Capítulo 5.

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    El resto de la noche, Clarke no pudo pegar ojo. Su cabeza no paraba de dar vueltas respecto a lo que estaría ocurriendo p no en Polis y respecto a lo que el Comandante le había dicho. La vuelta de Wanheda había sido algo que escapaba a la premeditación, algo que había surgido de casualidad, sin tener tiempo apenas de replanteárselo correctamente, pero no podía arrepentirse. Era hora de que Wanheda ocupase el lugar como embajadora del décimo tercer clan. Era hora de que Wanheda se ocupase de los suyos.

    Durante su insomnio, no pudo evitar preguntarse qué alcance tendría el problema que ahora, Wanheda iba a compartir con la gente del cielo y los altos cargos de Polis respectivamente. Durante su conversación con Aden, éste no mencionó nada de que fuese algo que tuviese que ver con la perturbación de la paz que se había creado, era un problema que afectaba directamente a Polis. ¿Acaso alguien se había levantado contra ellos? ¿Y si era así, por qué el Comandante no había mandado su ejecución? ¿Que tenían que ver los Skaikru con todo aquello? 

    Por suerte, faltaba poco para averiguarlo. 

    Los rayos del sol ya atravesaban el cristal de la ventana de la habitación de Clarke. El Comandante le dijo que él mismo advertiría a sus líderes a primera hora de la mañana de que más tarde, tendría lugar una nueva reunión. Por lo que se celebraría en poco tiempo. Así que decidió salir de allí una vez se había lavado la cara y se había vestido de nuevo. 

    Cuando salió, el sol le golpeó la cara. Un aire tímido, cargado de frío le dió los buenos días. Llenó sus pulmones de aire, dejando que su entorno la despertase por completo para que pudiese enfrentarse a todo lo que se tenía que enfrentar. Entonces observó cómo Octavia, que se estaba encargando de uno de los caballos, se acercaba a ella. 

    - He visto entrar hace media ahora a Kane otra vez con el Comandante- le comunicó, dejándole claro que ya la estaban esperando. - ¿De que va esto, Clarke? Lincoln me ha dicho que anoche te dejó traspasar las murallas de Arkadia. 

      - Así es- asintió

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      - Así es- asintió. - Wanheda ha vuelto. 

    La sorpresa de su amiga no tuvo comparación con la de Bellamy, que pasaba justamente por allí y tuvo que detenerse al lado de su hermana para asimilar lo que había escuchado decir a Clarke. La mirada de su amiga se llenó de orgullo, y en seguida le dio su aprobación, asintiendo con la cabeza. No sabía que es lo que estaba pasando y qué tenía que ver Arkadia con todo eso, pero la vuelta de Wanheda significaba que su amiga volvería a tomar parte del control de la situación y todo se arreglaría. 

    - ¿Que has hecho qué?- preguntó Bellamy, con un gesto de sorpresa dibujado en su rostro. Necesitaba escucharlo con mayor claridad, necesitaba escuchar como su amiga había vuelto a tomar una decisión de tal importancia sin contar con ellos o al menos, con él 

 Necesitaba escucharlo con mayor claridad, necesitaba escuchar como su amiga había vuelto a tomar una decisión de tal importancia sin contar con ellos o al menos, con él 

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