Capítulo 9.

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    Sacar a Lexa de Polis había sido todo un reto para Clarke y los suyos. Antes de salir del rascacielos tuvieron que vestirla por completo como una de los suyos. Por suerte, uno de los guardias según las órdenes de Clarke antes de salir de Arkadia, había traído muda de sobra. Para Lexa, vestir con unas mayas negras, una camiseta de mangas cortas del mismo color y una sudadera abierta gris era mucho más cómodo a comparación de la ropa que estaba obligada a llevar como Heda, por lo que acceder a utilizar muda menos pesada, no le pareció del todo mala idea, aunque eso sólo la ayudase a parecer menos de los suyos y más de la gente celeste. La cosa cambió cuando el proceso para "transformarla" se convirtió en realidad en una manera de juzgarla y de observarla de una forma que la Comandante nunca antes había experimentado como tal.

     En cuanto se hubo vestido, Titus y los demás entraron para ver si Lexa daba el pego de Skaikru. Clarke la miró de arriba a abajo y llevó una mano a su barbilla, pensativa. Realmente la veía extraña vestida de esa forma. Nunca se la habría imaginado de aquella manera y ciertamente, estaba preciosa. Distinta. No daba el pego de Comandante fría e imponente que tenía en Polis. 

    - Yo la veo...- Titus buscó las palabras acertadas para describir el aspecto de su Ex Comandante. Para él, la ropa Skaikru no era la apropiada, ni siquiera le gustaba. Alguien de la posición de Lexa nunca debería de vestirse como lo hacían la gente del cielo, pero entendía que en esos momentos, era algo necesario. -...Distinta- dijo al final.

    - No te has quitado el peinado- Octavia se colocó detrás de Lexa. Ésta rodó los ojos y dejó que la peinase a su gusto. No le hizo mucho, simplemente se deshizo del peinado que solía tener siempre y le hizo una coleta alta. Algo con lo que poder pasar un poco más desapercibida. Si quería parecerse a los suyos, tendría que serlo en todos los sentidos, le gustase o no. 

    Cuando le preparó el pelo, se puso al lado de Clarke y la observó con detenimiento, de nuevo, fijando su mirada en la Ex Comandante, que comenzaba a cansarse de todo aquello. Parecía un objeto al que iban a pintar con tanta fijación por parte de los presentes. 

    - ¿Y bien?- preguntó Lexa, que alzó un poco los brazos y dio una vuelta sobre sí misma para que pudiesen darle de una vez el visto bueno. No le gustaba para nada aquella situación. 

    Clarke y Octavia se miraron entre sí. Pareció que se comunicaban a través de gestos hasta pasados unos segundos. Entonces, la morena se acercó a la rubia y le susurró algo al oído. Lexa miró la escena atenta y confusa. Clarke pareció sonreír ante lo que Octavia le había dicho, pero en cuanto miró a la Ex Comandante, en seguida borró ese gesto divertido de su rostro. 

    - Quizás podamos pintarte un poco los labios- sugirió la morena. Lexa miró en seguida a Titus, buscando un apoyo. ¿Cómo demonios pensaban pintarle los labios? Éste, se encogió de hombros, mostrando el mismo desconcierto que Lexa ante la situación - Veamos...- Octavia se sacó del bolsillo de su chaqueta una pequeña barra y luego, se acercó a la Ex Comandante, que la miraba alerta. Luego, empujando la parte inferior del objeto, salió lo que parecía ser otra barra de color rojo. Lexa dio un paso atrás, negando con la cabeza. 

    - Estarás genial- afirmó Clarke, que se tomaba todo eso con humor porque realmente, era una escena que nunca antes cabría en la mente de nadie y menos aun de Titus, al que sólo con mirar su cara de desconcierto total te parecía todo aun más divertido. Aun así, intentó controlarse y tomar la seriedad que la situación requería. 

    - Venga Lexa. Posiblemente este sea el último pintalabios que quede en nuestro pueblo. Déjame pintarte- se acercó a ella, amenazando con pintarle la boca. Pero ésta, en un rápido movimiento, la apartó, negándose por completo a ello. 

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