Capítulo 31| Editado.

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               Alexander.

En multimedia el hermano de Gia

—Y, ¿cómo se llama? —nos preguntó la señorita del orfanato.

—Adam Dark —dijo Gia, muy nerviosa. Tomo su mano, sólo para que sepa que no está sola.

—Está bien.

Comenzó a buscar con la computadora. Espero que lo encontremos si no, Gia, es capas de cortarme mis amiguis.

—Si, aquí está —da vuelta la pantalla del organizador.

Noto como mi novia me suelta la mano para correr sus lágrimas, las cuales, no había notado.

Que idiota. Pienso.

—Mi amor, no llores que me harás llorar a mi —le digo con la mayor ternura posible. Asiente mientras se las vuelve a secar.

—¿Dónde vive? —su voz es entrecortada.

—¿Qué? —pregunta la secretaria, ni siquiera la escucho por mirar su novela.

—Mire, ya me he dado cuenta de que está mirando la novela de las ocho. Mi novia quiere la dirección de su hermano, así que ponga sus jodidas manos pintadas horriblemente de rosa chicle, que a usted le queda feo, y póngase a buscar esa mierda de dirección —vuelvo a respirar. Ambas me miran sorprendidas—. ¿Qué?

—Nada —dicen ambas.

Suspiro pesadamente.

—Bueno, ya encontré la dirección. Está en la ciudad de Francia, París.

—Bien, iremos allí —dijo sería Gia mientras se levantaba.

—¿Qué, qué? ¿Decides así de simple y ya? —dije histérico.

—Pues, ¿si? —preguntó mirándome confundida.

—Ah bueno —bufo—. ¿Y quién te acompañará? ¿El imbécil de Caleb, el idiota de Matt?

—¿Qué es esto? ¿Una escena de celos? —preguntó divertida mientras yo la miraba serio.

Claro que no son celos.

Claro que si. Dijo mi conciencia.

Claro que no.

—¿Amor? —chasqueó sus dedos frente a mis ojos.

—No, no estoy celoso.

—Que bueno que lo tengas claro —la miro confundido—. Porque yo sólo soy tuya —y me beso.

Que beso.

Una tos carrasposa hizo que nos separáramos. Gia, sin querer, gruñó muy fuerte.

—Vamos —la tomo de la mano y salimos lo más pronto posible.

Una vez en Francia.

—¿Quién se encarga de la manada mientras tanto? —le pregunto.

—Matthew.

No digo nada. Mejor así.

—Bueno, ¿en dónde vive tu hermano?

—En Saín Germain des Pres.

—Bueno, tomemos un taxi —le comunico.

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Frente a nosotros se encuentran un montón de casas enormes; autos negros por todos lados y cámaras de seguridad. Aunque si el padre adoptivo del hermano es mafioso, esto está lleno de asesinos y armas a montón.

—Esa es creo —dijo mi hermosa novia.

—B-bueno que esperamos —digo nervioso.

—Tienes razón —tiró de mi mano.

Una vez en la casa más grande, tocamos timbre. Se escuchó un ya voy.

—¿Nerviosa? —pregunto.

—Muy —me da un tierno beso.

—Hola —frente a nosotros estaba un chico de unos 17 años—. ¿Necesitan algo? —le sonrió coqueto a Mi Gia. Digan que me acorde que es el hermano porque si no...

Me volteó a ver a Gia, joder, se quedó sin aire. ¿Qué mierda? No estaba respirando. Comencé a alármarme igual que el chico.

—Amor, Gia, bebé, por favor respira —le di una sacudida por los hombros. Lágrimas empezaron a caer—. ¡Gia tienes que respirar! Lo siento amor, yo no quiero pero

Le di un golpesito en la mejilla. Reacciono.

—¿Qué pasa, Gia?

—No es como yo —apenas y pudo decir eso que ya se había desmayado.

—¿Cómo ella/ tú? —dijimos al mismo tiempo.

Espero que les guste :)

Su Luno © TERMINADA.¡Lee esta historia GRATIS!