Brandon

El fin de semana había pasado y el lunes había llegado.

Sam y yo estamos desayunando cereales como todas las mañanas antes de comenzar con nuestra rutina. En estas semanas aprendimos a convivir muy bien. Para mi suerte Samuel no es un chico difícil, hace las cosas sin que tenga que pedírselas y siempre está de buen humor.

Le  encanta asistir al jardín y luego acompañarme a la tienda de tatuajes por la tarde, sobre todo ahora que Matt le está enseñando a dibujar, le habia prometido que su próximo tatuaje seria algo que el dibujara.

Por las noches volvemos a nuestro hogar y yo hago el intento de cocinar. Aunque ahora lo estoy haciendo mejor que cuando comencé. Mi madre me ha dejado algunas recetas fáciles que según ella “hasta un tonto puede preparar”

Pero hoy no es cualquier lunes normal, hoy es el día en que me confirman que Samuel es mi hijo.

No estoy nervioso por el resultado, se que será positivo. Lo que sigue es lo que me asusta.

¿Qué pasa si él no está contento viviendo conmigo y prefiere quedarse con Ruth? Por otra parte se que ella no me va poner nada fácil lo de la tenencia, ya me lo advirtió.

Además está el hecho de que por más que el análisis de positivo todavía queda pasar las pruebas de servicio social y demostrar que soy apto para el cuidado de Sam

Al parecer no basta con tener un empleo y querer al niño, también es necesario demostrar que uno es una buena influencia para él, que no presenta riesgos para su seguridad, que el lugar en donde vive satisfaga las necesidades básicas.

Pero por Sam estoy dispuesto a cumplir con todo lo que me pidan, no logro imaginarme mi vida sin él. Este pequeño puso mi vida patas para arriba en todos los sentidos. Y si alguien intenta alejarme de su lado va tener que pelear duro por él porque yo soy capaz de hasta morir en el intento.

-¿Por qué me miras así?-me pregunta dulcemente mientras se acomoda en una de las banquetas que hay en la barra.

-¿así como?

-no sé, me miras y sonríes. Es raro-baja la mirada y se mete una cuchara llena de cereales en la boca.

-¿raro bueno o raro malo?

-bueno, supongo. Mi mami me miraba así. Y cuando le preguntaba, decía que era porque me quería mucho.

Esto es lo que más me preocupa acerca de Samuel. Yo no llegue a conocer a su madre por lo que nunca podre contarle historias sobre ella. Tengo miedo que él se olvide de cómo era ella y de cuanto lo quería, y eso es algo que una persona no debería de olvidar.

-entonces debe ser eso, te miro y sonrió porque te quiero Samuel- el deja de comer y se me queda viendo cómo sino creyera mis palabras. Luego me dedica una sonrisa y vuelve a desayunar. Todavía no me tiene confianza pera ya me la voy a ganar.

-¿sabes que día es hoy Sam?

-si claro, es lunes.

-si ya sé que es lunes, ¿pero sabes que es lo que pasara hoy?- me mira de nuevo y niega con la cabeza, luego coloca sus codos sobre la barra y apoya la cabeza en sus manos esperando a que le cuente.

-¿te acuerdas que hace unos días fuimos a un laboratorio para que nos saquen una muestra de sangre?- el asiente- ¿y te acuerdas que te dije que iban realizar una prueba para saber si yo era tu papa?-el vuelve a asentir.

-bueno, hoy es el día en que nos darán los resultados-se endereza en su silla y se me queda viendo- hoy nos dirán si soy tu papa o no, aunque yo estoy seguro que dirán que lo soy-una pequeña sonrisa se forma en su cara pero no llega a mostrarla del todo.

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