Capítulo 19.

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Esa mañana todos se prepararon para ir a la misión cultivo. Un grupo formado por diez guardias, dos exploradores, tres agricultores y mecánicos junto con Lexa partirían de Arkadia para marchar hasta uno de los terrenos que los Skaikru querían utilizar para comenzar a cultivar sus propios alimentos. Después de que Clarke hablase con Kane para al menos, enterarse de porqué había decidido darle permiso a la Ex Comandante para salir, supo que le dijese lo que le dijese, no le iba a denegar el permiso de nuevo. Por lo visto, temían problemas con los terrestres a la hora de manipular un terreno que era suyo y para evitar eso, Lexa hacía falta allí, algo que Clarke veía innecesario, pero no pudo hacer nada al respecto. Cuando el canciller tomaba una decisión, iba a misa. Aunque tampoco le insistió lo suficiente ya que había demasiada seguridad y todos tenían como prioridad proteger a Lexa, con orden explícita de sacarla inmediatamente de allí si pasase algo.

- ¿Aun no has hablado con Lexa?- le preguntó una voz a sus espaldas. La rubia, que estaba fija con su mirada en la Ex Comandante, que recibía las últimas ordenes de Kane mientras se colocaba una mochila en la espalda, se giró inmediatamente, viendo la sonrisa de Raven que la miraba con emoción. Sabía lo que significaba para ella poder salir por fin de Arkadia y sentirte aun más útil de lo que era y ciertamente, se alegraba por su amiga.

- No- respondió con seriedad, cruzándose de brazos.

- ¿A qué esperas?

Clarke suspiró y volvió a mirar a la Ex Comandante. Parecía tan centrada en lo que Kane le estaba diciendo que apenas se podía decir que ella era la que daba las órdenes en el pasado. Se había acostumbrado tan rápido a Arkadia, a su nueva postura y a su gente que eso sólo hacía que Clarke la admirase aun más. Suspiró de nuevo y le dio la espalda a la escena, quedándose justo en frente de Raven.

- No tengo que esperar a nada, Raven- afirmó.

- Han pasado varios días desde vuestra pelea, creo que deberías decirle algo.

- ¿Cómo qué?- preguntó, frunciendo el ceño. - Oye Lexa, siento mucho la pequeña paliza, pero te lo merecías porque eres una cabrona.

Raven miró a la espalda de Clarke y asintió con una pequeña sonrisa, mostrando la diversión que le había causado escuchar a su amiga decir aquello. Entonces, cuando la rubia supo que no la sonreía a ella, se giró, cerrando los ojos con fuerza para después abrirlos y contemplar a una Lexa completamente seria y firme delante de ella.

- Yo también lo siento, Clarke- afirmó antes de dirigir su mirada hacía Raven. - Tenemos que irnos- la morena asintió y tras darle un beso en la mejilla a su amiga, fue caminando poco a poco hacía una de las puertas de Arkadia, lista para salir con sus compañeros en uno de los automóviles.

Lexa tragó saliva, alzó un poco la barbilla y llevó las manos tras su espalda. Había echado demasiado de menos a Clarke en esos días. Tenerla cerca y no poder acercase sólo por el hecho de querer respetarla, de querer esperar a que se le pasase era algo que se le hacía horrible. Algo realmente pesado que no podía soportar.

- ¿Nerviosa por tu primera misión?- preguntó intentando cambiar de tema, intentando disimular la vergüenza del momento. Raven podía haberla avisado cuando vio que Lexa se estaba acercando, pero lo hizo aposta. 

- No creo que pueda servir de mucho. Sólo puedo aconsejarles como tratar el terreno para que ambas partes sean igualitarias- afirmó. Clarke frunció el ceño. Realmente a Kane se le había ido la cabeza al permitirle marchar de allí sólo para eso. Era querer arriesgarse por una tontería ya que sabía perfectamente que los demás podrían buscarse la vida y hacer el trabajo sin ella.

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