Capítulo 53

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-¿Entonces te darás por vencido?- decía Gemma irritada.

-¿Qué parte de “me detesta” no entiendes?- le decía Harry enojado.

-¿Y eso que significa? ¿Qué tirarás todo a la basura?-

-¿De qué todo me estás hablando? Yo no tengo nada con ella-

-¡Ella te ama! Pero no se atreve a aceptarlo. ¿Acaso no te das cuenta?- le gritó- ¡Tiene miedo! Tiene miedo de volver a sufrir, tiene miedo de volver a estar sola, tiene miedo de volver a llorar. Demuéstrale que no estás dispuesto a que eso ocurra de nuevo, demuéstrale que pase lo que pase tú estarás ahí para ella, demuéstrale que la amas, pero demuéstraselo no dándote por vencido, si lo haces ella no tendrá ni la más mínima duda de que no la amas-

-¿Qué sugieres? ¿Qué la vaya a ver ahorita?- le preguntó con ilusión

-Sí- le exclamó contenta

-¿Qué le diga que la amo y no la dejaré?- Cada vez estaba más animado.

-Sí-

-¿Qué la convenza que no la lastimaré?-

-Sí… pero anda ya vete- lo cortó su hermana.

Harry salió de la casa de su madre, donde también ahora vivía Gemma, y se subió a su coche. Había sido el sábado por la noche cuando ella le dijo que no la volviera a buscar y el lo había cumplido, al menos por un día porque ahora la iba a ir a buscar.

(…)

-Pensé que ya te había dejado todo claro- le dijo Kenny con un suspiro.

-Si. Pero vengo a decirte que no me rendiré. Ya una vez te deje partir, y no pienso volver a cometer el mismo error-

-Escúchame…-

-No, tú escúchame. Eres lo que más amo, ¡y si voy a estar sin ti para que vivo!-

-¡No digas tonterías!-

-No son tonterías, es lo que siento y lo que pienso. ¡Te amo!- Harry le tomó el rostro y la besó. Ella intentó zafarse varias veces pero Harry no se lo permitía, estaba decidido a demostrarle todo lo que su corazón sentía.

El beso comenzó a subir de tono y cuando menos se dio cuenta ya estaban sobre el sillón, Harry sobre ella mientras la acariciaba.

- Harry, estamos en mi oficina- pero él no le respondió. Comenzó a besar su cuello dulcemente mientras comenzaba a subir su falda.

-¡No Harry!- le dijo con la voz agitada. Él volvió sus labios a la boca de ella y comenzó a devorarla a besos. Kenny se perdió entre sus caricias y su ternura que no se había dado cuenta que él había hecho a un lado su ropa interior  hasta que entró en ella. Harry se quedo quieto, quería que fuera diferente y tenía que darle tiempo a ella.

-¡Por favor no me lastimes!- escuchó un susurro. Él subió violentamente su cara para ver a Kenny. Ella tenía los ojos cerrados mientras las lágrimas bajaban por sus mejillas. Harry salió de ella y la abrazó.

-¿De qué estás hablando?- le preguntó exaltado, pero ella soltó un fuerte sollozo mientras se alejaba de él. Se acomodó sus pantalones y volvió a intentar acercarse.

-¡No me toques!- le dijo mientras se ponía detrás de su escritorio y se abrazaba a si misma- ¡No me lastimes!- Otra vez esa frase. Harry estaba deshecho, había intentado convencerla de que su amor era verdadero, de que no volvería a lastimarla… había conseguido todo lo contrario.

-¿De que hablas nena? Yo no quiero lastimarte- se acercó rápidamente y la abrazó.

-¡Suéltame!- Kenny le soltó una bofetada, Harry jamás la había visto tan exaltada, las manos le temblaban, estaba completamente histérica y no podía parar de llorar.

-Kenny yo…-

-¡Vete!- le gritó fuertemente- ¡Vete de aquí!- ella abrió la otra habitación y se encerró.

-Amor por favor, no quiero hacerte daño- le rogaba recargado a la puerta, pero por parte de ella solo se escuchaban sollozos.

