Brandon

-¿Qué tan jodidos estamos? –pregunte, aunque ya sabía la respuesta. Basto tener un encuentro  de medio minuto en el supermercado para conocer la clase de persona que era ese hombre.

-Muy. Espero que John haya tenido tiempo de convencer a mi madre. Porque si no lo hizo sin la presencia de mi padre, no  creo que tengamos chances ahora.

-¿y para que carajos vinimos nosotros aquí? –le respondí mientras bajábamos del auto y caminábamos hacia la entrada. El auto de David prácticamente ya se encontraba estacionando –no nos vamos hasta que tu madre entre en razón.

Para cuando Jack llamo a la puerta, David ya se encontraba en la entrada con nosotros.

-¿Jack? , pensé que nunca más pondrías un pie en esta casa –dijo casi escupiendo las palabras.

Yo tarde en darme la vuelta, y al verme sus ojos se pusieron rojos de ira.

-¿TU? ¡¡ ¿QUÉ HACES  EN MI CASA?!! –todavía tenía un pequeño moretón en la mandíbula por el golpe que le había dado el domingo. No le respondí ya que Jack poso una mano en mi brazo para que lo dejara hablar a él.

-necesito hablar con mama, esa es la única razón por la que estoy aquí.

-¡TU NO TIENES NADA QUE HABLAR CON ELLA! ¡EL DIA QUE ELEGISTE A ESA –dijo con asco  -POR  ENCIMA DE TU FAMILIA, PERDISTE TODO DERECHO!

-espero que no se esté refiriendo a Payton, creo que ya le demostré que puedo ser bastante impulsivo cuando se trata mis chicas –me estaba costando mantener la calma

David me volvió a dirigir una mirada de odio, sus fosas nasales se hinchaban y pude ver como apretaba sus puños tan fuerte que se estaban poniendo de color blanco -¡¡SE VAN YA MISMO!!

La puerta se abrió mostrando a un John totalmente confundido.

-¿y ustedes dos que hacen aquí?

-¡yo me pregunto lo mismo! ¿Y tú qué haces en mi casa John?

-¡¡Judith!! ¿Qué es esto? –nos empujo a los tres y entro como un rayo. Nosotros los seguimos hasta una sala de estar en donde se encontraba su esposa con los ojos llenos de lágrimas viendo un álbum  de fotos. Todas eran fotos de Zoe.

-¿Qué pasa? ¿Por qué lloras? –Pude detectar un leve dolor en su voz al ver a su mujer así de triste -¿Qué le dijiste a mi mujer? –se acerco a John tomándolo con fuerza por la solapa de camisa.

-no le he hecho nada –su su voz era calmada –he venido a pedir ayuda.

-¿y por qué deberíamos de ayudarte? Tu familia solo ha traído desgracia a la mía

-tu nieta está enferma –los puños de David se aflojaron por un leve instante  ante lo que John le acaba de decir, pero solo fue un segundo, la máscara de odio volvió aparecer en su rostro.

-nosotros no tenemos nada que ver con ella, será mejor que se vayan –lo soltó y se alejo hacia un mini bar que había en un costado de la sala. Saco un vaso y coloco dos hielos.

-¡¡papá!! ¡¡Te pido que dejes de ser tan terco, no entiendo porque no tienes que ser así, porque la rechazas!! Si la conocieras te darías cuenta de lo maravillosa que es.

-¡¡Jack, será mejor que te calles!! Esa zorra y su bastarda no tienen nada que ver con… -antes de que pudiera decir algo mas John levanto su puño y lo estrelló en el otro lado de su mandíbula.

Tuve que bajar mi puño que ya estaba listo para estrellarse nuevamente en su rostro.

David cayó al suelo volcando el vaso y todo su contenido.  Se llevo una mano a donde había sido golpeado, un hilo de sangre comenzó a salir de su labio.

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