Payton:

La cara de Brandon se había transformado, la sonrisa que tenía hace apenas unos segundos había desaparecido y ahora se encontraba viendo la pantalla de su teléfono con ganas de aventarlo contra la pared.

-¿Qué pasa?

-nada – aun con el ceño fruncido guardo el aparato en el bolsillo trasero.

-¿estas seguro? Estabas feliz y de pronto dejaste de estarlo.

-no es nada de lo que debas preocuparte, mejor sigamos pasando el rato- trato de poner una sonrisa nuevamente pero era obvio que algo lo había molestado.

-será mejor que nos vayamos, es tarde y mañana los niños tienen clases- la verdad era que no quería que la noche terminara, pero algo ya había arruinado.

-si creo que será lo mejor- respondió fríamente, quería golpearlo y que me dijera que era lo que pasaba.

-tu y Sam pueden venir  y cenar con nosotras. Quedo pastel de cumpleaños- una sonrisa más genuina se formo ahora en su rostro.  

-eso suena bien nena- paso una mano por mi espalda y luego me abrazo fuerte atrayéndome a su pecho, lo sentí exhalar con fuerza y luego me beso en la cima de mi cabeza. Podía sentir lo tenso que estaba y eso me estaba preocupando.

Cuando llegamos a mi departamento Sam y Zoe aun discutían sobre el nombre que debería llevar el perrito. Sam insistía en que se debería llamar Krul mientras que Zoe optaba por un nombre más normal.

A diferencia de ellos que no paraban de hablar Brandon había permanecido callado todo el camino, por lo que espere a que los niños se fueran de la cocina para encararlo.

-Brandon-  levanto la mirada y nuestros ojos se cruzaron- solo voy a preguntarte una vez mas que es lo que te ocurre, si me dices que no es nada te voy a creer, pero quiero que sepas que puedes confiar en mí y si tienes algún problema quiero ayudarte.

-promete que no te vas alterar y me dejaras lidiar a mí con esto- asentí con mi cabeza y el respiro profundo antes de volver hablar.

-me llego una foto de nosotros besándonos con la frase ¿Qué pensaría Elizabeth Sanders?

-¿Qué? ¿Cómo? ¿Por qué alguien haría eso?

-tengo la sospecha de que Ruth Rivas está detrás de esto, ella quiere la tenencia de Sam, y la verdad es que no entiendo porque, desde que el está conmigo ella no ha llamado ni una sola vez para ver cómo se encuentra, las veces que se ha comunicado conmigo solo ha sido para amenazarme.

-¿pero creí que ella estaba en el extranjero?

-se supone que es así, debe tener a alguien que le informa de mis pasos, la verdad no tengo idea, desde el sábado tengo a Elizabeth pisándome los talones, no puede ser una casualidad.

Lo que estaba a punto de decir me dolía en el fondo del corazón, pero no puedo dejar que  pierda a Sam

-¿crees que lo mejor es que dejemos las cosas como están? Es decir, te dije que esperaría a que todo termine, así que… -antes de que pueda decir algo mas el ya se encontraba a mi lado abrazándome con fuerza.

-dejarte es lo último que quiero hacer, te pido que no vuelvas a sugerir esa idea. Sea quien sea quien esta detrás de esto ya sabe lo nuestro, así que no hay manera de volver atrás.

-¿y entonces que harás?

-creo que la mejor opción es hablar con Elizabeth y blanquear todo, no puedes sacarme a Sam solo porque me enamore de otra persona- ¿acaba de decir que está enamorado de mi?

golpeando fuerte¡Lee esta historia GRATIS!