Capitulo 13

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Si es que se estaba imaginando quien era, y si la respuesta es Erik, bueno, están en lo correcto. Pero no era sólo él, junto a rubio estaba Marco y algunos otros jugadores del Dortmund. Miro a las chicas algo enojada con ellas porque ahora entendía que era lo que habían estado mirando en sus teléfonos. Me pongo de pie decidida a salir de ahí inmediatamente.

"Me iré a casa" susurro avisándole a las chicas, aunque creo que ya lo habían adivinado por como lucía mi rostro.

"Tú no te vas a ningún lado. Si sales huyendo, simplemente le darás a entender que le temes" me dice Vir y suspiro, ya que sé que tiene la razón, pero nunca lo admitiría.

Ninguno de los chicos sabía o tenía idea de quién era el padre de Leo, ya que realmente no tenía una relación tan cercana con ellos como la tenía Vir y Anna, así que el hecho de que el apellido de Leo fuera Durm nunca fue algo que les llamara la atención, o que al menos me dieran a notar que encontraban extraño que mi hijo tenía el mismo apellido que el jugador alemán.

Al final decido seguir el consejo de Vir, y sin decir nada, me vuelvo a sentar junto con Leo. Mientras comienza la practica trato de no mirar en dirección del rubio, pero varias veces me encuentro observando su forma de jugar, claramente ha mejorado de la última vez que lo vi entrenar, tiene mejores movimientos y controla mejor el balón, además de llevarse bien con los chicos, no es que no lo hiciera antes, pero era realmente tímido.

Las chicas tienen una entretenida conversación sobre los chicos del equipo, que concluye con Vir diciendo que los entrenamientos deberían ser con los chicos sin camisetas. No hablo mucho, ya que nuevamente estaba completamente perdida en mis pensamientos, y me sorprendo soltando la respiración que no noté que estaba sosteniendo, cuando la practica llega a su fin.

Pero el alivio no dura por mucho, ya que entre Saúl y Lucas nos comienzan a llamar hacia la cancha, por supuesto que yo me niego rotundamente a bajar, uno porque no quería ver como Lucas y Saúl se comían la boca con mis amigas. Y dos, porque Erik Durm estaba allí.

Pero las chicas no me dejan escapar.

Y me encuentro siendo arrastrada por las dos, trato de no mirar a Erik mientras los chicos del Atlético se acercan a saludar a Leo, quien, como siempre, ama ser el centro de atención. Le doy una mirada de reojo a Durm, y me está mirando con una sonrisa burlona en su rostro, y mierda, luce realmente atractivo, que casi tengo el impulso de besarlo, aunque lo bloqueo rápidamente.

"Hola Tamara" escucho la voz del alemán que me hace tensarme inmediatamente, ya que no sé a qué está jugando últimamente.

Los chicos lucen algo sorprendidos por el hecho de que Durm me conoce. Todos se quedan callados y mirándonos a los dos, mientras que el rubio no saca la sonrisa burlona de su rostro, Vir y Anna se acercan a Saúl y a Lucas, para que estos no digan nada. Ya que estaban a punto de abrir la boca para decir algo.Pero como son hombres son demasiado curiosos y no se pueden aguantar las ganas.

"¿Se conocen?" Pregunta Saúl y Ann, que aún estaba un poco molesta con él, lo mira con ganas de matarlo.

"Emmm..." trato de inventar algo rápidamente para satisfacer la curiosidad del español, pero soy interrumpida por una voz alemana.

"Si. Nos conocimos en Alemania hace un par de años y aunque no hayas escuchado nunca de mi antes, con Tamara fuimos buenos amigos por un tiempo, un largo tiempo. Aunque las cosas cambiaron, y llegamos a ser algo más, bueno, cuento corto, yo soy el padre de ese niño" dice sin ni siquiera mirar a Leo que tiene un pequeño balón en su mano y está tratando de zafarse de mis manos para ir a jugar.

Todos lucen más que sorprendidos con la respuesta de Durm. Yo simplemente lo miro, si es que en algún minuto tuve ganas de besarlo, estúpidamente, ahora quiero asesinarlo, es que estaba absolutamente enojada con el rubio, y no podía creer que hablara así de lo que habíamos tenido, o que no fuera capaz de mirar a su hijo.

Estaba absolutamente incomoda, todas las miradas estaban en mí, y la verdad no estaba para nada acostumbrada a esto.

"No lo llames tú hijo cuando me has demandado para quitármelo y el pequeño ni siquiera te conoce. Tú fuiste el imbécil que nos dejaste en esa cafetería. Puedes irte a la misma mierda Durm" digo lo más calmada que puedo, y trato de salir de la cancha rápidamente, antes de que alguien note las lágrimas que están cayendo por mi rostro.

Salgo rápidamente del estadio, pero para mi mala suerte, el juguete de Leo se cae, y este comienza a llorar porque realmente le tiene aprecio a cada uno de sus juguetes, así que tuve que devolverme por este. Recojo el juguete del piso, y cuando me estaba poniendo de pie, siento una mano en mi muñeca.

Lo que me hace mirar hacia arriba, y me encuentro con unos ojos azules, que estaba comenzando a odiar, de a poco. Pero que aún me hacía sentir un par de mariposas en mi estómago.

"Necesitamos hablar, a solas. ¿Puedes dejar al niño con tus amigas?" Me dice Durm y yo me pongo absolutamente roja.

"No es un muñeco que puede ser dejado al cuidado de cualquier persona, porque a ti se te plazca. Las chicas están con sus novios, y no les puedo pedir de la nada que se queden con él. Si quieres hablar conmigo, Leo viene también. " Digo firmemente y él suspira.

"Está bien. Vamos en mi auto." Me dice y lo sigo a un auto de lujo de color negro. Cuando yo lo conocí iba a las prácticas en el auto de su madre, que ya tenía un par de años y que pasaba metido en el mecánico, puedo ver cómo han cambiado las cosas. Abre la puerta trasera y me sorprendo al ver una silla para niños, la misma silla para niños que secuestró cuando estábamos en la playa, al menos la tendré de vuelta ahora. Lo miro, pero no digo nada acomodando a Leo dentro y pongo mi bolso a antes de meterme dentro.

"¿No quieres ir adelante?" Me pregunta.

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Holi,

aquí va un nuevo cap, espero que les guste :)

saludos y besos <3

Tam

Klein Durm // Erik Durm (TERMINADA)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora