhhh!

-¿¡Qué ocurre!?

-¿¡¡Tus hijos están aa punto de nacer y tu preguntas eso!!? Me duele, Alex. ¿Por qué no me ayudas...?

-¡Lo siento! Sé que no soy perfecto pero eso intento -grité y salí de ahí. Dejándola sola mientras escuchaba sus sollozos y gritos.

Aspire todo lo que pude del aire fresco del bosque.

Seremos padres y ya estamos peleando. Estos meses fueron muy duros. Sobre todo cuando nos enteramos que serian trillizos. No sabemos si saldrán de mi lado o el de ella, y creo, que eso le preocupa. Aunque no lo entiendo. Pero, según leí, eso en una mujer loba es peligroso.

Una mano se poso en mi hombro. Me asuste pero me relaje al ver que era mi padre y Matt.

-Felicidades, campeón -estaba tan alegré. Se le notaba en sus ojos, cuando se entero que iba a ser abuelo, hizo toda una fiesta-. ¿Qué ocurre?

Iba a contestarle de mala manera pero sentí un puño dar con mi rostro. Era Caleb.

-Hijo de puta -gritó mientras quería golpearme de nuevo, y lo hubiera conseguido de no ser que Matt lo agarró.

-¿Qué haces? -gritaron ellos mientras lo miraban mal.

-¡La abandonas cuando más te necesita, joder! -ignoró a los otros-. Es madre primeriza, está asustada igual que tú, pero teme que el parto salga mal. El dolor y el miedo es muy diferente a lo que tú sientes, estúpido vampiro. Es normal en ella esos cambios, algunas embarazadas lo hacen -se calmó-. Ella está en este mismo momento llorando mientras tus hijos están por nacer. No la jodas más, Alex.

Me miraron serios. ¿Quién me entiende a mí? Suspiro con pesadez y corro hacia mi futura familia. Una vez que llego donde se realizaba, no se escucha nada. Solo los médicos que piden que Gia reaccione. Con cuidado entro y me arrepiento de todo lo que hice. Está tumbada en la cama mientras llora desconsoladamente. Me asusto y pienso lo peor hasta que la enfermera se acerca con una mirada neutra, todos ahí lo están. En sus manos sostienen a dos bebés, ambos son varones. Me quitó las lágrimas y los agarro. Pasaron alrededor de diez minutos hasta que la enfermera me los quita.

-Lo lamento -susurró a lo que yo la veo extrañado.

-¿Qué? -no por favor.

-Uno de los cachorros no sobrevivió.

Volteo hacia Gia quien se encuentra sentada con la mirada pérdida.

-¿Al menos...?

-No, nació muerta.

Era una nena. Un enorme nudo se forma en mi garganta.

-Lleva a los bebés con mi familia.

-Claro.

-Gia... -susurro sintiendo lágrimas y lágrimas caer.

-Sólo cállate y abrázame, por favor -susurró también.

Joder, estaba sufriendo bastante mucho más que yo.

Cuando llegue se tiró sobre mi largando un aullido muy fuerte de dolor, avisando a toda la manada sobre lo sucedido.

-Sé qué no será fácil olvidar pero lo lograremos juntos, bebé -beso toda su cara escuchando sus lamentos y griteríos que daba mientras me golpeaba.

†**********†**********†

Cinco años después.

Observo como toda la manada dirige su atención a mi. Gia me ve extrañada con Ian en sus brazos pero no dice nada.

-Gracias a todos por estar aquí presente. Sé que tal vez... -el imbécil de Caleb interrumpió.

-Al punto, idiota.

La gente, mejor dicho, lobos, se empezaron a reír.

-Bueno está bien. Gia -me arrodille frente a ella mientras sacaba una bolsita de Mc'Donals-, sé que cometí muchos errores contigo, que pensé mal las cosas, que te odie por separarme de la chica que me gustaba -gruñó-. Pero, me enamoré de ti con el tiempo, de esos ojos oscuros que tanto me hipnotizaron, de tus miradas frías y secas, de tus celos y gruñidos que te salen cada vez que una chica me coquetea, descaradamente, tus bromas pesadas, los peores sustos de mi vida, pero sobre todo, me enamoré completamente perdido del Alpha mujer más mala que conocí...

-Nunca saliste de casa -gritó mi hermana.

-Cállate -dije entre dientes mientras tomaba a Ian y se lo pasaba a su padrino, Matt-. Esto... Quería algo original y me acordé de nuestra primera cena... ¿Tú... -me costaba respirar. Tendí la bolsa, metió su mano y saco un anillo-. ¿Tequierescasarconmigo?

-¿Qué? -me miraba divertida.

-Que si ¿te quieres casar conmigo?

-No -su voz fue seria. Todos la miraron.

-¿Qué? -susurro avergonzado.

-Claro que quiero, imbécil hermoso. -se lanzó a besarme.

Todos aplaudieron mientras mis hijos tenían lágrimas en sus ojitos. Rápidamente Gia los levanto y beso sus mejillas.

-¿Qué pasa, bebés?

-Es mía mami -dijeron ambos mientras la abrazaban con fuerza.

Todos rieron.

-Es mi mate, niños feos -les saque la lengua.

-Claro que soy suya, mis cachorros.

Así es, salieron perros sarnosos.

Su Luno © TERMINADA.¡Lee esta historia GRATIS!