Harry se dejo caer al piso mientras lloraba amargamente, por culpa de sus malditas acciones Kenny había quedado marcada.

Él la había lastimado en el pasado, no había escuchado las veces que ella le había pedido que parara, y ahora, allí estaba la consecuencia.

Harry se alejó un poco de la puerta y comenzó a llamar desde su celular.

-¡Hola!-

-¡Cat ayúdame por favor!-

-¿Qué te pasa Harry?- le preguntó angustiada.

-Kenny... Kenny…- las palabras no salían de su boca.

-¿Kenny que?- le gritó- ¿Qué le pasa a Kenny, Styles?-

-Ella no para de llorar, se ha encerrado y yo… yo no se que hacer-

-¿Qué le hiciste? ¿Dónde está? Harry te juro que soy capaz…-

-Ven por favor- le gritó- Estamos en su oficina, ven por favor- Cat colgó.

Diez minutos después Cat llegó a Empresas Torreslanda.

-Voy a pasar a ver a la ingeniero-

-Enseguida la anuncio…-

-No es necesario- la interrumpió Cat- Ya sabe que estoy aquí- Susi asintió, Cat y las demás chicas estaban autorizadas para entrar a menos de que Kenny tuviera una junta.

-¿Qué le hiciste a mi amiga?- le preguntó Cat a Harry mientras lo señalaba con el dedo. Harry le contó todo y ella lo escuchaba atentamente. A Cat se le hizo un nudo en el estomago, Harry en verdad estaba preocupado.

-Tranquilízate Hazza que así no lograrás nada- Cat levantó el comunicador- Susi soy Cat, necesito que por favor me traigas dos calmantes- Momentos después tocaban la puerta, Cat fue por las pastillas y sirvió dos vasos de agua.

-Toma Harry, es para que te tranquilices- Harry la obedeció y de un largo trago se tomó toda el agua.

-Ve a casa y descansa, yo me quedaré con ella- le decía tiernamente.

-Yo quiero hablar con ella, quiero pedirle perdón, no era mi intención…-

-Yo se que no- Cat lo abrazó- Pero entiende que ahorita ella está muy exaltada y no conseguirás nada más que empeorar las cosas. Confía en mi ¿Si?- él asintió- Y otro consejo… si quieres demostrarle que no le quieres hacer daño, tomate las cosas con calma. Yo no te juzgo por haber querido hacerle el amor, es más, vuélvelo a intentar, pero si ella te pide que pares, aunque ya haya accedido momentos antes, para. Vuélvela a tranquilizar y si quieres volverlo a intentar, hazlo, pero que ella no se sienta presionada o que ya no tiene otra salida como se sintió hace un rato. Sé que estás arrepentido, y quiero decirte que cuentas conmigo, pero mantén la calma. Ella ha sufrido mucho, y ha levantado unos muros enormes para protegerse. Pero si en verdad la  amas, sabrás derribarlos- después de los sabios consejos de la esposa de Louis, Harry salió de la oficina.

-Kenny, ábreme por favor- le decía Cat.

(...)

Harry bajó al estacionamiento sumido en sus pensamientos, arrancó el coche y trató de asimilar todo lo que le dijo Cat, pero no pudo evitar no recordar aquella noche.

-Harry, ¡me lastimas!- le dijo adolorida, pero Harry no se detuvo.

-Harry, ¡por favor!- le rogaba- Para, en verdad me estas lastimando- le dijo sollozando.

 Se aferró fuertemente al volante mientras escuchaba que los gritos de ella retumbaban en su cabeza. Iba desesperado, pisó el acelerador pero no vio que el semáforo había cambiado a rojo. De pronto todo se volvió negro.

***Chicas porque lo prometido es deuda y se que se los debía, otro capítulo!

Me he esforzado mucho en este diganme que les paree y sean sinceras, mil gracias por aguantar tanto mis retrasos (Los de la novela mal pensadas) las adoro guapas y espero merecerme un voto en ambos capítulos al igual que sus opiniones.

La gran mentira (Harry Styles y Kenny)  EDITANDOWhere stories live. Discover now