Brandon:

Ella solo se quedo parada viéndome, no decía nada. Luego de unos minutos se dio media vuelta y dejo su cuerpo caer en el sofá de la sala, yo la seguí y me quede parado observándola. Ninguno decía nada.

-Beth, háblame por favor, necesito saber que está pasando por esa cabeza tuya.

Cubrió su cara con ambas manos, pero aun seguía sin hablar.

-por favor nena…

-necesito unos minutos para pensar Brandon, hasta hace unos días esto solo era una posibilidad pero ahora es real, Samuel es tu hijo. Y no sé cómo lidiar con esto.

-Beth, voy a hacerme cargo de el, la asistente social que acabas de ver salir por esa puerta es la encargada de ver que puedo cuidarlo. Y voy hacer todo lo que esté  en mi alcance para demostrar que puedo y quiero hacerme cargo de él.

-¿y qué hay de nosotros?

-la verdad espero poder contar con tu ayuda.

-¿y no has pensado  en la posibilidad de entregárselo a Ruth Rivas y visitarlo de vez en cuando?- ni siquiera me miro a la cara al decir esas palabras. Ella sabía que jamás haría eso y la sola idea de que lo sugiriera me lastimaba en lo más profundo del alma.

-no puedo creer siquiera que lo sugirieras- me di media vuelta y me dirigí a la cocina, en estos momentos no podía verla.

Oigo que se pone de pie y me sigue.

-¡¡NO PUEDO CREER QUE SEAS TAN EGOISTA, NO TE DAS CUENTA DE NADA, ES QUE ACASO…!!

No podía dejar que continuara, no quería verla, me estaba defraudando como persona, esta no es la Beth que yo conozco. Me costó mucho no gritarle como ella lo estaba haciendo pero logre serenarme.

-será mejor que te vayas, Beth, Sam está durmiendo y no quiero que escuche esto. Si tú no puedes manejar este asunto será mejor que te vayas. Pero ya era tarde Sam estaba parada en la entrada de la cocina restregando sus ojos con las manos. Beth se dio media vuelta y lo vio, se quede observándolo por unos segundos y luego se fue.

-¿ha estado buena tu sienta campeón?- rogaba por que no haya escuchado nada.

-¿Beth y tu pelearon por mi?- mierda.

-No, nada de esto ha sido tu culpa así que no te angustie-me acerco a él y tomo en brazos dejándolo sentado en la barra- ¿quieres merendar algo?

-si papá me gustaría una chocolatada- ¿Cómo me acaba de llamar?

-repítelo

-quiero una chocolatada.

-lo otro.

-papá-no estaba equivocado, había escuchado bien, tome su rostro con mis manos y bese su frente al igual que él lo había hecho esta mañana- si lo soy, y me encanta serlo nunca te olvides de eso.

Un día nuevo comenzaba y yo ya estaba cansado antes de arrancar, no había podido pegar un ojo en toda la noche, necesitaba relajarme, por lo que decidí salir a correr luego de dejar a Sam en el jardín.

Me sorprendió no ver a Payton en la entrada, incluso me quede esperando un tiempo luego de que Samuel entrara pero ella no apareció. Desde el sábado en la noche que no hablaba con ella, todavía me costaba creer que lo que le había dicho, ni siquiera entiendo de donde salieron esas palabras, pero la manera en la que su cuerpo se estremeció cuando las dije me hizo saber que no estaba equivocado, a ella también le pasaban cosas conmigo.

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